Inicio / Región / FEB 17 2020 / 4 meses antes

Población migrante, el ‘desangre’ de los hospitales en el Quindío

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Autor : Lily Dayana Restrepo

Población migrante, el ‘desangre’ de los hospitales en el Quindío

El hospital Roberto Quintero Villa, de Montenegro, es uno de los que tiene una mayor atención a población migrante.

La eliminación de los aportes patronales y la deuda de las EPS, resta también recursos a las IPS. 

En este especial, LA CRÓNICA expone la situación actual del sistema de salud en el departamento. Una de las problemáticas detectadas que más hizo eco tiene que ver con la atención a población migrante.

Myriam Bejarano Pulido, gerente del hospital de Roberto Quintero Villa de Montenegro —entre los más afectados con esta situación—  sostuvo que “uno de los factores que restan recursos al hospital, son los usuarios extranjeros; venezolanos y ecuatorianos que llegan a demandar una atención que ellos no pueden pagar, pero como al usuario hay que atenderlo, es un pago que asume la IPS y que nadie reconoce”.

La población extranjera, especialmente venezolana, no cuenta, en su mayoría, con una afiliación a EPS y está considerada como población pobre, porque tampoco tiene recursos para pagar la consulta. Como la salud es un derecho, las IPS no pueden negar el servicio, sin embargo, el pago se pierde. 

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Radiografía del sistema

El medio consultó a 12 gerentes de hospitales del departamento, de los cuales ocho se pronunciaron.  

Revelaron que además de la atención a migrantes, otra de las generalidades es el golpe al área financiera con la eliminación de los aportes patronales, liquidación de EPS y con estas la deuda a la cartera. El carácter de primera categoría de la mayoría de hospitales, también limita la atención y perjudica a los pacientes, que deben ser siempre remitidos a Calarcá y Armenia. Precisamente, la queja de los usuarios es el traslado constante, la demora de citas con especialistas y el gasto en transporte hacia los municipios señalados. 

Los programas de los hospitales tienen mayor énfasis en la población adulta, ya que en el Quindío la pirámide está invertida. Hay más adultos y adultos mayores que jóvenes y niños. 

LA CRÓNICA intentó comunicarse con la secretaria de Salud, Yenny Alexandra Trujillo Alzate, para conocer su posición frente a estas problemáticas del sector, pero no fue posible conocer su respuesta. 
 

Armenia: Inversión en modernización

Uno de los trabajos más visibles en el hospital San Juan de Dios de Armenia, son las adecuaciones en la parte física, para lo cual han invertido alrededor de $18.000 millones. Entre otras cifras, desde la entidad destacaron que en 2019 realizaron 63.774 consultas de urgencias, 25.439 consultas especializadas, se atendieron 2.936 nacimientos y 6.289 cirugías. Asimismo se han registrado 104 casos de intentos de suicidio que llegaron a la unidad en 2019 y en lo que va de 2020, llevan 9 atenciones; el año pasado se atendieron 181 casos de pacientes por infarto y en lo que va de esta vigencia, han sido 11. 

El presupuesto para este año es de $92.000 millones y tienen una cartera de $133.000 millones. El programa de promoción está basado en riesgos poblacionales.

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Circasia, en saneamiento fiscal

La gerente del hospital San Vicente de Paúl de Circasia, Liliana Valdés Mejía, apuntó que en el tema financiero están bien. En 2019 cerraron con Superávit y actualmente se encuentran en programa de saneamiento fiscal financiero, por las demandas del contrato Realidad. Acotó que no se deben salarios a los funcionarios ni a proveedores. 

Resaltó que son hospital piloto en la implementación de nuevo modelo de atención,  Modelo de Acción Integral Territorial, Maite, y Rutas Integrales de Atención en Salud, Rias. Con su programa de cardio son líder en el departamento. Agregó que cuentan con infraestructura nueva, pendiente de ser entregada. De las atenciones reportó que en 2019 en urgencias fueron 11.771 pacientes, 3 partos, 3 accidentes ofídicos, 18 intentos de suicidio y 67 infartos. 
 

8 de los 12 

gerentes consultados por LA CRÓNICA entregaron parte sobre los hospitales que administran.

 

Aportes patronales

Los aportes patronales obedecen a un dinero que entregaba el ministerio de Salud para el pago de la seguridad social de funcionarios de la Empresa Social del Estado. A partir del 1 de enero del 2020, muchos departamentos en el país dejaron de percibirlos, en el Quindío, todos fueron afectados con la medida. 

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Hospital de Montenegro Requiere ampliación

El crecimiento de la población montenegrina exige al hospital Roberto Quintero Villa de Montenegro una ampliación de la infraestructura, así lo dio a conocer Myriam Bejarano Pulido, gerente de la institución. “El hospital se está quedando pequeño para la población, lo que nos hace pensar en un segundo y tercer piso”. Aclaró, que con las instalaciones que cuenta se brinda la atención, pero no se hace ajena la necesidad. A propósito de inversiones, la directiva resaltó la importancia de nuevas unidades odontológicas, ya que las que tienen están obsoletas. “Se requiere de un cambio inmediato, pero el hospital no tiene recursos”.

Añadió que el gobierno giraba $200 millones y ya no. “Los usuarios del régimen vinculado hacen doble hueco fiscal. El hospital trabaja con las uñas”. Destacó que la falta de recursos se debe a varios aspectos, uno de ellos la deuda de las EPS —muchas de ellas ya liquidadas—, con las cuales tienen una cartera de $3.300 millones. Integró en los obstáculos financieros la atención a venezolanos y ecuatorianos, que no se encuentran con afiliaciones o dinero para cancelar, por lo que los servicios se prestan gratis. 

El hospital necesita aproximadamente $507 millones mensuales y recibe alrededor de $400 millones. “Tenemos un déficit de $100 millones mensuales. Solo manejamos dos EPS, además de Saludvida que fue intervenida y que se liquida debiendo $700 millones”, sostuvo Bejarano Pulido. Agregó, que pese a las cifras, cuando recibió la gerencia tenía riesgo financiero bajo, pero que lo entrega sin riesgo. Aclaró que la cartera les impide hacer inversiones.   

Sobre la atención, como todos los de primer nivel, solo atienden urgencias y las consultas generales, pero cuando los casos se complican deben remitir. “En cuanto a las mordeduras de serpiente, si se conocen las características y los antecedentes de esta se remite, porque no se maneja antídoto”. 

 


El nuevo hospital San Vicente de Paúl de Circasia aún no está al servicio de la comunidad. 

En salento buscan Inclusión de  migrantes

En el  hospital San Vicente de Paúl de Salento, el gerente, Iván Darío Mogollón García, maneja una estrategia que busca la afiliación de migrantes sin salud. Describió que los venezolanos sin capacidad de pago, hasta el año pasado, eran atendidos con los recursos de la población pobre no afiliada, “con eso se hacía una cuenta de cobro al departamento, con la sugerencia que fueran censados e incluidos en el sistema. Sin embargo, se presentaban muchos inconvenientes, porque la mayoría no tenían el permiso de permanencia y en varias ocasiones era el deber informarle a migración Colombia y se les daba la información necesaria para hacer el proceso de legalización”. 

Agregó que otra dificultad es con las pacientes embarazadas, porque la red pública hospitalaria es la que tiene que asumir ese costo. Lo que hace más crítica la situación es el retiro de los pagos patronales por parte del ministerio de Salud. “Un recurso muy importante, que ayudaba a pagar la seguridad social de los empleados de planta y atender a la población pobre, y ahora con la situación de los venezolanos se atendían por esos recursos”. 

Informó sobre otros asuntos del hospital, que no cuentan con el antídoto para mordedura de serpiente, pero el protocolo es remitir de inmediato al San Juan de Dios. Concluyó: “La situación del hospital cada día es más compleja, porque el estado en vez de apoyar, lo que ha hecho es dejarlo solo. Son alrededor de $83 millones que se dejan de percibir. Las EPS no son colaboradoras y no entregan el reporte de los pagos que hacen. La cartera crece, sobre todo con la Nueva EPS. A veces es difícil saber cuánto nos deben, no hay compromiso de pagos”.

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Quimbaya, con Peligro en infraestructura

Como los demás centros de salud, el hospital Sagrado Corazón de Jesús de Quimbaya, solo puede atender urgencias de primer nivel. Cuando estos presentan complejidad son remitidos. Así lo señaló Diana Marcela Cardona Barrera, gerente de la entidad, quien agregó que en caso de una emergencia cuentan con un plan de acción hospitalario de emergencias. “Pero el problema más  álgido es su infraestructura, tan antigua que no se garantiza que en caso de que ocurra un desastre el hospital siga funcionando, ya que no fue construido con normas de sismorresistencia”. 

En cuanto a la situación financiera, expresó: “Se encuentra estable para su funcionamiento aunque con muchas dificultades por el escaso pago por servicios por parte de las EPS. Por lo cual no se puede hacer nada de inversión”. 

 


 


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