Inicio / Economía / MAY 26 2020 / 1 mes antes

Restaurantes de Filandia y Salento, los más afectados con la crisis

Favorito

Autor : Karol Moreno García

Restaurantes de Filandia y Salento, los más afectados con la crisis

Solo en Salento son 136 restaurantes, un número muy alto para la demanda de un municipio tan pequeño, que en tiempos normales el turismo es el que sostiene los establecimientos, pero que hoy se encuentra desierto.

Desde Acodrés Quindío indicaron que domicilios representan solo el 20 % de las ventas y que la industria no ha sido incluida en medidas, como la que se gesta en Armenia de exención del 60 % de Industria y Comercio.

Rocío Acosta Jiménez, directora ejecutiva de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica, Acodrés, capítulo Quindío, en entrevista con LA CRÓNICA expuso que los domicilios no representan más allá de un 20 % de las ventas,que a pesar de haber subido, porque normalmente es el 15 %, no es suficiente.

Indicó que a la situación se suma que este no era un modelo que se tuviera incorporado, porque es muy diferente a la operación del servicio a la mesa, por eso, los restaurantes de Salento y Filandia son los que más difícil tienen la situación económica.

“Aunque muchos entraron en la modalidad de domicilio, sin haberlo tenido dentro de sus servicios habituales, no es tan sencillo el tema dentro de estas 2 localidades por las mismas condiciones de la población local y el gran número de oferta, pues solo en Salento son 136 establecimientos y en Filandia son 100. Entonces, el tema de domicilios sigue siendo insuficiente, se sigue aprovechando la única opción que se tiene, pero la situación es muy delicada”.

La dirigente gremial expuso que, además, el tema de alquileres sigue siendo un inconveniente, pues los decretos del gobierno nacional determinaron que la negociación era entre los arrendadores y los arrendatarios, pero no hubo un alivio como tal.

“Desde el gremio estamos haciendo una solicitud que consiste en proponerle a los arrendatarios que se llegue a un acuerdo con los restaurantes para que se les permita pagar un porcentaje de las ventas mensuales, hablamos de un 10 %, para que ganen los 2, porque de qué le serviría a los dueños de los locales no ceder en sus cánones de arrendamiento, si los restaurantes no van a poder responderle y con seguridad van a tener que terminar como muchos, entregando el local”.


Salento, uno de los municipios más afectados

Edgardo Olier, propietario de un establecimiento de comidas de tradición en Salento, fundado en 1992, narró la situación que ha vivido en medio de la pandemia, que lo ha llevado a entregar el local ubicado en la plaza Bolívar, donde ha tenido su negocio durante 28 años.

Olier es un odontólogo cartagenero y desde hace 46 años llegó a Salento, la tierra de su esposa —nieta de uno de los fundadores del ‘Municipio Padre’— y donde ha encontrado oportunidades para reinventarse y crear empresa. Además del restaurante, tiene un hotel y desde hace poco ha venido explorando la industria del chocolate.

Pese a la vieja data como arrendador del local, no logró llegar a un acuerdo con el propietario. “El gobierno se lavó las manos diciendo: negocien, pero la gente no quiere bajar un peso. Me dijeron entregue o sigue pagando. Lo ideal es que la norma sea pagar el 10 % del canon del arrendamiento mientras esto esté cerrado, porque no podemos generar dinero”.

Agregó: “Ya me ‘comí’ todos los recursos que tenía ahorrados, en este momento estoy pensando en otras opciones. Hay que reinventarse, cerrar y hacer otra cosa, porque ¿cuándo vuelve el turismo a reactivarse? Van a pasar 3 o 4 años para que empiece a normalizarse la llegada de extranjeros, que son los visitantes que dejan ganancias”.

Sobre la única opción que tienen hoy los restaurantes para operar, que es el domicilio, Olier manifestó que esto no se da en Salento. “Estamos haciendo los domicilio los viernes, pero en Armenia. Por internet estamos vendiendo y el que compre le llevamos ese día, pero eso tampoco representa mucho, eso da como para pagar el agua, la energía y el gas, porque aunque el gobierno dijo que los alcaldes podían subsidiar los servicios públicos, en un municipio como este, que es de sexta categoría, de dónde van a sacar para pagarnos los servicios”.

Recomendado: Mesa de reactivación: comercio se prepara para abrir el 1 de junio

Manifestó que en el ‘Muncipio Padre’ la situación es muy compleja. “Uno en la Calle Real ya solo ve letreros de se arrienda, porque muchos han entregado los locales. Esta misma situación se vive en otras ciudades como Cartagena, he hablado con amigos restauranteros de allá y han tenido que cerrar, las ciudades turísticas están explotando, porque no hay más. En Salento, la actividad económica depende del turismo porque aquí no hay industria. Yo no sé cuál es la fórmula para que la gente no sufra tanto, aquí están desesperados, sin saber qué hacer”.


200 restaurantes han cerrado en Quindío

La directora ejecutiva de Acodrés Quindío, Rocío Acosta Jiménez, indicó que la estadística nacional calcula que entre el 30 % y el 40 % de los restaurantes van a cerrar. “Estimamos que en este momento ya han cerrado 200 restaurantes en el departamento y esa cifra aumentaría si aplicamos la media del país, entonces si nosotros hablamos del 40 % en 2.400 restaurantes que tenemos registrados en cámara de comercio, la cifra será mucho más alta, de alrededor de 960 establecimientos”.

Dijo que les preocupa no ver un compromiso real a nivel local. “Nos encontramos con que el alcalde de Armenia, José Manuel Ríos Morales, estaba estudiando la posibilidad de una exención del 60 % en el impuesto de Industria y Comercio para la ciudad y solamente está teniendo en cuenta a los hoteles, agencias de viaje y operadores turísticos, y que como los restaurantes estaban operando, no tenían tanta necesidad y ahí hay un error muy grande, ya que siguen abiertos porque el decreto presidencial se los ha permitido y ha sido para mantener un mínimo de operación y así salvar empleos, pero es claro, al mirar la estructura financiera de los restaurantes, que están trabajando a pérdida y están sosteniéndose esperando a que haya una apertura total con restricciones, pero recuperando la normalidad, aunque ninguno sabe cómo será”.

Acosta Jiménez expuso que para un sector que le representa al departamento más de 50.000 empleos entre directos e indirectos, de los cuales muchos están concentrados en Armenia porque hay cerca de 10.000 puestos de trabajo, se entraría en desbalance si no se tiene en cuenta a una industria de la que dependen tantas personas.

“En Quindío no nos podemos dar el lujo de perder tantos puestos de trabajo debido al alto índice de desempleo. Los gobiernos deberían estar mucho más preocupado trabajando de la mano con los gremios para diseñar las estrategias de todos los incentivos tributarios y alivios que se le puedan buscar a estas empresas para darles viabilidad financiera y salvar los empleos. En el discurso de nuestros gobernantes no los vemos tan decididos a salvar los empleos. Nos hemos quedado cortos en las medidas”.
 

Plan de reactivación económica

Desde Acodrés y con aliados de la industria gastronómica se encuentran trabajando en un plan de reactivación económica, pero más desde la parte privada y con muy pocas ayudas desde el gobierno.

“Estamos en la construcción de esa estrategia que tiene mucho de la integración local y nosotros también al interior de los restaurantes estamos haciendo alianzas con Valle del Cauca, Risaralda y Caldas para lograr tener estrategias de desarrollo económico regional de intercambio, para que en el momento que se vaya dando la apertura con gradualidad y nos permitan de nuevo hacer servicio a la mesa, estemos unidos. Ya hay una preparación con protocolos de bioseguridad exclusivos de la industria y estamos a la espera de la aprobación del ministerio de Salud”, expusieron desde el capítulo Quindío de Acodrés.

Lea también: De los estratos 3 y 4, ¿quién se acuerda?
 

Se busca implementar reglamentación para el servicio de comida para llevar

Los restauranteros están a la espera de que el gobierno nacional les dé el aval para establecer el Take Out, que es comida para llevar, servicio que en otros países es común, pero en Colombia no está reglamentado.

“Dentro de las solicitudes que el gremio le ha hecho al gobierno nacional está el de hacer toda la implementación y que nos aprueben de manera legal. Esto serviría mucho para descongestionar. Además hay personas a las que no les da confianza el tema de los domicilios, entonces el Take Out se traduciría en aumentar ventas para los restaurantes”.

El servicio consiste en pagar a través de la plataforma el menú que se elija y luego, en una hora determinada, el usuario va a recoger el pedido que ya estará listo para la entrega. “De esta manera no se generaría congestión
en el lugar y se generaría confianza al consumidor final, mientras no se tenga el servicio a la mesa”.

Incluso este podría ser un complemento para el momento en que se autorice el servicio a la mesa, pues debido a los protocolos de bioseguridad, el aforo será inferior al que los restaurantes están acostumbrados a atender —se habla de un tope del 25 % de la capacidad del establecimiento—.

 

 



COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net