Inicio / Economía / JUL 03 2020 / 1 mes antes

Sayco: las 2 caras de la moneda

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Autor : Karol Moreno García

Sayco: las 2 caras de la moneda

Sayco recauda los derechos de autor del 98 % de los autores colombianos al sonar en televisión, radio, medios digitales y espectáculos públicos.

LA CRÓNICA habló con el productor audiovisual Jorge Urrea y con el compositor Ancízar Castrillón, quienes expusieron sus voces en contra y a favor de la sociedad de autores.

En los últimos días ha estado en el aire el disgusto de muchos por el manejo que la Sociedad de Autores y Compositores, Sayco, está dando al recaudo y a la disposición de los recursos, discusión que se abrió con la publicación de un nuevo tarifario en medio de la pandemia y que escaló hasta el Senado de la República. 

La abogada Catalina Santa precisó que el problema radicó en que Sayco emitió el tarifario y no explicó nada. “Está dentro de las márgenes internacionales, pero no habló con nadie para sacarlo, entonces esa cosa impositiva es lo que genera malestar, lo poco verbal que es en salir a decir, a explicar, que haya oportunidad de réplica, de diálogo”. 
 

Una entidad cuestionada

El productor audiovisual y profesor universitario en esa área, quien además fue director de Cultura del departamento, Jorge Eduardo Urrea Giraldo, indicó que Sayco ha sido una entidad cuestionada, entre otras razones, porque muchos artistas se quejan de que sus regalías no llegan conforme a los montos recaudados por la organización.

“Una de las principales críticas que se ha hecho frente a esta organización de gestión colectiva es que, siendo privada, se vale de la estructura del Estado para ejercer su ‘gestión’ de recaudo, lo que pone en situaciones judiciales a usuarios y artistas. También se les ha criticado que las tarifas no son fijas, sino que se acuerdan según el tipo de usuario, lo que deja un manto de duda frente a la seriedad del procedimiento”.

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Sobre las tarifas de los conciertos virtuales, que han hecho eco a nivel nacional, dijo que son la clara muestra del espíritu de la organización: “Vampiros intransigentes, quienes, desconociendo la situación compleja por la que atraviesa el negocio del entretenimiento y las artes, no tienen pudor en cambiar las reglas del juego, subiendo unas tarifas que ya estaban establecidas, para quedarse con lo que les pueda llagar a los artistas y empresarios que han buscado alternativas de exhibición, eso dejando claro que, en mi criterio, pagar por un concierto virtual no se justifica”.

Advirtió que la estructura de la organización tiene un bloque político de presión muy marcado. “Tanto que no fue capaz, ni como senador, ni como ministro ni como vicepresidente, Vargas Lleras, de ponerlos en cintura. Ciertamente considero que son unos abusivos que deben ser controlados por el Estado, porque una cosa es reconocer y responder por los derechos de autor y otra usarlos como herramienta para enriquecer a unos cuantos, mientras otros pasan necesidades”.
 

“Hay desinformación”

Rafael Manjarrez, vicepresidente de Sayco, habló con LA CRÓNICA sobre la situación y manifestó que hay desinformación. 

“El manual tarifario es un despropósito de algunos empresarios que tienen el cometido de no pagar el derecho de autor, por lo que utilizaron una circunstancia en la que de pronto Sayco fue imprudente en publicarlo porque debió hacerlo con mesura, pero por ley debía hacerlo y publicó unas tarifas porque el mandato que los propietarios de Sayco le dan a la sociedad es que cobre y recaude el pago de derechos de autor donde quiera y en la forma que se use una obra”. 

Sobre los conciertos digitales, el vicepresidente anotó que como salió esta nueva forma de uso de una obra, entonces Sayco planteó el manual tarifario que constituye una herramienta de concertación porque la ley obliga a hacerlo.  “Sobre esto se han dicho una cantidad de imprecisiones”. 

Manjarrez anotó que los empresarios, en un estado de derecho, debieron utilizar los mecanismo de ley: concertar, acudir ante un amigable componedor, un tribunal de arbitramento y finalmente ante un juez de la República. 

“Pero unos empresarios armaron un espaviento planteando que están en pandemia y que tienen que protegerse y ¿el grueso de compositores que alberga Sayco —10.000—, de los cuales el 80 % está en la condición de vulnerable, cuyo mínimo vital depende de lo que le paga Sayco , entonces esos no están en pandemia?”.

Afirmó que no es cierto que Sayco es arbitrario y que impone las tarifas. “Antes de pandemia los empresarios permanentes pagaban el 6 %, los ocasionales el 8 % y se bajó al 3 % y al 

5 %, respectivamente. No se ha dicho la verdad. Lo que pasa es que están planteando que Sayco baje las tarifas al 2 % y por 3 años. Es decir que para garantizar las ganancias a los señores empresarios se ponga en peligro el equilibrio financiero y la existencia de la empresa de los autores. Es una ironía”. 
 

“No puedo decir que ha habido malas administraciones”

Ancízar Castrillón Santa, autor y compositor quindiano, quien desde hace 20 años es socio de Sayco y hoy cuenta con cerca de 300 obras registradas, afirmó: “No puedo decir que ha habido malas administraciones porque eso es de conocimiento público. Sayco conmigo ha sido generoso en mis expectativas como socio. A pesar de estar en el género de la música andina colombiana, que tiene poca difusión en los medios comerciales, cada 3 meses me llega mi liquidación. Me siento bien representado”. 

El compositor dijo que aun siendo un hijo ilustre de Armenia, el gobierno local y el Estado no le han brindado la mano en momentos difíciles como el que se vive en la actualidad, ni en el pasado. “Ni siquiera el Estado me brindó la posibilidad de Sisbén. Yo tengo mi  seguridad social a través de Sayco, también me da un auxilio funerario”. 

Castrillón Santa indicó que recibe por parte de Sayco un mínimo vital cada 3 meses, además de las regalías que le liquida cada trimestre. Dijo que cuentan con beneficios como anticipos sin intereses y sin una cuota fija mensual.  

Agregó que hay otros beneficios como un reconocimiento a vida y obra que se le otorga a algunos compositores por incapacidad física para laborar, por vejez o por mérito. También tiene aportes por calamidad doméstica. “Un ejemplo muy claro, hace 2 años sufrí un infarto y Sayco me consignó $4.000.000 como un aporte, independiente de mis regalías”. 

“Sayco nos paga a nosotros lo que nuestra obra suene, que además por ley no es un impuesto. Son los derechos adquiridos sobre una obra que pasa de ser intangible a tangible desde el mismo momento que comienza a ejecutarse, por lo tanto es como un bien material que tu puedes tener. Nosotros le damos un poder a Sayco para que cobre esos derechos y, como cualquier inmobiliaria, cobra un porcentaje por administrar un bien, Sayco cobra por una parte para el mantenimiento administrativo”, acotó. 

Sobre los conciertos virtuales y el apoyo que han tenido los socios en medio de la pandemia, afirmó: “Sayco nos hizo un aporte a cada uno de los inscritos en la sociedad, en mi caso me tocaron $400.000, cosa que no hicieron el gobierno de Quindío, de Armenia, o de Santander, donde estoy viviendo ahora, no se acordaron de los artistas que no estamos teniendo como laborar. He hecho 3 conciertos virtuales y Sayco no me ha cobrado por interpretar mi obra a través de redes sociales”.

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“No es criticar lo que cobran sino a lo mejor cómo lo cobran”

 

A través de un Instagram Live, la abogada Catalina Santa, quien tiene amplia trayectoria en el sector de la música, explicó que la discusión está enfocada desde la ignorancia. 

“Si hay muchas cosas que criticar de Sayco, pero hay que dar la discusión como profesionales, sin insultos ni amenazas mediáticas. Lo que sí hay que decir de Sayco es que el cobro tiene que hacerlo porque de eso viven los autores, decir que acaben la sociedad y que no cobren, es pegarse un tiro en el pie. Si quieren crear otra sociedad, háganlo, pero si en este momento Sayco es el único que existe, no lo derrumben hasta que tengan otro puente. El tema no es criticar qué cobran, sino a lo mejor cómo lo cobran”. 

Dijo que lo más cuestionado es qué pasa después del cobro, cómo le reportan a los autores y cómo es el funcionamiento interno. “Es algo que parece ser muy complejo, es como místico, pero que no es tan difícil de entender si alguien te lo explica, pero muchos funcionarios no están capacitados y no saben explicar. Todo esto va acompañado de una campaña mediática de muchas personas que no quieren pagar derechos de autor”. 

Como solución a la discusión, la abogada propone que toda la gente que se está quejando se vuelva socia, para lo que solo se necesita tener 20 obras, y así pueda ir a las reuniones, votar, postularse como representantes, cambiar el consejo directivo que lleva más de 10 años dando vueltas entre las mismas personas. “Eso es como cuando criticamos el gobierno, que son los mismos, pero dónde está la gente diferente postulándose”. 

Anotó que se puede hacer una petición de charlas en vivo, capacitaciones para que Sayco explique cómo funciona. “Capacitar a los funcionarios sería increíble y que estos salgan a capacitar a los autores y compositores sobre qué es el derecho de autor, el derecho digital, cómo lo hacen, que haya casi una rendición de cuentas en la que sean transparentes, porque lo que se critica con insultos es lo que no se logra entender”. 


¿Qué es Sayco?

Sayco es una empresa privada que recauda los derechos de autor que se causan por el uso de obras que son derecho privado y tiene unos dueños. La sociedad tiene el 98 % de los compositores colombianos, entonces cobra los derechos por el uso de la música en televisión, en radio, digital y en espectáculos públicos y distribuye proporcionalmente esos cobros con base en la información que recauda a través de mecanismos como son las empresas de monitoreo y en el caso de la radio los listados que entregan a la empresa. 

“Cuando un usuario va y paga por ejemplo $2 millones, Sayco, dependiendo del posicionamiento del autor, cuyo posicionamiento para Sayco depende del número de veces que sus obras suenen o sean usadas, en esa proporcionalidad le paga al autor cuya obra haya sido usada”. 

El vicepresidente de Sayco, Rafael Manjarrez, advirtió que son una entidad sin ánimo de lucro. “Solamente excluye el 20 % para funcionamiento de la empresa y el 10 % para programas de bienestar societario, dentro de los cuales está auxilio por calamidad doméstica, que llega hasta $10 millones, aprobado por el consejo directivo; apoyo económico que son $2 millones de manera inmediata para que pueda surtir una necesidad de manera rápida; seguro exequial y funerario; estudios de grabación; reconocimientos que es una especie de pensión que va desde $300.000 hasta $2.500.000 de acuerdo al prestigio del autor; auxilio permanente por enfermedad catastrófica que tiene una serie de beneficios”. 



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