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“Tuve la certeza de que iba a ser director de los Niños Cantores de Viena”

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Autor : Héctor Javier Barrera Palacio

“Tuve la certeza de que iba a ser director de los Niños Cantores de Viena”

Kirlianit Cortés Gálvez aprendió de su padre el tesón para enfrentar las pruebas que le pone la vida.

Kirlianit Cortés Gálvez aseguró que dará lo mejor de su conocimiento. 

Mientras muchos artistas quindianos viven un momento oscuro por la falta de apoyo y de solidaridad estatal en medio de la crisis provocada por la cuarentena, el montenegrino Kirlianit Cortés Gálvez está pasando por la mejor etapa de su carrera profesional, ya que fue nombrado como uno de los directores del coro Niños Cantores de Viena, en Austria, país en el que vive desde el año 2002. 

Él es un embajador del Quindío y de Colombia en el exterior y empezará a ejercer su nuevo cargo en septiembre. Siendo niño cantaba en bares, coros, en el colegio, con mariachis y hasta en orquestas. Ahí fue descubriendo su talento. 

Participó en concursos de música colombiana en Antioquia, estudió en la Universidad de Música y Arte Dramático de Viena, Austria, la mejor del mundo en eso y en 2018 fue jurado del Festival Nacional Infantil de Música Andina Colombiana Cuyabrito de Oro. 

Sobre el importante cargo que asumirá y otros detalles de su vida, dialogó con LA CRÓNICA. 

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¿Este nuevo nombramiento es el logro más alto que ha tenido en su carrera profesional? 
Es el logro más alto que he podido alcanzar a nivel profesional, es algo de mucha responsabilidad, me confían el puesto porque saben que lo voy a hacer bien y me están dando la confianza de poder dirigir esta institución musical tan importante a nivel mundial, que es patrimonio cultural declarado por la Unesco. 

¿Cuándo se enteró de su nombramiento y cuál fue su reacción? 
Hace 3 años tuve la certeza de que iba a ser director de Niños Cantores de Viena, no sé por qué se me metió la idea en la cabeza o por qué tenía esa certeza, pero sabía que algún día lo iba a lograr. Cuando me invitaron a la audición me dio muchísima alegría porque dije: esto es un paso más camino a uno de mis sueños, que es estar con el coro más importante y más famoso del mundo. 
Ahí tenía que trabajar para tener una audición exitosa y para ganarme la plaza. Me emocioné mucho, es que cuando se sueña con algo y le dan la oportunidad de tal vez alcanzarlo, uno se siente muy satisfecho y bien como músico, porque ve que lo está haciendo bien. 

¿Usted llegó al canto por equivocación? 
Digamos que al canto no llegué por equivocación, sino al canto lírico, porque toda la vida canté, mi papá me enseñó a cantar y yo lo hacía mucho desde niño, en la escuela, en los famosos picantos, en varios certámenes, en las fiestas de la familia, del barrio donde vivía, pero al canto lírico sí llegué por error, por huirle a los quehaceres de la casa, pero finalmente fue algo maravilloso que me pasó. 

¿Qué expectativas tiene con este reto? 
La expectativa más grande es por supuesto mejorar como músico, seguir progresando porque la música es algo donde no hay un fin, cuando se continúa desarrollando, cada día se aprenden cosas nuevas, mi reto es ese y convertirme en un muy buen pianista, aprender de los chicos, tratar de dejarles lo que más pueda de mi carrera como cantante, que ha sido muy linda y lo sigue siendo, no es que haya renunciado al canto, pero todas esas cosas que he aprendido se las quiero enseñar a ellos y se las puedo dejar, es un reto que tengo. 

¿Cómo se proyecta en 4 años? 
Siempre me proyecto muchas cosas, cuando estaba empezando la carrera de canto me proyecté para venir a Europa, me propuse cantar en el teatro de La Scala de Milán, no lo hice y no creo que se me vaya a cumplir, no lo necesito y no me haría feliz cantar ahí, hay otras cosas que me hacen más feliz, pero creo que en 4 años me veo como un muy buen director, como un buen músico, como un muy buen pianista y me veo acostándome más temprano, porque lo estoy haciendo a la 1 a. m., luego de estudiar piano todo el día. 

¿Qué extraña de su tierra natal? 
Extraño muchas cosas, la tierra, la gente, el olor de la tierra es distinto allá que acá, por ejemplo, la amabilidad, el clima fresquito que es tan rico, el sentirse rodeado de personas que me quieren. A mí me quieren mucho acá, pero lo familia es distinta a los amigos, también añoro mucho la cultura. 

¿Qué recuerdos conserva de su proceso de formación en la Universidad de Antioquia? 
De la Universidad de Antioquia tengo muy bonitos y buenos recuerdos, porque allá fue donde empecé mi carrera de canto. Bueno, realmente la empecé en Cali con una profesora  muy querida que me apoyó mucho, pero luego me fui a Medellín por cosas del destino y allá empecé a hacer la carrera y fue donde conocí mucha gente maravillosa, muchos amigos. 
También tengo recuerdos no tan agradables de Medellín por la época de la violencia, pero eso son cosas que no las vamos a mencionar acá, gran parte de mi juventud la pasé en Antioquia. 

¿Cada cuánto viene por estas tierras? 
Trato de ir cada año, solo que por falta de tiempo me queda muy difícil, quisiera ir más seguido, siquiera cada 6 meses. Iba a cantar en Cali, me invitó la fundación del Artista Colombiano, una entidad que apoya a los artistas que están en el exterior, quienes me han llevado bastantes veces y han aprovechado que he tenido el tiempo y me han invitado a cantar, me atienden muy bien, el público caleño me adora como yo a él. 
Eso iba a ser ahora en abril, pero por la pandemia se canceló. Vamos a ver cuándo abren los aeropuertos y se puede volver a viajar, pero sí me gustaría ir pronto. 

¿En algún momento consideraría la posibilidad de venir a Colombia a enseñar o aplicar toda esa experiencia que ha ganado en el exterior? 
Claro que sí, me encantaría ir a Colombia a formar, pero no a vivir. 
Tengo mejores posibilidades acá en Europa y tengo una vida ya hecha acá, entonces yo adoro el país donde estoy, también amo mi país Colombia, amo la cultura colombiana, pero tengo que ser muy consciente de lo que quiero y de lo que puedo hacer y allá en Colombia no podría seguirlo haciendo, me encantaría llevar mis conocimientos, educar, mostrarle a la gente, eso sería algo maravilloso. 

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Cuénteme un poco del origen de su nombre: Kirlianit.
El origen de mi nombre es un poco casual porque mi papá, que es un hombre muy creyente en Dios, cuando se dio cuenta de que mi mamá estaba en embarazo, le oró por medio de una meditación para pedirle un nombre para su hijo, para que fuera una persona de bien, maravillosa, exitosa y el sintió este nombre y me puso así y me siento muy identificado. 

En Medellín tuvo como maestro a Héctor Ochoa, ¿cuál fue su mayor aprendizaje con él? 
Con el maestro Héctor Ochoa me entendí muy bien cuando vivía en Antioquia, él me apoyó mucho, no volvimos a tener contacto, no sé qué será de él, pero siempre fue un hombre muy humilde, muy especial, muy noble, eso me pareció muy chévere de él.



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