Jueves, 05 Dic,2019
Opinión / SEP 10 2016

Embalses para qué

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Hoy en el Quindío, quieren revivir el entusiasmo por la construcción de embalses que supuestamente serían la solución ante el deterioro y faltante del vital patrimonio hídrico en nuestro territorio. 

Ya no solamente se habla de uno, sino que se pretende que cada municipio cordillerano tenga el suyo para garantizar el suministro al desmesurado crecimiento urbanístico que se viene implementando en cuanto espacio les es posible a los empresarios constructores. 

Siguen empeñados en lograr embelecos de esta magnitud para que su objetivo de alcanzar el falaz “desarrollo” soñado no se frustre por simples obstáculos ecológicos. Su meta económica según ellos no puede estar sujeta a determinantes naturales que están ligados a su vez al bienestar de quienes habitamos este bello rincón colombiano. 

El pretendido crecimiento se quiere seguir desconociendo los límites propios de nuestro planeta. No importa que se arrase con los patrimonios naturales, poco o nada interesa si con sus proyectos se llevan por delante los derechos y hasta la vida de los propios pueblos.

El educador e investigador de la universidad del Quindío y representante de las organizaciones ambientalistas ante el consejo directivo de la CRQ , Luis Carlos Serna G., en una carta dirigida a la mesa ciudadana de Salento (agosto 7 de 2016), realiza una amplia exposición sobre aspectos negativos que traería la construcción de un embalse en dicho municipio. Estos son algunos:

-Alteración de los caudales agua abajo. Trayendo consigo la disminución del caudal y por lo tanto la alteración del entorno, impactando negativamente en las especies de flora y fauna ligadas a dicho cause. 

-Evaporación de los embalses, y con esto pérdida importante de lo que se pretende obtener. 

-Eutrofización (exceso de nutrientes) que conlleva a la sobreproducción de fitoplancton, que a su vez acarrea la perdida de oxigeno del agua. Trayendo consigo malos olores y sabores desagradables.

-Interrupción del transporte de sedimentos. Llevando a la colmatación a través de los años del embalse. 

-En dichos embalses se termina introduciendo especies exóticas con fines comerciales o recreativos (para la llamada pesca deportiva). Estas especies invasoras se convierten en una causa más de la extinción de especies nativas.

El profesor Serna G., concluye su contundente misiva diciendo: “Cuando se asume una intervención sobre el territorio debe hacerse basado en los saberes, no pueden continuar afectando el paisaje, la flora, fauna, aire, suelo y sociedad, sin prever riesgos que se afrontan, quedan muchos riesgos por describir ante la inminencia de semejante exabrupto como lo representa un embalse en nuestro departamento.”

Hay iniciativas para la realización de foros sobre la conveniencia o no de la construcción de dichos embalses en nuestra región. Esperamos que estos aporten al esclarecimiento sobre tan importante tema. 

Los ambientalistas seguimos exponiendo que estos no producen agua. Los embalses y represas son contraproducentes para el equilibrio ecológico y no solucionan en el largo plazo lo que se pretende obtener.


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