Domingo, 13 Oct,2019
Opinión / OCT 18 2018

Los tiranos del alma

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

“La luz entra por la ventana, el despertador sonó. Sé que es lunes, debo levantarme a trabajar pero no puedo. Me siento agobiado por una sensación inexplicable. Una rara mezcla de tristeza y cansancio. Siento dolor aunque no sé exactamente dónde. La confusión se adueña de mí. Saber que tengo responsabilidades por atender desata una terrible presión en mi pecho. Me importa y a la vez no. Tengo dificultad para respirar, siento una ansiedad irrefrenable. No he dormido bien. No tengo ganas de nada, ni de nadie. Me pregunto: ¿Qué sentido tiene vivir? Si todo está mal. No quiero ver a nadie. Tengo familiares y amigos que me aman y que sufrirían al verme así. A veces siento que mi cuerpo no puede con mi alma. ¿Cómo he llegado a este extremo? ¿Qué me pasa?”.

Este es el testimonio desgarrador de un conocido a quien llamaré Carlos. 41 años, separado, padre de tres hijos, profesional con estudios de posgrado a punto de perder nuevamente su trabajo. Los motivos que le llevaron a aceptar la presencia recurrente de esa ‘vieja amiga’, como suele llamar a su depresión, son dos: el temor a ser marcado por los demás y haberse acostumbrado a convivir con la enfermedad.

Un estudio de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, reveló que uno de cada diez colombianos ha sufrido o sufrirá un trastorno mental que incide en su calidad de vida. Estrés, ansiedad, adicciones, depresión, bipolaridad y esquizofrenia, son algunos de los problemas mentales que afectan a los colombianos. 

Carlos Climent, médico de la universidad del Valle y psiquiatra graduado de Harvard, publicó en 2010 Los tiranos del alma. El libro, es una especie de guía para que la gente entienda cómo ciertos comportamientos de la conducta humana son condiciones patológicas que suelen disfrazarse para pasar desapercibidas. Así, van acabando con la vida de quienes los sufren y de las personas que están a su alrededor.

Escribe el doctor Climent, que “Existen temores que paralizan y llevan a las personas a esconder o a ignorar las evidencias de una enfermedad mental: el miedo al compromiso, a la soledad y al cambio. Todos inhiben la personalidad y se mezclan con otros aliados, como el aburrimiento, la rutina y la depresión. Esos temores se relacionan con algo que la sociedad de consumo ofrece diariamente: la comodidad, como parte de la felicidad. Esta comodidad, separa a las personas de la realidad, las lleva a buscar soluciones fáciles y engañosas a esos problemas que terminan tiranizándolas”.

Los expertos afirman que no existen fórmulas mágicas para tratar las enfermedades mentales. Lo único, es buscar ayuda especializada. Lo cierto es que al final todos estamos hechos de retazos, de tiranos que emergen de cuando en vez para opacar nuestras vidas. Es necesario reconocerlos a tiempo, para enfrentarlos y doblegarlos.

 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net