Martes, 17 Sep,2019
Opinión / MAR 04 2019

Es el régimen político, estúpido

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

La crisis venezolana ha dejado traslucir un desespero mediático y político que ha puesto la lupa en la persona del presidente Maduro. Es tanto así que medios periodísticos como El Espectador editorializa con el siguiente titular: “Salir de maduro sí, pero no así” (27-2-2019); la revista Semana del 13 al 20 de enero de 2019, trae en su portada el rostro del presidente y titula “Solo contra el mundo… Maduro se atornilla en el poder…”; así mismo se ha abordado la situación en radio, televisión y en las redes sociales, en las charlas familiares, en los lugares públicos y conversaciones cotidianas se escuchan con frecuencia frases del siguiente tenor: ¿Qué hubo ya se fue Maduro?, ¿ya sacaron a Maduro?, ¡ese tipo hay que sacarlo ya!

Esta tendencia deja la percepción que el problema de Venezuela es la persona que ocupa el cargo de presidente y no, el régimen político. Esta sensación se afirmó aún más, cuando el joven Guaidó se autoproclamó como presidente, reconocido inmediatamente por varios países encabezados por Estados Unidos. Ahora todos creen que en Venezuela hay dos presidentes.

La autoproclamación de Guaidó y el reconocimiento inmediato de EE. UU. y los países de su órbita iniciaron el denominado cerco diplomático con el aprovechamiento mediático del sentimiento humanitario, pues la ayuda que recibirían las gentes de Venezuela no fue respaldada por la Cruz Roja ni la ONU, por tratarse de una estrategia política. El fracaso de esta acción está asociada a la incomprensión de la naturaleza funcional del régimen político.

Simplificando, un régimen político se define como el conjunto y la estructura de las instituciones y leyes que definen la organización del Estado, el ejercicio del poder político, la manera como se accede al gobierno y las reglas de juego para sucederlo. Analíticamente son cuatro los elementos constitutivos: primero, el marco jurídico que dota de legalidad las acciones institucionales; segundo, la aplicación de la justicia; tercero, la formación de gobierno y las reglas de sucesión y cuarto, las relaciones de subordinación entre el poder civil y el militar. El horizonte de acción política del régimen depende de varios factores centrales entre otros: las transformaciones de la sociedad que se pretendan, las estrategias para lograrlo, el poder de los grupos, clases o sectores que se verán favorecidos o afectados.

El actual régimen político de Venezuela empezó a cambiar atendiendo a las reglas de juego de la democracia liberal, que tiene en las elecciones periódicas una clave básica para definir entre competidores, quienes acceden al poder. El año 1998 fue el punto de quiebre de los partidos tradicionales Acción Democrática y Copey, dos partidos de élites corruptas propensos a favorecer los sectores más ricos y poderosos del país, al ser derrotados por un nuevo movimiento encabezado por Hugo Chávez Frías quien se posesionó como presidente diciendo “juro ante esta constitución moribunda”. 

 Continuará en la próxima columna, donde se abordará el endurecimiento del régimen político chavista y Venezuela como escenario geopolítico de la confrontación entre potencias mundiales.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net