Martes, 12 Nov,2019
Opinión / AGO 14 2019

¡Las cosas como son!

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

La alcaldía es para los armenios su mayor preocupación toda vez que la ciudad ha sido la gran víctima de la corrupción durante tres largos y dolorosos lustros en los que frotarse  las manos con fuerza y malicia ha sido una práctica de funcionarios sinvergüenzas que han ocupado respetables cargos públicos con la intención de aprovechar sus cuartos de hora. Eso lo han dicho y lo han hecho sin ninguna vergüenza.

La semana anterior entrevisté para el programa La Gran Verdad que dirijo en RCN al candidato Luis Fernando Jaramillo Arias en una práctica familiar que experimenté con miras a oír lo que pensaba padre, esposa, hija, hijo y nieta sobre el problema de la corrupción. Y es que la familia tiene que ser útil y provechosa a la hora de formar parte del gobierno. La dignidad y la categoría social tienen que prevalecer.  En eso coincidieron los Jaramillo Valencia.

El sábado  entrante estará en el programa Piedad Correal Rubiano, candidata que destaca como hecho político el aval  de más de 53 mil ciudadanos de Armenia que en su sentir la conocen suficientemente del mismo modo que afirma la prestancia de su familia como empresarios de muchos años y de reconocida honorabilidad.

Es más,  la abogada  penalista quien  por más de 21 años ocupó el cargo de defensora del pueblo  en el Quindío rechazará de plano en La Gran Verdad  los ataques que a ella y a su familia se le han hecho y advertirá  que no permitirá  ni tolerará  vejámenes de esa naturaleza y que representada conforme se lo permite el estado de derecho  formulará demandas de carácter penal.

Las cosas no pueden ser sino como son.  Armenia no puede seguir siendo víctima de la corrupción y en el caso de la presente campaña,  aquel que conozca y pueda probar de primera mano actos de corrupción ante la justicia que lo haga o que se atenga a las consecuencias.

El Quindío aprendió a vivir y a convivir con la corrupción. Los políticos hablan de los periodistas por la exigencia de dádivas o mermeladas a cambio de defender candidaturas en los medios regionales de comunicación. Por favor no más la versión a la jura, denuncien a las personas y medios, presenten pruebas y desmontemos entre todos este  sartal de chismes, de mentiras o de verdades a medias, y que todo el mundo se someta al rigor de la verdad y la justicia.

Me parece que los candidatos no tienen por qué tragar entero, —decir primero quiénes son, de dónde vienen y qué quieren con la ciudad. Qué pueden hacer por ella, cuáles son perfiles y capacidades gerenciales, pero no más esto tan maluco que hace que cada día huela peor el político y el bendito oficio del periodismo. Espero que lo hagan, —sé que hay espacios locales de TV; denúncielos; se de los que buscan contratos oficiales, denúncielos—;  hay inmorales que rechazan de plano la ética a la que estamos obligados. 

Twitter: @jorgelieceroroz


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net