Miércoles, 13 Nov,2019
Opinión / MAY 25 2019

El hijo de la mala yerba

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A Ánuar Oswaldo Oyola Márquez, hoy en la cárcel, en el mundo político no era muy reconocido. Su reconocimiento quizás estaba en el negocio del chance. Tras la ruptura política de Luciano Grisales —representante a la cámara por el partido Liberal— con Luz Piedad Valencia, entra a ocupar ese lugar el empresario costeño del juego de azar. Ánuar entonces comienza a recorrer los municipios del Quindío con el fin de recibir todos los apoyos y respaldos necesarios de ciudadanos para lograr una curul en la Cámara. Y su objetivo estaba en Quimbaya.

En el municipio de Quimbaya nadie lo conocía. Pero, por intermedio de William Ruiz y César Londoño —este último investigado por la Fiscalía—, se convirtieron en los principales líderes políticos con el fin de coordinar la campaña política para las elecciones del 11 de marzo de 2018. Ambos líderes tenían en ese entonces la capacidad de influenciar en la alcaldía municipal para direccionar los contratistas en favor de Ánuar Oyola. Y se decía que el empresario del chance sería el que derrotaría en las urnas a Luciano Grisales. Lo aseguraban porque se sabía del poder económico que tenía la aludida campaña. Sin embargo, se le fue el tiro por la culata. 

Luciano Grisales entonces supera a Ánuar con 28.655 votos. Tan solo el segundo alcanza 24.475 en las urnas. Sin embargo, la votación en Quimbaya se convirtió en un fenómeno electoral para el poderoso empresario costeño del chance, y con la colaboración de William Ruiz y César Londoño, entre otros personajillos, obtiene Ánuar 4.168 votos, y Luciano Grisales, natural de Quimbaya, 1.579. Si la Fiscalía quiere saber cómo obtuvo Ánuar tantos votos, consúltele a William. 

Quimbaya, el pueblo de Luciano Grisales, siempre le ha dado la espalda. Y más bien han correspondido a respaldar gente extraña. Y quien se ha prestado para ello, es el que hoy busca la alcaldía de la localidad, es decir, William Ruiz. 

Ánuar Oyola, hoy cuenta con William Ruiz, y a la vez, es su elegido para ocupar el primer cargo municipal. Se trata entonces de continuar con el estilo corrupto detrás de la persona de Ruiz que viene siendo manipulado por el poder siniestro que ha desmantelado y usurpado el departamento del Quindío. Y detrás de William Ruiz, Roberto Jairo Jaramillo —candidato liberal a la gobernación del Quindío— y detrás de Roberto Jairo, Luz Piedad Valencia —en la cárcel— bajo la dirección de Ánuar, la mala yerba. Una cadena de intereses oscuros muy peligrosos. 

El hijo de la mala yerba quiere la alcaldía de Quimbaya, para seguir fortaleciendo la clase politiquera y corrupta del departamento del Quindío. Quimbaya, mi pueblo, no puede caer en manos de la corrupción que le ha hecho tanto daño a la comarca del Quindío. 


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