Opinión / OCT 10 2014

¿Ni vivo ni muerto?

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Los gestos del cuerpo son acciones de efecto retardado. De una postura puede depender un estado de ánimo. No es tan estudiado por la ciencia el efecto que sobre nuestra imaginación o nuestro intelecto producen ciertas posturas. Se intuye que ciertos gestos provocan la cólera o la satisfacción, como si hubiera unidad de energía entre el cuerpo, la mente, el alma o la subjetividad, en el momento de adoptar un gesto.

 Una postura es una íntima comunicación con los demás. Culturas antiguas han examinado docenas de ellas. En el budismo la flor de loto es imagen, ejercicio y un grado de meditación. 

Esta historia inconcebible viene de una postura. Sucedió en un remoto país de Siberia oriental. En Buratia, en 1927 un hombre va a morir.

Cinco años antes en la región donde sobreviven creencias que mongoles y buriatos comparten: El shamanismo y el budismo del Tibet, otro hombre poseído por el espíritu de la guerra deliraba crear un gran imperio enfrentado a la cultura europea, haciendo renacer el mundo de leyendas y sistemas rituales mongoles, era el Barón Ungern Von Stemberg, rodeado de astrólogos, arúspices, guerreros mongoles y aristócratas, acometido por una audacia demencial. 

Tenía una cruz de San Jorge por su valentía en la I Guerra Mundial. La postura del Barón lo precipitaba a caballo por las estepas de Buriatia y Mongolia. Dejemos por ahora al Barón en su caballo y con su delirio.

Otro hombre también venido del mundo de símbolos de oriente, estudiante de medicina y Pandito Khempro Blama de los budistas de Buratia dice a sus discípulos que lean los textos que despiden a quien va a morir. Lo inverosímil, lo fascinante, lo enigmático es que el Pandito Itigelova goza de salud. Durante años ha escrito tratados sobre plantas. Ha estudiado el sanscrito de los lamas del Tibet.

Era el venerado Pandito de Siberia oriental. Los discípulos enmudecen, son incapaces de leer. En ese minuto sus túnicas naranjas parecen pergaminos esotéricos. Repite- lean la oración final. Como sabiendo que el fin es una palabra que se articula, el sagrado Khempro adopta la posición suprema. Pandito susurra hyra hatshi.

La postura de la flor de loto es el modo como se alcanza el nirvana. Pandito Khempro Blama Itigelova el día 15 de julio de 1927 quedó inmóvil. Apenas si respiraba. Dio instrucciones de que lo enterraran en un sarcófago de encina. Según su voluntad solo podía ser desenterrado 75 años después.

Así ocurrió. Al abrir el sarcófago, los budistas de Buratia vieron un cuerpo que no estaba ni momificado ni seco. Hoy por hoy el cuerpo en posición de loto ocupa el centro del tempo budista de Buratia. No hay ni huella de putrefacción en su cuerpo y los expertos dicen que la ciencia no puede explicar que es lo que pasa con este ser que mantiene una temperatura de entre 18 y 20 grados. El presidente de Rusia acompañado por los monjes tibetanos visitó este santuario del budismo ruso.

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