Opinión / MAY 23 2020

Nuevas formas de eugenesia

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

La eugenesia es una rama de la Filosofía que se encarga de “mejorar, adelantar y aplicar” la selección natural, —teoría darwinista del siglo XIX—, con el fin de eliminar a todos los seres vivos cuya genética sea defectuosa.

Si “toda la raza humana es una tribu”, como lo afirmara el libanés Jalil Gibrán, lo más natural es que sea diversa y, por tanto, objeto de respeto.

En la actualidad, cuando tanto se insiste en las dimensiones sociales de diversidad, tolerancia e inclusión como prerrequisitos para garantizar la dignidad de las personas y surgen con frecuencia teorías respecto de las maneras como los diferentes dueños del mundo pretenden escoger quiénes viven —como ha sucedido con la pandemia—, conviene hacer algunas precisiones.

Siendo todos testigos de la progresiva deshumanización de la especie, de la manera como la malévola utilización de la ciencia y la tecnología viene cosificando y reduciendo a los seres humanos, cuando el fenómeno de la trasculturación afecta los fundamentos sociales, éticos y morales, surge el más drástico interrogante: ¿Habrá quién o quiénes se arroguen el derecho de decidir sobre la vida, la integridad y el futuro de los demás miembros de la familia humana?

Antenas 5G y otras tecnologías que saturan de radiación, que vienen poniéndose en boga durante los últimos años, permiten deducir que, desconociendo o no sus daños, cualquiera puede asumir el poder de disponer de la vida y los derechos de sus semejantes, como cuando un capataz decide cuáles reses van al matadero… por lo menos eso se ha observado en los momentos más cruciales cuando se han empleado las más crueles formas de violencia, porque “lo que se ignora, se desprecia”.

El humanista Rubén Luengas no titubea al afirmar que estamos siendo testigos de una nueva modalidad de xenofobia, similar a la practicada en los campos de concentración, con la diferencia de que la actual es más sutil, ya que esclaviza sin que las víctimas se den cuenta, como empieza a verse con las tecnologías que afectan tanto a las personas que, de estado actual, a la servidumbre total, no hay sino un paso.

Quienes hemos vivido un poco más, pudimos valorar el calado de la educación y la formación que se impartían antes, tan abismalmente diferentes de los fallidos intentos y esfuerzos de hoy.

Lo anterior ha servido para que los japoneses hayan concluido que el esclavizante consumismo tecnológico había acabado con las relaciones interpersonales y que por tanto, era indispensable disminuir, hasta hacer desaparecer, todo obstáculo a las relaciones humanas, como el uso de celulares, por considerarlos “adminículos de quinta”, como diría alguna señora sofisticada.

Así como en su momento, estos orientales fueron los creadores de los ‘círculos horizontales de participación’ a nivel empresarial, ahora lo son del último modelo educativo-formativo que asume las relaciones humanas como fundamento de la estabilidad y equilibrio de las sociedades futuras. 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net