Opinión / DIC 10 2019

Río Quindío sujeto de derechos

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

En un hecho sin precedentes, el Tribunal Administrativo del Quindío acaba de otorgarle al río Quindío, desde su nacimiento, su cuenca, afluentes y desembocadura la categoría de sujeto de derechos para garantizarle su conservación, protección, mantenimiento y recuperación; invocados mediante acción popular incoada por el procurador Ambiental, Carlos Arrieta; la defensora del Pueblo, Luisa León, y la personera de Armenia, Juliana Ríos. 

La jurisprudencia, firmada por los magistrados Rigoberto Reyes, Luis Javier Rosero y Luis Carlos Alzate, tuvo en cuenta la fuerte crisis ambiental que agobia al río debido a las enormes cargas contaminantes que ha venido soportando, en especial en el sector de Boquía en Salento, donde existen  249 predios de los cuales 233 son familiares y 16 comerciales, lo que provoca una saturación  de aguas negras que colmató el pozo séptico existente en ese sector, donde se creía era una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales, Ptar, varios alcaldes de Salento así lo presentaban, lo extraño es que, anteriores directores de la Corporación Autónoma Regional del Quindío, no se interesaron en el tema. A esta situación se le suma la presencia de cultivos de aguacate hass, cuyos agroquímicos van a parar al afluente contaminándolo permanentemente, además de la presencia de minería ilegal con grave afectación en varios tramos de su recorrido, por lo que ambientalistas, líderes sociales y ciudadanía en general se preguntan si la medida adoptada por el TAQ sirve realmente de alivio a la masacre ambiental que sufre diariamente el río Quindío y la mayoría de recursos naturales, la respuesta es simple, no sirve de nada si la comunidad no reconoce más allá de los fallos jurídicos, a la naturaleza y sus recursos como sujetos de derechos, pues sino no existe conciencia colectiva de la necesidad de proteger el medioambiente y de mitigar los impactos negativos sobre el mismo, las normas  por rigurosas y protectoras que sean, se vuelven inanes. Si bien la acción popular de los accionantes es sólida, y busca proteger derechos fundamentales como la vida, el agua, la alimentación y un ambiente sano; el cumplimiento del fallo no es fácil por la presencia de organizaciones que promueven la deforestación indiscriminada para actividades de extractivismo y los monocultivos. La quema de palmas de cera en Pijao para cultivar aguacate hass, es una muestra clara de lo que aquí sucede. 

La declaratoria del río Quindío como sujeto de derechos es muy importante, pero debe estar acompañada de voluntad política de los nuevos mandatarios, quienes deben articular toda la institucionalidad para cumplir lo ordenado por el TAQ desde los estudios toxicológicos por metales pesados, hasta la construcción de una Ptar en Boquía, pero para que el fallo no se quede en el papel, se tiene que conformar ya el comité de verificación del cual hará parte el TAQ, la Defensoría del Pueblo, la Personería de Armenia y la Procuraduría Ambiental, de lo contrario los depredadoras del medio ambiente seguirán arrasando con los recursos naturales, poniendo en peligro la sostenibilidad del territorio.

 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net