Opinión / MAY 06 2020

cámaras de comercio poscovid

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Injusto, contraevidente además, sería desconocer la diligencia y el deseo de acertar de la cámara de comercio local, en cumplimiento de su objeto social e institucional frente a la COVID-19. 

Asesorías directa en diversos campos, capacitación no presencial, foros virtuales, son acciones de inspiración gremial; otras: solicitudes a los gobiernos en asuntos tributarios, de acceso al elusivo crédito bancario, de agilización de trámites para hacer efectiva la anhelada reactivación de sectores productivos claves para la economía regional, sustentando con cifras en mano; a la Edeq, en cuanto a la inoportuna alza de tarifas; todo ello en defensa y apoyo a los sectores comercio, industria y servicios. Especialmente resaltable, la ayuda alimentaria directa, a través de un plan padrino, dirigida a  empresarios en dificultades extremas. Son desde luego tareas y responsabilidades propias de la entidad, pero cuando se cumplen con especial celo, merecen reconocimiento.

No obstante, las realidades latentes y proyecciones futuras se presentan ominosas, signadas por tal incertidumbre, que quienes actuamos en la órbita empresarial, aún en aquellos rubros de momento favorecidos, como el circuito de alimentos o farmacia, no avizoramos la ruta de subsistencia, de estabilidad mínima, mucho menos de prosperidad a mediano plazo, a pesar de la cascada de promesas del Gobierno y de esfuerzos privados como el ya reseñado. 

Para enormes males tendríamos que idear y plantear soluciones de similar dimensión. Es el instante de ingeniar estrategias colectivas, audaces, constructivas, contando, claro, con la institucionalidad. 

Si las cámaras de comercio del país, respaldadas por sus bases sociales, cumplieran con más decisión, con resonancia nacional, su función gremial, su vocería, asumiendo riesgos, proponiendo y realizando acciones de auxilio efectivo, sobre todo a pequeños y medianos empeños comerciales, industriales, de servicios, de la cultura en su amplia comprensión, replanteando en últimas su papel social y económico, para una más dinámica y productiva interlocución con los gobiernos, nos sentiríamos algo más optimistas, mejor acompañados. 

Temas de discusión con las autoridades económicas, hay bastantes: democratización real, no retórica, del crédito; posibles amnistías o conciliaciones rápidas con las centrales de información; reconsideración de tarifas, topes de capacidad, y trámites, para ingreso al Registro Único de Proponentes; recálculo de tasas impositivas, facturación máxima para no responsables del IVA, extensión del plazo para implementar la facturación electrónica, salario integral para diversos tipos de labor rural y urbana, entre otros. 

Procede abrir de inmediato un abanico de posibilidades, evaluarlas, discutirlas, darles veloz y efectivo trámite. Las cámaras de comercio tienen la palabra.  


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net