Opinión / AGO 13 2020

Convocatoria ‘Espinosa’

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En el año 2015, justo después de perder las elecciones y un par de meses antes de entregar el gobierno, la hoy destituida e inhabilitada, Sandra Paola Hurtado, gestionó un paquete de ordenanzas en la asamblea de Quindío que pretendían hacer una transferencia de recursos manejados por el departamento a los municipios —donde sí había ganado—. El espíritu era claro, no perder el control del dinero y la burocracia en donde podía manejar la plata y donde no, ‘frenar’ al padre Carlos Eduardo Osorio Buriticá.

La historia de las ordenanzas es conocida, fueron demandadas y el departamento ganó, impidiendo así que los dineros pasaran directamente a ser manejados por los alcaldes. Pero 2 de ellas quedaron intactas porque, por encima del control presupuestal, pesó honrar la promesa del bien común. 

La reglamentación del uso de los recursos de la estampilla procultura del departamento para invertirlo en las convocatorias de concertación y estímulos, ha sido un querer del sector cultural desde hace varios años. En el seno del consejo departamental de cultura se discutieron y plantearon propuestas para que, de una manera equitativa, se dispusieran los recursos recaudados por cuenta de la mencionada estampilla a apoyar proyectos de arte y cultura que debían ser presentados en una convocatoria pública.

Antes del 25 de octubre de 2015, el texto de las ordenanzas era uno; el que llegó en noviembre a la asamblea estaba cargado de maña, dicen que la propia candidata perdedora Sandra Gómez supervisó su redacción y determinó con lujo de talles: fechas de apertura, conformación de un comité que aprobara los términos y supervisara el proceso —nombrado por los alcaldes, que curioso— y destinó la totalidad del dinero del recaudo de estampilla a las bolsas concursables. Un dinero que fue manejado de manera discrecional durante cuatro años por los salientes, y que, en un abrir y cerrar de ojos quedó condicionado solo para ser entregado mediante convocatoria y solo a quienes cumplan los requisitos de la ordenanza.

Durante el gobierno de Sandra Paola Hurtado una cantidad importante de plata de la cultura, y posiblemente de la estampilla, transitó por el Fondo Mixto de la Cultura y las Artes del Quindío. Bajo la gerencia, en ese entonces, de Jorge Iván Espinosa —muy de la casa Hurtado-Pareja— hoy secretario departamental de Cultura y a quien le correspondería hacer cumplir las ordenanzas aprobadas en 2015 y presentadas por sus padrinos políticos.

Transcurrida la mitad del año, no solo no se ha cumplido con las fechas de apertura de las convocatorias, mientras el sector pasa trabajos y reclama lo que le corresponde, sino que se anuncia una ‘espinosa’ ‘convocatoria exprés’ con el dinero de la estampilla procultura, es decir, pretenden pasar por la faja las ordenanzas, que sí aplicaban para el gobierno anterior, pero al parecer, para Jorge Iván, no.

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