Opinión / AGO 08 2020

El hombre de atrás

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Lo imaginado:

—Aló, qué tal gobernador, cómo está—contestó la Procuraduría.

—Muy bien papi, oye lindo, es posible que se extienda la suspensión tres meses más, es porque necesito tiempo para firmar otras cositas para unos amigos— se escuchó desde el piso 19 de la gobernación. 

—Hermano, no es posible, porque no tenemos más pruebas y no sabemos cómo justificar tres meses más para Balsero— le respondió la Procuraduría. 

Lo real: 

Sin embargo, en todo el edificio de la gobernación de Quindío, y desde la base de operaciones y montajes judiciales de la secretaría de la salud, se  conocía con antelación que al alcalde Balsero la Procuraduría lo reintegraría a su cargo de elección popular. 

El hombre de atrás, Roberto, de inmediato apuró a sus funcionarios encargados en la alcaldía de Calarcá con el objetivo de socavar el ente administrativo. El que sabe cómo hacerlo, Guillermo Andrés Valencia Henao, exalcalde de Córdoba, emprendió la tarea: el 1 de junio del año en curso, mientras Paula Andrea Huertas se dedicó a tomarse foticos en la alcaldía, creyéndose una modelo, Valencia Henao firmaba dos contratos por la suma de $28.005.000.  Muy cansado él, por tanto trabajo, tomó la decisión de firmar otros en los días siguientes. 

El banquete de contratos para concretar en el mes de junio, no era para ellos conveniente llevarlo a cabo en el siguiente mes.

El dos de junio, firmó otro contrato de prestación de servicios por la suma de $13.995.000, con duración hasta el mes de diciembre. Luego, el 8 de junio, firma otro por un valor de $16.800.000. En ese momento —creyó Valencia Henao— que había terminado su misión. A los pocos días, desde la secretaría de Salud departamental, le ordenan al tipo firmar dos contratos más: el beneficiario es la Fundación Laura Sophia ‘Philia’, muy cercana a la corrupta de la Yata, por un valor de $38.450.000.  

Mientras tanto Balsero en su casa estaba pegado de todos los santos y de Dios para que le ayudaran a hacer justicia. Y por los pasillos de la alcaldía corrían desesperados, con papeles en mano, para legalizar el botín. Sabían que el tiempo para saquear el erario se les agotaba.  

La procuraduría fracasaba en el intento de conseguir más pruebas contra Balsero. Lo que estaba era terciando y siendo cómplice del poder corrupto de la gobernación de Quindío. Este último quien aprovechó la ausencia del alcalde titular de Calarcá para hacer fiesta con el presupuesto. Estamos ante una modalidad de corrupción justificada bajo el argumento de suspender alcaldes para evitar más daño a la moral pública, cuando los resultados son contrarios. En un futuro que suspendan al alcalde del municipio de La Tebaida, ya el gobernador sabe el nombre de la persona que lo va a reemplazar.  

Ver pruebas aquí 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net