Domingo, 21 Jul,2019
Opinión / JUN 19 2019

El método de crianza

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Cuando hablamos de pautas de crianza y manejo de las conductas infantiles, debemos siempre tener en cuenta que hay diferentes teorías frente al proceso, no es bueno realizar una colcha de retazos con todo lo que leemos en internet, es importante tomar un solo modelo psicológico.

En la psicología existen muchos modelos de interpretación y reconocimiento de los diferentes fenómenos, existen modelos o enfoques que se basan en las conductas, otros se basan en los repertorios de experiencias subjetivas a lo largo de la vida, otros en los pensamientos y valoraciones que se hacen frente a las situaciones, algunos en los significantes frente a la propia vida, estos son algunos ejemplos de los muchos que existen.

Lo cierto es que, cuando hablamos de crianza no podemos experimentar con múltiples modelos, es mejor cuando nos empoderamos como padres asumiendo solo un modelo que puede ajustarse a nuestra necesidad en el proceso.

El método que planteo en las intervenciones con los niños y por ende en esta publicación, es el modelo cognitivo conductual ajustado al desarrollo infantil y el desarrollo de las funciones cognitivas. Desde este modelo podemos enfocarnos en el proceso de conducta entendiendo que somos seres con cognición, es decir que podemos pensar, sentir y comportarnos frente a una situación específica de vida, siendo la forma de pensamiento crucial para la elaboración de las emociones y conductas.

Cuando somos niños, aprendemos del discurso de nuestros padres o personas cercanas, siendo este discurso la base de gran parte de nuestro diálogo interno y pensamientos, las reflexiones frente a las situaciones se ven expuestas a valoraciones y creencias que vamos generando con el paso del tiempo y a veces nos genera malestar. Los niños en la construcción de su diálogo interno pasan del pensamiento egocéntrico donde son el centro del universo a un pensamiento más social donde son partícipes del proceso y entienden que son iguales.

Es muy importante en este proceso saber hablar, utilizar una voz firme, fuerte —no gritos—, breve y concisa que permita generar pensamientos más consolidados, firmes, con autoestima y con una conciencia del proceso de conducta.

Es mejor que desde niños aprendamos a pensar de una forma más tranquila y equilibrada y entendamos la manera de valorar las situaciones y sucesos de vida desde una escala de evaluación aterrizada sin generar tanto drama y sin ir a los extremos emocionales, en ese sentido podemos enseñar a nuestros hijos que no poder tener algo que quieren o no poder salir, no es una situación completamente terrible que le genere depresión, puede ser una situación normal o mala pero no tienen que desequilibrarse por ello.


@davidneurop
[email protected] 

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net