Domingo, 15 Dic,2019
Opinión / ABR 10 2019

Hay que pedirle a Jesús crucificado

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Aprovechando la Semana Santa, o de gracia y de pasión; la Semana Mayor que nos enseñaron los bisabuelos, abuelos, padres mucho más creyentes que hoy día e igualmente las familias de una sociedad rezandera que afortunadamente, todavía acude al arrepentimiento por las faltas que cometemos unos y otros, invito a elevar oraciones por el Quindío. Tenemos escasez y antivalores y ya están algunos sin interés por el bien, corriendo apresurados porque en octubre hay elecciones.

Todas las doctrinas tratan de explicar profusamente realidades tan dramáticas como la pobreza, los desequilibrios sociales, la explotación, la ineptitud para producir riqueza y crear empleo y los fracasos de iniciativas creadas sin las bases morales necesarias. En el país, pero en el Quindío mucho más, los fracasos se explican en gran parte por la pertinaz actitud irresponsable de quienes juegan a las miserias de la comunidad.

Por esa gente hay que orar con fe pidiéndole a Jesús crucificado que todos aquellos que han llevado al Quindío por los oscuros caminos de la corrupción se retiren del escenario y dejen de engañar al pueblo de Armenia y en general al departamento, hoy en el podio recibiendo la medalla por el primer lugar en desempleo.

Pedirle al Todopoderoso que nos favorezca de la repetición, del retorno de los mismos a los cargos públicos, y por sobre todo, su bendición para que aquí no siga apareciendo la debilidad y la cobardía en quienes están obligados a rechazar lo malo que nos ha venido ocurriendo y a liderar mejores causas con fortaleza moral. No se puede tolerar por tanto tiempo una libertad sostenida en el servilismo. Necesita el departamento ideas nuevas, que le den vida y renueven sin tregua nuestro territorio.

No señores. No más bullentes cazuelas retóricas ni lentejas servidas en platos montañeros a los débiles de la moral y de la ética que siguen sacudiéndose en los pastos de la corrupción. Estos que no dejan de batir la cola alegremente como un perrito a la vista de un hueso. Recemos por ellos en estos días que restan de cuaresma y preparémonos para los mejores ruegos durante la Semana Santa que ya casi llega. 

Ilumina Señor durante estos días que preceden a la Semana Santa, a los gremios, empresarios, entidades privadas y a gobernantes, para que puedan centrarse más en el hacer que en el hablar. Aquí no hay semana en la que no se hable de inversiones. ¿Cuáles inversiones? Años y años hablando sobre la comisión de competitividad en reuniones y foros que olvidan sus compromisos poco después de salir de cada reunión, de cada almuerzo de trabajo, de los comités de carreta a lengua limpia.

Las desigualdades, el desempleo, la pobreza, la corrupción en sectores públicos y privados, el oscurantismo en los sistemas de contratación, las mentiras que se dicen en las campañas electorales, todo eso y mucho más, sirven para llenar los bolsillos de no pocos delincuentes. 

Twitter: @jorgeliecerorozco

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net