Miércoles, 13 Nov,2019
Opinión / JUN 27 2019

Indeseable caminó a su espalda

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Dispuesta a cumplir con los deseos de tener las fotos de su nieto en papel y comprar los respectivos portarretratos caminó por la calle 14 hasta el almacén Foto Palacio. Miró el reloj y comprobó que eran las 10:00 a. m., hora de sus pastillas. Decidió entrar a Lucerna y, con un agua aromática, tomárselas. Además tengo tiempo, pensó, los jubilados disponemos de las horas que queramos.

Leyó con asombro que fueron muertos más líderes sociales y no lo podía creer. Pensó, ¡Qué enfermedad la que carcome a Colombia y, lo peor, tiende a crecer! Desde la firma de los acuerdos van 702 líderes muertos y 135 excombatientes asesinados —www.elespectador.com/noticias/judicial de 22 de junio—. Aquí tiene su agua aromática, le dijo la empleada, ¿algo más? No, gracias. La miró ir y desde su mesa dedujo que el servicio al cliente era bueno, que menos mal en el Quindío no se presentan numerosos crímenes de líderes, y que los turistas de mitad de año no encontrarían aquí mayores problemas de delincuencia.

Otra noticia llamó su atención. La falta de ética para aprobar la ley anticorrupción —muchos afirman que debería llamarse ley corrupción, porque fue rechazada por corruptos para mantenerla—. Han crecido los insultos, desde ‘incompetentes’ hasta ‘nido de ratas’. Espectadores y opinión pública se disputan los adjetivos para calificar a la dirigencia política colombiana. 

Preocupada por el futuro del país fue hasta la caja a pagar su cuenta. Con sus desvelos, propios de un ama de casa que resiente el futuro para su nieto, salió a copiar sus fotos. Cliente de Foto Palacio no tuvo dificultad para solicitar lo que quería. El problema se presentó cuando buscó el bolso donde guardaba la memoria con las fotos y varios artículos personales. ¡Santo Dios! y salió presurosa para regresar a Lucerna. No señora, aquí no dejaron ningún bolso, dijo la administradora. No vi nada, señaló el vigilante. 

Ladrones hay aquí y allá, no solo en Colombia —los que se llevan objetos ajenos son ladrones de oficio. Los que no devuelven los encontrados contribuyen a crear una sociedad corrupta—. El contenido del bolso no importa, pensó, me duelen las fotos del nieto, que nunca volverán. Recordó la noticia titulada en El Espectador: Científicos abandonan más de 17 mil billeteras en 40 países para medir la honradez. Efectivamente investigadores de EE. UU. y Suiza las dejaron al azar con diferentes cantidades de dinero en sitios públicos y privados. Fueron 355 ciudades experimentadas y en 38 de los 40 países, un alto porcentaje de billeteras fueron devueltas, más las que contenían dinero que las vacías. Mientras aquella señora caminaba de regreso al parqueadero se decía: “no solo son honrados, también construyen civismo”. 

Los resultados del experimento negaron la hipótesis según la cual las billeteras con mayor dinero no serían devueltas. ¿Qué valor puede representarle al ladrón los objetos del bolso?, se preguntaba, ninguno; no tienen respeto por los demás, ni por ellos mismos, porque prefieren verse como indeseables. 


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