Opinión / JUL 03 2020

Misión uniquindiana en tiempos difíciles

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Ante el nuevo escenario trazado por la emergencia sanitaria, no cabe duda de que es la educación donde han recaído el mayor número de interrogantes que van desde la necesidad de virtualizar sus procesos hasta el cuestionamiento sobre la capacidad económica que las familias y las instituciones tenemos para enfrentar esa llamada nueva normalidad.

La ruta de las oportunidades aún con las presiones impuestas desde diferentes sectores fue el camino que, desde la institucionalidad, la alma mater trazó para llegar con pertinencia, creatividad y de manera incluyente a la mayor cantidad de nuestra familia uniquindiana por medio de estrategias capaces de ser alivio y calma en la tempestad, buscando la mayor repercusión en los afectados por esta inesperada situación.

Las determinaciones académicas como asistenciales, para lograr terminar el semestre, no solo nos ofrecen satisfacción sino también entender el marco general en el que nos debemos desenvolver para tomar nuevas decisiones desde el aspecto económico garantizando que nuestros estudiantes puedan continuar con su formación.

Valoramos el compromiso de los gobiernos nacional y departamental para que de la mano de la universidad podamos ofrecer alivios en el valor de las matrículas, implicando un beneficio para los estudiantes y sus familias, a la vez del aliciente que gracias al esfuerzo hecho ante las dificultades de tipo presupuestal, logramos continuar con nuestra misión formadora, y en la renovación de la acreditación institucional de alta calidad.

Así, con la asignación de $2.964.000.000 para la Uniquindío, correspondientes al gobierno nacional, se podrán apoyar estudiantes de estratos 1 y 2 que no tengan beneficios adicionales, lo que unido a recursos propios por valor de 1.200 millones adicionales para fortalecer la cobertura, nos permiten afirmar que estos recibirán un auxilio entre el 50 % y 60 % en el valor de la matrícula, estrato 3 —30 % – 40 %—, estrato 4 —20 % – 30 %— y estratos 5 y 6 —10 % – 20 %—.

Un total de $5.964.000.000 serán destinados para mitigar los efectos de la pandemia mediante subsidios y ayudas que cubrirán las modalidades presencial, distancia y virtual, así como a todos los estratos socioeconómicos, de los cuales $1.800.000.000 irán para la atención a la alternancia y $4.164.000.000 van directo al alivio de matrículas. Así, el aporte hecho entre Uniquindío y el gobierno departamental equiparan el auxilio de la nación como muestra fehaciente del compromiso por salvaguardar a nuestros estudiantes.

Seguimos la ruta de una reactivación social con responsabilidad, donde tienen lugar la logística, la bioseguridad y tecnología para lograr el regreso a clases de manera presencial alternado con la virtualidad, con dotación de tabletas, sistemas de videoconferencias, simuladores de laboratorios, licenciamiento de software especializado y planes de datos, entre otras consideraciones que permiten ver a todas luces a la alma mater, nuestra Universidad del Quindío en su esencia pertinente creativa integradora.


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