Opinión / MAY 09 2020

Otros virus

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Transcurría el año 1664 y Daniel Defoe describía en su Diario del año de la peste, cómo la epidemia iba infectando a hombres, mujeres y niños en todo Londres. La peste se podía ver a través de los muertos. Había tantos muertos que se presentía que los vivos no serían capaces de enterrarlos. 

Defoe, como periodista, registraba en sus papeles el número de decesos por cada semana. Tenía su propia estadística. Se lamentada de no poder leer los periódicos, “en aquellos días carecíamos de periódicos para divulgar rumores y noticias de los hechos…”, dijo en su diario. Por temor a la epidemia los periódicos tuvieron que cerrar. 

¿Y cómo se comunicaban? Las noticias circulaban de boca en boca; los comerciantes enviaban cartas a otras regiones dando cuenta de la situación. Solo divulgaban el número de muertos, y no conocían, como lo podemos saber hoy en día, los orígenes de la peste.

Sin duda alguna, en nuestro tiempo la pandemia la hemos podido sobrellevar con más coordinación para evitar y controlar la anarquía del virus. Y si nuestros periódicos impresos también dejaron de circular, tenemos la ventaja de los medios virtuales, la radio y la TV, que han tenido un papel fundamental para tener informada a toda la población. 

Las epidemias presentadas en el pasado han acumulado experiencias importantes que han servido de guía para enfrentar las del futuro. Y mientras la ciencia se viene ocupando para hallar una vacuna para el virus actual, han sido las recomendaciones de los antiguos las que han servido para poder sobrevivir, y una de ellas es entrar en cuarentena. Aislarnos, confinarnos, distanciamiento social, se inventó hace 7 siglos para reducir la infección. Quizás, el enemigo oculto, visibilizado en los hechos actuales, quizás el apocalipsis anunciado, seguirá por siempre en la vida del planeta Tierra. Hay una sin salida. La COVID-19, no es el único. 

Otros enemigos están identificados: con capacidad de combinarse y mutar. Otros coronavirus se pueden escapar de laboratorios, o pueden ser usados como arma bioterrorista. 

Soy muy optimista de que el actual virus lo vamos a superar rápidamente. Y llegado el caso de presentarse una nueva pandemia, gozaremos de más experiencia y conocimientos para enfrentarla. Sin embargo, si me preguntan qué tipo de gobierno le gustaría que atendiera otra crisis como la actual: la respuesta sería: sin que ejerza como gobernador Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas. Ha sido otro desastre que se nos suma. Situación diferente se presenta con el alcalde de Armenia. Hombre serio. La ciudad está más segura en la persona de José Manuel Ríos Morales, que en manos del ejecutivo departamental. E incluso, lo haría mejor Jaime Andrés Pérez Cotrino, que el mismo gobernador. 

 


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