Opinión / DIC 19 2019

Recordemos a Blas Pascal

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

El corazón tiene razones que la razón no entiende, reflexiona el pensador galo Blas Pascal (1623-1662). Conocemos cuando razonamos, pero también mediante esa víscera cardiaca torácica hueca y muscular. Con la intuición o conocimiento claro e inmediato de verdades llegadas al espíritu sin deducción ni análisis, ‘vemos’ algo que sentimos.

Estudió a Epicteto, estoico romano. Llegamos al mundo corrompidos por el pecado original. La gracia divina es el único medio que tienen los humanos de salvarse. Estas posturas desembocan en que el hombre nace malo, lobo para sus semejantes, como en El Leviatán de Thomas Hobbes.

Se siente lo íntimo, que es indemostrable con razonamientos. Probó a los dogmáticos la imposibilidad de establecer todo en modo racional. Encontró igual concepto en Pirrón y Montaigne —escépticos— quienes pusieron en jaque el entendimiento. Hay siempre incertidumbre; dificultad invencible de saber la realidad. Pascal solo tuvo certeza de que en algún momento moriría, según Gonzalo Muñoz, en su libro El hombre es una caña que piensa (pág. 87). 

En opinión de Charles Baudelaire, Pascal llevaba un abismo que se movía con él. Existe semejanza entre su pensamiento y Kant quien en Crítica de la razón pura recomendó establecer límites a la razón. Considera igual a David Hume que la razón únicamente puede ser esclava de la pasión; ubicó la angustia en el centro del ciclo vital. 

Refutó de manera definitiva el postulado aristotélico del horror al vacío. Compuso una máquina a fin de hacer operaciones matemáticas, investigó sobre líquidos, presión atmosférica; creó las bases en que Isaac Newton y Godofredo Leibniz a la vez idearan el cálculo de probabilidades. En el texto Las provinciales, ataca a los jesuitas, por sus mañas y tomarse las universidades de Lovaina y La Sorbona. 

En su obra cumbre Los Pensamientos, defiende el cristianismo. Voltaire dijo que era uno de los mejores escritos en idioma francés. Nietzsche, a pesar del abismo entre sus dos filosofías, reconoce que fue el único cristiano consecuente. Influyó en Miguel de Unamuno, Sören Kierkegaard y Martín Heidegger.

Pasó enfermo toda la vida, murió envejecido a los 39 años. Tras abrirlo, en necropsia encontraron intestino, hígado y estómago, gangrenados. Trepanado el cráneo, había sangre coagulada, putrefacta. 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net