Viernes, 22 Nov,2019
Opinión / OCT 17 2019

Siempre ser niños

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Definitivamente los niños son lo máximo en la vida del ser humano y es que su inocencia y transparencia irradian una luz que no se apaga. Se acerca una fecha que le gusta mucho a los infantes y es el 31 de octubre, día de los niños, donde le apuestan a los disfraces de sus héroes y personajes favoritos, mostrando su inclinación por ser policía, soldado, médico, sacerdote, religiosa, bailarina, enfermera, cantante, humorista, entre otros, es decir, reflejan su proyecto de vida. Y qué bien por los padres de familia que los apoyan, e incluso muchos se disfrazan como ellos para acompañarlos a pedir las famosas golosinas que depositan en una calabaza.

 

Hay que tener en cuenta que no es la fiesta de brujas como muchos le llaman; no, es la fiesta de los niños donde esperan ser atendidos muy bien en los establecimientos públicos, donde van en busca de dulces; y es que para un niño, una golosina es lo más apetecido. Que este año, sea una fecha más para compartir y hacer sonreír a más de un niño. Desde ya prepare los paquetes de confites y bombones para compartir con ellos; recuerde que los adultos también fuimos niños. Qué maravilloso es ser siempre niños: sin rencores, desprevenidos, sinceros, transparentes, espontáneos, sin rodeos, tal y como somos, sin máscaras que desdibujan la figura que realmente tenemos y la persona que somos.

Existen momentos familiares, empresariales, de amigos, donde los adultos se vuelven a ser niños a través de juegos, dinámicas y es que Picaso decía: “Cuando sea grande quiero ser niño” y también: “Pintar como los niños, me costó toda la vida”, qué pensar entonces de estas palabras; son sencillamente ciertas y es que ser siempre niños es bueno. Cuando el papá se vuelve niño con el hijo y juega como él, lo disfruta plenamente; cuando la mamá acompaña a su hija en el juego de las muñecas, seguramente que le saca muchas risas, cuando el abuelo decide jugar con los nietos, igual se vuelve niño con ellos.

La reflexión de este artículo es que no dejemos de ser niños, que a veces necesitamos devolvernos en el tiempo y revivir aquellos momentos de infancia que nos hicieron gozar y disfrutar al lado de las personas que amamos. Finalizo este artículo amable lector, invitándolo a disfrutar al lado de los niños que lo acompañan actualmente, ya sean hijos, nietos, sobrinos, amigos, vecinos, entre otros, y que les haga la vida feliz, amable y deje a un lado tanto maltrato, negativismo y se convierta más bien en el apoyo que ellos esperan siempre de los padres y adultos con los que conviven. Nunca desmerite las palabras de un niño; hágalo sentir bien porque es el futuro del país, apóyelo en los proyectos deportivos, culturales, porque de ahí depende un futuro mejor para él y la familia. No olvide pues, siempre ser niño.


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