Al descubierto / ABRIL 07 DE 2018 / 3 años antes

David Alejandro Patiño: "El teatro es un vicio, uno llega allí y no se puede salir"

David Alejandro Patiño: “El teatro es un vicio, uno llega allí y no se puede salir”

David Alejandro Patiño Jaramillo es uno de los actores con mayor trayectoria que tiene el staff del documental que en 2017 ganó la convocatoria del FDC.

El integrante de Versión Libre Teatro, David Alejandro Patiño Jaramillo, es el actor con mayor trayectoria del staff de Madre Monte, la naturaleza del miedo, documental que en 2017 ganó la convocatoria Relatos regionales del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico del ministerio de Cultura. (En contexto: Madre Monte, corto quindiano ganador de estímulo de Mincultura)
 

¿Qué nos puede contar del documental?

Se desarrolla en Salento, es una crítica a las multinacionales que vienen y arrasan con todos los componentes naturales, que dejan todo pelado y se van. Es el contexto de ellos allá. El rodaje está programado a partir del 7 de mayo. Depende mucho el clima, están esperando que pase la temporada de lluvias porque las locaciones son exteriores, como túneles y cascadas.

¿Qué personaje va a interpretar?

El personaje se llama Ulises, un joven de aproximadamente 25 años de edad que padece autismo. Dentro del proyecto acompaño también la dirección de actores. 

¿Cómo llegó a hacer parte del elenco de Madre Monte, la naturaleza del miedo?

Desde hace cinco años empecé a involucrarme con lo audiovisual, por lo que he tenido mucho contacto con los estudiantes de comunicación social, donde he llegado a explorar estos espacios, que son nuevos pero interesantes.

Con Leonardo González, el director de Madre Monte, la naturaleza del miedo, ya tuve la oportunidad de actuar por primera vez en Ana y Libardo, con el papel de Chusmero, con el que hice un buen trabajo y me dieron el espacio aquí. Un personaje para explorar.

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¿Cómo llegó a Ulises?

Ya lo tenían definido y cuando me llega la propuesta ese es el papel y digo sí. Hemos estado trabajando en la construcción del personaje, las intenciones y haciendo propuestas para que guste. 

¿Desde hace cuánto se está preparando para el personaje?

Desde el año pasado el proyecto fue avalado por el ministerio de Cultura, y desde entonces se ha trabajado en toda la gestión, me entregaron el guión en febrero y ya empieza la faceta de construcción del personaje. 

¿Cómo se está preparando para el papel?

Estoy explorando, haciendo trabajo de mesa. Una persona autista, qué tipo de personaje es, cuántos años tiene. En qué contexto se desenvuelve el joven, que aunque adulto tiene un pensamiento de niño.  

¿Cómo le ha parecido el personaje?

Difícil, porque hay que tener cuidado de no ir a ridiculizar, porque automáticamente se tiene el señalamiento del público, entonces hay que tener cuidado con las consultas, las lecturas que se hacen sobre la condición para llegar a las conductas, este es el trabajo del actor.

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¿Qué ha sido lo más difícil en esas consultas y la construcción del personaje?

Que es un personaje que no habla, no tiene texto, entonces a veces uno dice que si uno no habla en una obra de teatro uno no está actuando, pero eso es falso, porque se actúa en todo momento. Aunque no diga nada, lo va a decir todo porque siente la Madre Monte.  Cómo se desenvuelve, se desarrolla y su relación con el contexto. Por ejemplo su padre que es un tipo borracho. 

¿Cuál es la relación del personaje con el documental?

Es el guionista quien ve y crea esos mundos y uno solo los recrea. Se me ocurre que es darle voz a estas personas que sienten y no se ven en el mundo. Él es el único que puede sentir, que tiene ese contacto directo con la naturaleza, pero nadie le creía, es una persona que lo comunicaba todo, sin hablar.  

¿Cree en la Madre Monte?

Hoy en día los mitos no existen, ya todo eso desapareció. A mí me asustaron con el ‘coco’, la bruja, uno mentía y se le aparecían los espantos. Actualmente nada de eso existe. Y tristemente desaparecen los cafetales, desaparecen los mitos, como dice Euclides Jaramillo.  

Hablemos un poco de su personaje real, ¿quién es David?

David es un personaje. Me volví actor desde los 11 años, nací en Armenia. Estuve en la banda Sinfónica de Armenia, donde tuve la oportunidad de grabar un CD. A los 16 años entré a la universidad a estudiar licenciatura en biología y educación ambiental.  

Seguí la ruta del teatro, llegué a Tramoya, dirigido por Mara. Luego sigo a Versión Libre Teatro, en 2009 empiezo a hacer formación teatral en los colegios, a través de la escuela itinerante de teatro, yo estoy en el Simón Rodríguez. 

¿Por qué la inclinación por el teatro?

Siento que cumplía con todos los requisitos de un actor teatral, la parte musical, dramatización y danza. Un arte muy integral que me permitía soñar, expresar y jugar a quien no se es. Me lleva como a abrir nuevos caminos. Me permite preguntarme sobre la existencia. No hay una sola ruta, hay una variedad de posibilidades. El teatro es un vicio, uno llega allí y ya no se puede salir, esto lo arrastra a uno hasta sumergirlo. 

¿Qué pasó con la licenciatura?

Apenas estoy terminando mi proyecto de grado para poder cerrar este ciclo. Los profesores decían que yo estudié teatro con énfasis en biología.


Lily Dayana Restrepo 
LA CRÓNICA





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