Al descubierto / MAYO 04 DE 2021 / 1 mes antes

El ilustre quindiano, experto en política, que orienta el rumbo de la Universidad Distrital

Autor : Héctor Javier Barrera Palacio

El ilustre quindiano, experto en política, que orienta el rumbo de la Universidad Distrital

Ricardo García Duarte dirige la revista digital Pensar la Ciudad, de la cual es fundador. Foto : Cortesía

También fue fundador de revistas como Coyuntura Política y Esfera, cofundador del portal y revista digital Razón Pública, dirigida por otro quindiano, Hernando Gómez Buendía. 

“El descontento generalizado por la reforma tributaria es, sobre todo, un fenómeno de la inconformidad de la juventud. La crisis social con el aumento del desempleo, de la pobreza, de la recesión económica, que se daba antes de la pandemia, pero que se agudizó con esta, ha causado una reacción de descontento entre los jóvenes de los 20 a los 35 años, que son las franjas edades que más lo están expresando porque experimentan una mayor incertidumbre. De ahí pueden surgir liderazgos nuevos con una mayor sensibilidad social y por fuera de los partidos políticos tradicionales”.  
El concepto lo dio el ilustre quindiano, Ricardo García Duarte, quien lleva 3 años como rector de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas en Bogotá y es la segunda vez que ocupa esa dignidad. 
Él es una autoridad en asuntos políticos, pues de ser activista en la Universidad Nacional, se pasó al lado del observador que desde la distancia, ve las dinámicas del poder y las analiza con cabeza fría, con argumentos y con la sabiduría que da el estudio y las experiencias vividas. 
Es politólogo con doctorado del Instituto de Estudios Políticos de París, es magíster en problemas políticos, económicos e internacionales contemporáneos, es abogado de la Universidad Nacional de Colombia. Ha sido catedrático en diversas universidades como la Cooperativa de Colombia, la Externado, la del Quindío —donde se inició como docente en el departamento de sociales— fue coordinador pedagógico de la maestría en Análisis de problemas políticos, económicos e internacionales contemporáneos, de la Universidad Externado de Colombia. 
Además, fue director del Instituto para la Pedagogía, la Paz y el Conflicto Urbano, entre muchos otros cargos y logros del mundo de la academia, que es la vida que decidió seguir. 

¿De dónde nació esa inclinación suya por estudiar ciencias políticas? 
Después de estudiar derecho me fui interesando en el estudio de la política por encontrar que esta es un campo decisivo de la organización de la sociedad, donde se discuten las grandes decisiones y se trazan las orientaciones para la comunidad, entonces por eso me interesó mucho el estudio del Estado, de los partidos, de la democracia de una manera científica y tomando distancia de las ideologías, de los programas de cada uno; me interesa conocer los procesos del poder. 

¿En algún momento ha querido participar en algún cargo político? 
En mi juventud tenía orientaciones de izquierda, cuando estudiaba en la Universidad Nacional de Colombia, pero encontré que más estimulante que participar en la política era estudiarla, porque una posición crítica como la mía se estrellaba contra el statu quo, con lo establecido, y por consiguiente me fui orientando hacia el estudio, siendo muy joven y activista en ese centro de estudios no encontré los medios para poder realizar mi vocación de la actividad política, entonces muy temprano me dediqué mejor al análisis.     

¿Qué recuerdos tiene de su infancia en Armenia? 
Me crie en un sector muy próximo al parque Sucre y a la iglesia de San Francisco, en la carrera 18 con calle 12, y tengo los mejores recuerdos porque en esa época ese era un sector rodeado de muchas mangas y lagunas y por allí pude disfrutar de todo lo que más me apasionaba, como era jugar al fútbol, hacer caminatas con los otros niños, fue fabulosa, maravillosa y encantadora toda esa época, con un espíritu de exploración que salía a flote de manera espontánea. Estudié en una escuela pública que quedaba por esa misma zona, se llamaba Eugenio Pachelli, el nombre del papa Pío Xll, y quedaba en la carrera 15 con calle 9, donde estaba el Palacio Episcopal y el obispo le facilitaba la parte baja del edificio a la escuela pública, que la tomaba en arriendo, eso es donde hoy queda la universidad La Gran Colombia.  La escuela quedaba al lado de Bavaria, entonces recuerdo con mucha alegría, incluso el pito de esa empresa, era una sirena que tocaba antes de las 7 a. m., y a las 7 en punto, de manera que uno con ese sonido se orientaba para irse corriendo hacia la escuela con todo el ánimo para estudiar y para jugar. 
Bavaria fue el símbolo del empuje industrial de Armenia, a mí me tocaron 2 intentos muy grandes de industrialización, uno de ellos fue con Maizena, yo estaba a una cuadra de la fábrica, porque quedaba en la carrera 18 con calle 13, a una cuadra de la galería, y al norte estaba Bavaria, desafortunadamente se agotaron porque Maizena se fue muy rápido para Cali y Bavaria sí duró, pero también se fue para otra ciudad. 

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¿Qué análisis hace de la revolución social provocada por la reforma tributaria? 
Estas circunstancias surgen de varios factores, desde la conducta de los actores políticos en este caso porque creo que fue una equivocación presentar una reforma tributaria tan cargada de impuestos, de modo que proponían que mucha gente que no los pagaba les iba a tocar hacerlo, siendo pobres o de la clase media. Eso no aplica en una circunstancia en la que hay crisis económica, porque la gente no tiene plata para pagarlos, eso despertó la oposición de muchos sectores populares y creó una división en el seno del aparato político, hasta el punto que hasta el propio partido del presidente, el Centro Democrático, se opuso y también lo hicieron otros que tienen una influencia muy grande en el Congreso, como el Liberal, Cambio Radical y el de la U, los de la maquinaria.  
Lo otro que provocó la reforma tributaria fue una inconformidad en la sociedad civil y en esas condiciones se produjo un ambiente de movilización que está en plena efervescencia y puede perdurar, lo que obligó al gobierno a repensar esa proyecto de ley para que no haya impuestos que afecten la economía familiar ni que gente con escasos recursos se vea obligada a pagar impuestos. 
De todas maneras hay una necesidad de recursos para mantener los subsidios sociales en medio de una coyuntura que aumentó la pobreza, los datos del Dane hablan de 3 millones más de nuevos pobres, eso es muchísimo, en Cali hay 400.000 nuevos en un año, esa la base real del descontento, el aumento del desempleo y de la pobreza en ciudades grandes y medianas.   




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