Al descubierto / NOVIEMBRE 26 DE 2020 / 1 mes antes

El quindiano de los tres premios nacionales de periodismo

Autor : Héctor Javier Barrera Palacio

El quindiano de los tres premios  nacionales de periodismo

El quindiano Hugo Mario Cárdenas ha recibido diversos premios por sus destacados trabajos periodísticos. Foto : Archivo cortesía

Es el editor de la unidad investigativa del diario El País de Cali.

Temas que son irregulares e ilegales, pero que se vuelven tan comunes para la gente y hasta pasan inadvertidos o nadie quiere hablar de ellos por temor, para el montenegrino Hugo Mario Cárdenas López, de 46 años de edad, han sido enormes insumos que le han servido para desarrollar investigaciones periodísticas profundas que lo han hecho merecedor de grandes reconocimientos y premios, entre estos 3 Simón Bolívar. 

El último de estos fue en la edición de este año, en la categoría Mejor reportaje, que obtuvo con su trabajo multimedia titulado Expansión del gota a gota por América Latina. Por medio de esta investigación, en la que visitó distintos países del continente, pudo visibilizar cómo muchos jóvenes colombianos están siendo reclutados con engaños por grupos al margen de la ley para trabajar como cobradores de esa modalidad de préstamo de dinero ilegal. 

Cárdenas López se graduó como periodista de la Universidad Santiago de Cali. Tiene una especialización en cultura de paz y derecho internacional humanitario. Lleva 16 años laborando en diversos cargos en el diario El País de esa ciudad. Hace 7 años es el editor de la unidad investigativa de ese medio impreso. Estando ahí recibió otros 2 premios Simón Bolívar, en 2015 con un reportaje sobre la adulteración del aguardiente en la capital vallecaucana y en 2016 fue distinguido como periodista del año. 

También fue galardonado con el premio Alfonso Bonilla Aragón del Círculo de Periodistas de Bogotá, CPB, y con el Premio Amway de Periodismo Ambiental. 

Además, fue becario en el gobierno de Israel en el programa Periodismo de Paz en Zonas de Conflicto en la ciudad de Kfar Saba, Israel. Sobre el reportaje con el que se ganó el nuevo premio dialogó con LA CRÓNICA. 

¿Qué motivó la investigación de su reportaje sobre la expansión del gota a gota en América Latina? 

En 2018 me gané el premio Gabo en la categoría cobertura con un trabajo sobre la violencia en Cali. A raíz de eso me invitaron a Chile a exponer ese informe y allá conversé con varios colegas colombianos y me hablaron de que había cierta xenofobia en algunas regiones como en Antofagasta porque algunos colombianos estaban con préstamos ilegales, que había violencia en los cobros, entonces me llamó muchísimo la atención porque vi que eso del gota a gota había saltado fronteras y empecé a averiguar con colegas en varios países y resulta que pasaba en Perú, Argentina, Ecuador y Brasil. 

Lo que hice fue que me postulé a una beca de la Red Conectas, una plataforma de periodismo de investigación que también es colombiana y a ellos les gustó el tema y me financiaron ese reportaje. Nos tomamos más de 6 meses en los que visitamos 8 países. 

El trabajo de campo se hizo con algunos derechos de petición a las cancillerías y a la Interpol de las distintas Policías. Logramos determinar que el gota a gota salió de Colombia hacia 16 naciones en el continente y que tanto los dueños del dinero como los cobradores son colombianos. Ellos se organizan con los grupos armados de cada país, con los de las favelas en Brasil, con bandas del crimen organizado en México, Perú, Argentina. Estos delincuentes brindan seguridad a los colombianos encargados de hacer los cobros violentos en caso tal de que la gente se resista a pagar. Casi que el total de los cobradores son del Eje Cafetero, pero también del norte del Valle del Cauca y Antioquia. 

¿Se los llevan mediante engaños? 

En la investigación pudimos identificar que 47 de estos muchachos salieron supuestamente con una oportunidad de ir a trabajar, pero regresaron muertos a Colombia y todos eran muy jóvenes. Terminaron asesinados más que todo en México, Brasil y Argentina.  

Los nativos decidieron matarlos porque pensaron que así también mataban la deuda, pero no es así de fácil. 

De hecho, hubo un caso que registramos impresionante en Brasil y es que cuando la Policía llegó alertada de un caso de violencia en las favelas,  encontró a una chica, creo que era de Manizales y a otro colombiano, que los tenían a medio enterrar, esto es una situación en la que los mismos cobradores terminan siendo víctimas. 

Vea también: Koanes bajo la secuoya, el nuevo libro de poemas del quindiano Umberto Senegal

¿Se pudo descubrir qué organizaciones criminales colombianas son las que lideran esos gota a gota en otros países? 

Hay mucha relación con las organizaciones armadas en Colombia, que serían los mismos que están metidos en el tráfico de drogas. En el informe tenemos lo que dicen las autoridades de esas naciones que visitamos y es que no se conoce muy bien la procedencia del dinero, pero cuando uno apaga la grabadora cuentan que eso es del narcotráfico, pero que no lo pueden decir abiertamente. La diferencia es que el narcotráfico es perseguido internacionalmente, mientras que el gota a gota no, ya que no existe un delito que se llame así. Lo que hacen en los diversos países es que procesan el gota a gota como si fuera usura, que es un punible excarcelable, a una persona la capturan por eso y al rato la sueltan. Eso les da ventaja a las organizaciones que están metidas en estas actividades criminales, pues las autoridades no tienen mayores elementos para evitar sus acciones y por eso no sienten miedo y así este fenómeno sigue creciendo por todo el continente.  

¿Por qué la mayoría de estos muchachos que se llevan de cobradores son jóvenes? 

Tuvimos la oportunidad de entrevistar a 2 muchachos que ejercían ese rol, a uno el gobierno colombiano tuvo que sacarlo de México porque se le voló al cartel Jalisco Nueva Generación, lo tenían retenido porque el jefe de él no les había pagado por la seguridad, pero logró escaparse. El gobierno colombiano se dio cuenta y lo despachó para Colombia porque entendió que su vida corría peligro. También conversamos con otro joven que cobraba en Ecuador,  tuvo inconvenientes y se vio obligado a regresar a Colombia. De estos, uno era de Manizales y el otro del norte del Valle del Cauca y lo que nos decían era que necesitaban gente muy joven como cobradores, que tuvieran la capacidad de golpear a cualquiera que no quisiera pagar y que contaran con la agilidad de correr en caso de que llegara la Policía. Buscan a estos muchachos porque alguien mayor de 40 o 50 años no va a tener la misma habilidad para huir si le toca. 



COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net