Al descubierto / ENERO 01 DE 2021 / 2 semanas antes

El tenis de campo me ha hecho creer en mí: Érika Andrea Vásquez Martínez

Autor : Héctor Javier Barrera Palacio

El tenis de campo me ha hecho creer en mí: Érika Andrea Vásquez Martínez

La deportista quindiana Érika Andrea Vásquez Martínez sueña con estudiar inglés y sicología. Foto : Archivo cortesía

La deportista quindiana se encuentra concentrada en Barranquilla para la etapa clasificatoria a los Juegos Paralímpicos 2021. 

Dame un punto de apoyo y moveré el mundo. Esa podría ser la frase que resume la vida de la quindiana Érika Andrea Vásquez Martínez, de 35 años de edad, a quien el tenis de campo en silla de ruedas le devolvió la confianza en sí misma, pues después de un accidente de tránsito que padeció en 2009 el mundo se le vino encima y tuvo días grises en los que las ganas de vivir estuvieron por el piso. 

Viene de una familia humilde, hasta hace unos años se dedicaba al oficio de la casa y a cuidar a su hijo, nadie sabía de ella. Para ganarse el sustento ha salido a las calles de Armenia a ofrecer productos. En los deportes, a lo sumo, tenía como pasatiempo practicar el ciclismo, la natación y el patinaje, pero de forma aficionada. 

Un día cualquiera tuvo un encuentro que cambió el rumbo de su vida. Una persona que también había quedado en condición de discapacidad, como ella, le recomendó visitar a un técnico de la Liga de Tenis de Campo del Quindío. Este le dio la confianza y ella se empezó a entrenar y a darse cuenta del talento que tenía para ese deporte y que el hecho de estar en sus condiciones no era impedimento para obtener logros en la vida, como la buena noticia que recibió la semana pasada al ser convocada a la selección Colombia de tenis de campo en silla de ruedas. Esa buenanueva la tiene concentrada en Barranquilla para la etapa clasificatoria a los Juegos Paralímpicos 2021. 

Esta joven figura del deporte blanco solo lleva 3 años practicándolo, pero en tan corto tiempo ha tenido resultados muy positivos y alentadores para ella, para el departamento, para su equipo y para otras personas que han pasado por circunstancias similares. 

En 2017 obtuvo una medalla de bronce en el Campeonato Internacional Open Xl en Cali y también llegó a los cuartos de final en los Juegos Nacionales y Paranacionales 2019.  

 

¿Cómo terminó practicando tenis en silla de ruedas? 

Después del accidente que padecí, no imaginé pertenecer a un grupo deportivo porque desconocía de eso, no sabía que las personas en condición de discapacidad pudiéramos llegar hasta este punto. 

Me deprimía mucho por mi condición y me preguntaba qué iba a ser de mi vida y entonces me dediqué a otras cosas, pero nada que tuviera que ver con mi superación. La verdad, fue que yo misma me limité mentalmente. Como vivo sola, vendo velas de incienso, manillas y palo santo en las calles de Armenia, porque es donde me va mejor. 

Un día estaba ofreciendo esos productos en el parque Sucre y se me acercó Edwin Mayorga, un joven que también está en silla de ruedas y es la raqueta número 1 del Quindío. Él me comentó acerca de este deporte, pero sinceramente pensé que era mentira. 

Me dijo que había estado en Europa. Me entusiasmé, pero a la vez tenía mi desconfianza de que yo pudiera servir para la práctica. Le di mi número y él le pasó mi contacto al entrenador para que me llamara. Así se hizo. Después de conversar con el técnico empecé a entrenar en las canchas de Armenia, luego estuve en La Tebaida. El profesor me motivaba, me decía que yo tenía mucho talento y esto empezó a gustarme. De verdad que se subieron mis ánimos y el tenis gracias a Dios que me ha ayudado mucho a superarme en cosas en las que me sentía frustrada. Jugando siento que me libero, todo eso que reprimo, como que lo boto en la cancha cuando le pegó a la pelota con ganas.    

Antes del accidente, el tenis solo lo veía en televisión, porque yo lo percibía como un deporte de alta gama, pero jamás imaginé que iba a vivir lo que estoy pasando ahora. Bendito Dios que ha hecho esto posible y a Indeportes que me ha apoyado. 

 

¿Cómo ocurrió el siniestro que la dejó en silla de ruedas? 

Vivía con quien en ese tiempo era mi esposo en Miranda, Cauca. Un día él tenía que ir a entregar un carro a Buenaventura y me dijo que lo acompañara y que nos quedábamos un fin de semana allá para conocer el mar. 

Me animé mucho. Mi hijo tenía como 4 años en ese momento y yo quería llevarlo, pero estaba en Calarcá. Ese día, que fue el viernes 13 de febrero de 2009, me vine para Quindío a recoger a mi hijo y la idea era regresarme a Miranda con él.

 Fui a la terminal de transportes de Cali y no había ningún bus que saliera para Armenia, pero yo estaba ansiosa de que tenía que ser ese día. A la hora apareció una van y ahí me fui, empezó a llover y me quedé dormida durante el recorrido. No recuerdo nada del evento, ni siquiera la estrellada. A los 16 días volví en sí de un coma, pero estaba en la clínica y no podía mover las piernas, no sabía la causa y entonces le preguntaba a mi mamá. Ella me decía que eso era por el golpe y que en poco tiempo iba a estar mejor. En ese momento abrigaba la esperanza de que fuera algo pasajero. Al mes me iban a dar salida y entonces le pregunté al médico por qué no podía mover esa parte de mi cuerpo y sin anestesia me dijo que no volvería a hacerlo. 

Me puse a llorar y él me contestó que tenía que mirar cómo iba a llevar la vida en una silla de ruedas. Esas palabras fueron como si me hubiera matado, para mí fue terrible. El conductor del automotor en el que me accidenté perdió el carro, la empresa se declaró en bancarrota, no respondieron por los muertos ni por los que quedamos lesionados. Después me enteré de que el chófer iba con exceso de velocidad mientras llovía y sufrió un microsueño.  

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¿Qué cosas buenas le ha dado el tenis de campo? 

Me ha hecho creer en mí y confiar en que todo es posible, ahora tengo mucha seguridad, ha moldeado mi carácter y he mejorado muchas cosas como la puntualidad, la responsabilidad, la entrega, porque antes era Dios me lleve y Dios me traiga. 

 

¿Qué sintió al recibir la noticia de que la habían convocado a la selección Colombia de tenis de campo en silla de ruedas? 

Primero me dijeron que habían escogido a alguien del Quindío para que viniera a entrenar solo unos días con la selección Colombia, más adelante verificaron la lista de convocados y aparecía mi nombre, menos mal estaba sentada, porque casi me caigo, para mí fue una sorpresa y una bendición que no me esperaba. Voy a dar lo que más pueda y estoy muy feliz. Cada partido es una oportunidad de enfrentarme a mí misma, es una bendición y es una ganancia, todo esto ha sido muy gratificante para mí. 


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