Al descubierto / OCTUBRE 07 DE 2020 / 6 meses antes

Julio Alfonso, el cuyabro que lleva el teatro en la sangre

Autor : Héctor Javier Barrera Palacio

Julio Alfonso, el cuyabro que lleva el teatro en la sangre

Julio Alfonso Méndez Giraldo recibió un reconocimiento en el Festival Regional de Teatro Eje Cafetero, Ejereteje, por sus valiosos aportes al teatro de Quindío.

“El arte del teatro se hace en privado y se muestra en público”, es una de las frases que usa para hablar de la férrea disciplina que tiene para entrenar su cuerpo y su voz. 

Quienes conocen la labor actoral y como director de teatro de Julio Alfonso Méndez Giraldo lo describen como un artista que le pone alma, vida y corazón a lo que hace, un hombre que impregna con su sello personal cada obra que dirige o actúa. También lo califican como uno de los mejores actores de Quindío. 

María del Rosario Trujillo, conocida como Mara en el mundo artístico del departamento, aseguró que siempre sorprende por su buen humor, porque suele tener una sonrisa, un abrazo y palabras cálidas para tratar a sus semejantes. Juan Diego Gaspar, coordinador de la Red de Teatro del Quindío, reveló que tiene una técnica actoral depurada y excelentes capacidades histriónicas. 

Por su trayectoria destacada como actor y formador de actores en el teatro de esta región, el pasado lunes fue homenajeado en un sencillo acto privado en la biblioteca municipal de Armenia. El reconocimiento se hizo en el marco del Festival Regional de Teatro Eje Cafetero, Ejereteje. Este prestigioso hombre de las tablas, quien prefiere el contacto personal a ensayar su arte por medios virtuales, le contó a LA CRÓNICA detalles de su trayectoria. 

¿De dónde le surgió esa pasión por actuar y dirigir en el teatro? 

Me acerqué al mundo del teatro en 1990, cuando mi hermano, Juan Carlos, que es uno de los directores de este arte más conocidos en el departamento, inició su proceso. Él venía de ser alumno del grupo Casa Grande de la Universidad del Quindío, que dirigía el maestro Mario Nava, ya fallecido.

Una vez se retiró de ahí fundó el Teatro Camerín. En ese tiempo yo estaba muy joven y seguía en el colegio y empecé a ver los ensayos. Una cosa muy autodidacta, muy aficionado el asunto, pero yo era muy inquieto y me gustaba. De hecho, cuando él estaba en la universidad nos llevaba a ver sus obras y eso me encantaba, me parecía muy mágico y lindo todo ese mundo, pero a la edad que tenía en esa época ni siquiera sabía qué quería hacer con mi vida. Más adelante empecé a acercarme al grupo de él y lo apoyaba en cosas muy mínimas como el manejo del vestuario y cosas de esas. Una vez me gradué del colegio empecé a meterme más en el cuento, poco a poco me involucré y en 1993 me integré de lleno con el equipo y desde ahí empecé mi vida artística como hombre de teatro y en la cual me he desenvuelto durante todos estos años. 

Cuéntenos un poco de su formación.

He tenido la posibilidad de formarme en distintos espacios y con apoyo de las secretarías de Cultura del departamento he ayudado a formar a muchas personas. He estado en procesos muy interesantes con las universidades del Valle, de Caldas y con algunas de Bogotá. 

He tenido la posibilidad de viajar a dictar talleres y a tomarlos, a vivir otras experiencias y a conocer otras formas de hacer y de concebir. Todo se va retroalimentando. También hice una técnica vocal y otra de danza. 

¿Cuándo decide formar su propio grupo de teatro? 

En 2006, cuando consideré que tenía cierta madurez y era conocido en Armenia y por fuera, porque la gente ha creído mucho en mi trabajo y disciplina, en el compromiso con el que he asumido mi profesión y eso me permitió montar mi propio proceso. 

Sin desligarme totalmente del Teatro Camerín fundé la Corporación Alibombo Teatro, que es la que dirijo actualmente y con la que he tenido la posibilidad de ir a festivales interesantes a los que he llevado mi trabajo y he posicionado el teatro de Quindío. 

¿Cuál cree que es el sello que le imprime a las obras teatrales que ha dirigido? 

Quizás eso fue lo que me motivó a iniciar mi propio proceso con un grupo, la formación que durante años recibí de mi director, un hombre riguroso, serio y muy académico. Cuando decidí hacer la Corporación Alibombo Teatro le puse allí mi sello personal y me fui por un teatro muy minimalista en el que es fundamental el cuerpo del actor, que lo es todo para mí, entonces mis espectáculos gozan justamente de escenarios casi desnudos, se podría decir que también juega un papel muy relevante la voz del actor. Quienes han trabajado conmigo saben de mi rigurosidad y compromiso por el cuerpo, por eso para mí ha sido importante nutrirlo desde la danza clásica, contemporánea, folclórica, desde el mimo, desde el teatro gestual y desde la plástica. Me he nutrido de muchas disciplinas que, sin ser pretencioso, a veces la gente peca al creer que porque solo hace teatro se debe quedar ahí. Es la madre de las artes porque de ahí surge la música, la plástica y otra cantidad de expresiones artísticas como la literatura. Hace poco estuve tomando clases sobre los medios de comunicación, me pareció muy interesante, una amiga me estuvo capacitando, pero no puedo tomar un taller de 3 días y salir a decir que ya soy comunicador, ni por haber cursado un técnico de danza soy bailarín. 

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De usted dicen que transmite buena vibra, ¿a qué cree que se debe? 

Siempre he creído que uno tiene que ser generoso en la vida y para hacerlo hay que ofrecer una buena sonrisa, que es una ventana que se abre todos los días porque tú no sabes cómo se levante el vecino y con una buena palabra o con una sonrisa le puedes cambiar el día. 

No lo hago adrede. Me encanta la comedia, pero le tengo mucho miedo porque me parece complicado hacer reír, para eso hay que tener algo muy innato porque a veces se pasa de ser chistosos a ser estúpidos. Cuando la comedia se hace con extrema seriedad se cumple el objetivo. Procuro tener palabras jocosas cada que me encuentro con mi gente, me encanta verla y creo que he sido muy golpeado por esta coyuntura porque soy una persona de abrazos, de mucha cercanía y como no he podido abrazar entonces lo hago por medio de la palabra, de una sonrisa y de un comentario. 

¿Por qué tipo de teatro se inclina más? 

Simplemente soy actor y estoy capacitado para asumir cualquier género que me pongan: comedia, drama, tragedia, tragicomedia, un sainete, etc. Hay actores que dicen que solo hacen teatro de sala, otros de calle, yo soy actor y me muevo en todos los escenarios que me pongan, pero sin creerme un experto.



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