Al descubierto / MAYO 26 DE 2015 / 7 años antes

Las cicatrices de Laura Hernández

Las cicatrices de Laura Hernández

Laura Hernández es artista plástica egresada del instituto de Bellas Artes de la universidad del Quindío y la Nacional de Colombia.

Cicatrices de un país rojo de la artista quindiana Laura Hernández se expone por estos días en la sala de la fundación Calle Bohemia, una instalación de técnicas mixtas donde la mujer es la protagonista.

Laura Hernández es egresada del instituto de Bellas Artes de la universidad del Quindío con formación de pregrado en artes plásticas de la universidad Nacional de Colombia con un máster en Francia donde también ha expuesto su trabajo.

 

Laura, usted es la artista que en este momento se encuentra exponiendo su obra en la fundación Calle Bohemia, ¿en qué consiste Cicatrices de un país rojo y qué técnicas usó para la ejecución?
Cicatrices de un país rojo es la exposición individual que habita la casa de Calle Bohemia del 8 al 26 de mayo. Es una muestra de mi trabajo plástico, que incluye piezas realizadas en la universidad Nacional, en Francia y algunas más recientes en Armenia. En cuanto a las técnicas, diría que es una mezcla de medios tradicionales como la cerámica, el dibujo, el collage, la talla en madera y de medios que aprendí por tradición familiar y cultural, como el bordado y la costura en general, remendar, envolver y jugar con la tierra.

 

¿Cuál es la razón de sacar adelante esta instalación? ¿Qué la motivó?
Las condiciones que enmarcan la vida de los colombianos, lo poco conforme que me siento con ellas y la tarea de la cultura por influir de manera positiva en la sociedad. La razón es simplemente que las artes plásticas son la herramienta que tengo para opinar, para expresar mi acuerdo o desacuerdo, para reflexionar a través de la creación y sobre todo, tal vez la más importante, es que me ayuda a crear espacios de reflexión, donde busco que el espectador se permita unos minutos de silencio y se pregunte cuál será su aporte para el cambio.

 

¿Qué relación tienen los conceptos: “crisis”, “miedo”, “horror” y “pánico” con su obra?
En mi obra, en mi país, en mis ciudades, en mis conocidos, en mis amigos y familiares. Esas palabras, cuando están escritas, representan de forma gráfica una cantidad de sensaciones provocadas por la guerra, por el abuso, por la injusticia social. Intentamos convivir en un mundo donde esos conceptos conviven también, hombro a hombro, día a día. En Ex-voto, por ejemplo, se puede leer de manera repetitiva, que tengo miedo de que me maten, que todos los días eso podría pasar, lo sé porque me lo cuentan personas y medios de comunicación, lo veo y lo leo a diario, repito, a diario.

 

¿Qué papel juega la figura de la “mujer” en todo esto?
El protagónico, definitivamente. Antes de ser artista plástica soy mujer, con todas las experiencias afortunadas y desafortunadas que eso significa. Me siento muy cercana a mujeres artistas que han planteado estas problemáticas en momentos diferentes de la historia y considero fundamental seguir planteándolas. Aún queda mucha tela por cortar, sobre todo en un país tan machista como Colombia.

 

¿Cuál es el mensaje que pretende llevar?
Difícil es hacer una exposición mono-propósito, las exposiciones de artes plásticas no tienen un mensaje oculto en clave morse o jeroglíficos que el espectador debe descifrar. Cada ser humano emite y recibe mensajes en función de sus experiencias vividas, sus conocimientos adquiridos y sus miedos; cada espectador leerá enunciados diferentes en cada una de las piezas, cada flor necesita una cantidad de agua y de azúcar diferentes.

Si me piden revelar el mensaje, diría que todos, absolutamente todos nosotros y ellos, tenemos la tarea de hacer algo para mejorar nuestro entorno, nuestros hogares, nuestras ciudades, cada uno desde lo que sabe hacer, yo, por ejemplo, desde la plástica.

 

¿De qué año es esta obra, dónde se ha expuesto y qué planes tiene para ella en el futuro?
La primera pieza de la exposición la realicé en el 2009, que encontrarán a la entrada bajo el nombre Autorretrato, la última, Relicario: lunitas de él, de este año. El futuro es una idea bastante abstracta para mí, puedo hablarle en presente, y hasta en presente cercano, y contarle que desde esta semana estaré participando en una de las muestras del salón de ilustración Imagenpalabra 2015 que se realizará por primera vez en Armenia, también que el próximo mes estaré en el espacio que Unicentro Armenia utiliza para exponer el trabajo de artistas de la región y si todo sale bien, en el sexto encuentro de Arte Para la Vida, homenaje a María Teresa Hincapié.

 

¿Qué se requiere, según su perspectiva, para destacarse como artista en un contexto tan difícil como el que vive el Quindío en cuanto a la formación de público?
Es muy importante acercarse al transeúnte de a pie, contarle qué pasa, mostrarle cómo funciona esto de las artes, para qué sirven, cómo se llaman, dónde se pueden ver. Es una labor, también, educativa, donde el espectador debe estar preparado para entrar en una sala de exposiciones con las herramientas necesarias para quedarse. Es importante enterarse de lo que pasa en el mundo a nivel cultural, en los grandes museos, en las galerías grandes y pequeñas, conocer la historia del arte y por supuesto la persistencia, nunca dejar de crear.

 

 

Por David Stevens Vasco Arbeláez



COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net