Al descubierto / OCTUBRE 21 DE 2014 / 7 años antes

Los viajes a Mediacuesta

Los viajes a Mediacuesta

Camilo Velásquez, sirviéndose de las herramientas de la virtualidad, cada semana le entrega a un nutrido grupo de lectores un capítulo de Visitas a Mediacuesta, su primer libro.

Velásquez ha sido colaborador de varios medios impresos, entre ellos de la revista Santoyseña y de LA CRÓNICA DEL QUINDÍO. El joven escritor quindiano habló con este medio sobre sus proyectos creativos.

 

La acción narrativa de Visitas a Mediacuesta, su ópera prima, se desarrolla en un ambiente hospitalario conocido por usted gracias a sus estudios de medicina. ¿Hasta qué punto los conocimientos adquiridos en la universidad le sirvieron a la hora de estructurar y escribir la novela?

Cuando estudiaba medicina leía muchas novelas, me encerraba en las bibliotecas de la universidad entre los huecos de las clases y muchas veces ni llegaba al salón. Con todo, algo aprendí de medicina, y la enfermedad autoinmune se cuenta entre las cosas que más me siguen interesando. La novela que escribí le debe mucho a eso, sobre todo a la perplejidad y a las preguntas que surgen cuando uno empieza a aprender acerca de esos trastornos. Y sí, seguro debe haber una relación entre la autoinmunidad y la escritura, la expresión y la autocensura. Pero al margen de eso, creo que no es mucho lo que habla de medicina la novela, de hecho el narrador, aunque enfermo, está más bien distante del lenguaje médico. Y la búsqueda o la ansiedad del protagonista con su cuerpo no son tomadas de ningún esquema diagnóstico. Yo siento que es una novela acerca de lo peligrosa que puede ser la memoria, la simulación; mejor dicho, la escritura.

 

Luego de leer Suicidalidad: ¿Y a nosotros quién nos repara?, un texto publicado por usted en la red, es inevitable preguntarle si: ¿Visitas a Mediacuesta es una especie de exorcismo de sus experiencias o responde a un plan anterior, a una inquietud intelectual no conectada con lo narrado en el artículo citado?.

Esa pregunta la puedo responder de dos formas. Una de ella es decir que no, que no es ningún exorcismo y que empecé a escribir Visitas a Mediacuesta porque leía muchas novelas y me dio por escribir una con la intención de ensayar estructuras que tenía en mente, para ver cómo era eso de componer algo con tantas cosas en juego. Para ver si era capaz de construir un narrador no del todo confiable al que se le desmoronara la voz y la realidad.

Por otro lado me digo que sí, que aunque la novela no es autobiográfica, sí hay mucho de mi vida en ella. Empezando por mis intentos de suicidio y la autoinmunidad, que es un grupo de trastornos en el que las defensas atacan al propio cuerpo. Pero hay una relación todavía más clara. Y es en la necesidad de aferrarse a una estructura para encontrar un lugar o una justificación. Mientras escribía la novela hacía como el narrador, mi vida estaba desecha y yo seguía con la idea de terminarla porque sentía que eso alimentaba un ritmo y un impulso vital desfalleciente.

 

Recurre usted a la modalidad de novela por entregas para dar a conocer su trabajo. ¿Cuéntenos cómo funciona este mecanismo en el mundo de la virtualidad; además hablemos de la posible impresión del libro una vez concluyan las entregas?

La novela tiene una primera etapa de publicación gratuita, virtual, por entregas. Cada semana se publica un capítulo en la página de la editorial: http://todoslosrugidos.blogspot.com/ Empezamos el domingo 5 de octubre y serán 13 capítulos. El que prefiera recibir un archivo en pdf o mobi, puede escribir a [email protected] y cada domingo tendrá su capítulo en la bandeja de entrada. En poco más de un mes abriremos un crowdfunding para que quienes quieran el libro en físico puedan hacerlo. Como el texto ya está en la red, será un libro con algunos valores agregados.

 

Otros proyectos artísticos ocupan hoy por hoy su tiempo. Háblenos de La Canción Escrita y de las demás empresas a las que consagra su energía.

Estoy escribiendo otra novela en la que el narrador es un periodista. Y mientras aprendía un poco acerca de los temas que a él le interesan me he distraído. Por eso estoy haciendo ahora en mi blog de la revista Arcadia una serie de clases en las que se parodia el lenguaje de la derecha para enseñar cosas como la Megaminería en el subdesarrollo, el farmaguedon en la medicina o los errores lógicos en el nicho del demagogo colombiano. Creo que voy a estar unos meses en eso antes de retomar la novela.

La Canción Escrita es un proyecto de escritura que empezó con la idea de hacer reseñas acerca de música inexistente. Textos sobre música ficticia y artistas imaginarios. A medida que surgían más textos se fue tejiendo una especie de mundo donde estos músicos se encuentran y hacen cosas juntos. Luego se dio la posibilidad de componer una que otra canción partiendo de esos textos, algo así como hacer realidad un poco de toda esa ficción. De hecho por ahí colé algunas de mis canciones y mi nombre, que pasa por ser un alter ego -al estilo Bowie con Ziggy and the stardust- de un músico con una larga trayectoria en la cancionescrita. Todo esto está colgado en la página: www.lacancionescrita.net

Ahora mismo estamos preparando una fiesta literaria audivisual para el 28 de noviembre en la universidad del Quindío. La idea es empezar a aprovechar tantos medios que se usan separadamente.



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