Ciudad / OCTUBRE 04 DE 2020 / 1 año antes

La ciudad del no futuro

Autor : Karol Moreno García y Carlos Wilmar López

La ciudad del no futuro

Con la pandemia, debe ser mayor el ‘esfuerzo’ para sacar adelante la ciudad. Quienes llevan las riendas no solo deben atender la emergencia sino los problemas estructurales. Foto : LA CRÓNICA

Es el turno de los líderes, el gobierno, la academia, el sector privado y la sociedad civil de asumir la responsabilidad de definir la estrategia para sacar a la ciudad del atolladero en que se encuentra por culpa de la pandemia, pero sin dejar de atender los problemas estructurales que se acentuaron desde la década del 90.

Es octubre de 2020, la economía de la ciudad se está tratando de levantar tras los 6 meses de confinamiento, sin embargo, a diferencia de otras capitales del país, el pico de la pandemia aún no llega, la curva sigue ascendiendo y con ello el dilema del gobierno local: volver a las medidas restrictivas como el toque de queda —asestando un golpe bajo a los comerciantes que durante los meses del aislamiento invirtieron en equipos para poder implementar los protocolos de bioseguridad— o seguir apelando a la responsabilidad ciudadana.

Esto teniendo en cuenta que, a pesar del incremento exponencial de contagios registrado en los últimos meses, aún muchas personas no acatan las recomendaciones básicas como el distanciamiento social, el uso correcto del tapabocas o el lavado frecuente de manos, exponiéndose a un virus tan impredecible como mortal. Mientras el 1 de agosto se reportaron 362 personas contagiadas en todo el Quindío, el 1 de octubre se registraron 4.152, además de 107 personas fallecidas. 

A esa indiferencia de la gente, a la dicotomía economía-salud que enfrentan las autoridades,   se suma que, según el Dane, con 70,43 % Quindío es el departamento con mayor índice de envejecimiento de Colombia, un aspecto que enciende las alarmas ya que el paso del SARS-CoV-2 por el mundo ha demostrado que suele ensañarse con la población de mayor edad. 

Por si lo anterior fuera poco, en los últimos días la Comisión Regional de Moralización del Quindío —conformada por los representantes de los entes de control: la Contraloría General de la República, la Contraloría regional, la Contraloría departamental, la Contraloría municipal, la dirección seccional de Fiscalías y la Procuraduría Regional— exigió la presentación deun informe —tanto al gobernador como al alcalde— donde dieran cuenta de cómo se preparó a la ciudad —durante los meses de encierro— para enfrentar la parte más dura de la crisis pandémica y cuál sería el plan de choque para reactivar la economía, una vez se supere la etapa más compleja de la emergencia sanitaria. 

Según Isabel Cristina Carvajal Ramos, contralora municipal, luego de analizar detenidamente los datos, se evidenció que la ciudad no está lista para afrontar la parte más álgida de la emergencia, que la gestión administrativa fue infructuosa, ya que hasta ahora no se ha cumplido la promesa de la llegada de nuevas Unidades de Cuidados Intensivos, UCI, para la red municipal de salud y se dependerá de la buena voluntad de otros departamentos —que a estas alturas del año están superando la crisis— si llegase a desbordar la capacidad instalada. 

En cuanto al plan de choque de reactivación, dice la representante del ente de control, hay muy buenas intenciones que estaban planteadas desde antes en el plan municipal de desarrollo 2020-2023, que se llevó al concejo en el primer semestre del año, es decir, que hay acciones a 4 años que difícilmente podrán servir para que la ciudad pueda salir del letargo económico producido por la parálisis. 

Le puede interesar: Armenios mostraron insatisfacción generalizada durante la cuarentena

Es en este escenario desde el cual parte este último informe, trayendo la voz de quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones o trazar el plan para superar la crisis económica coyuntural, pero sin perder de vista los problemas estructurales que, como se ha presentado en los 3 capítulos anteriores se acentuaron desde 1989, se agravaron con la fallida reconstrucción del tejido social tras el terremoto de 1999, con la corrupción que caracterizó las primeras 2 décadas del siglo XXI y la inesperada llegada de la COVID-19. 

¿Estarán los mandatarios, la academia y el sector privado a la altura del desafío histórico o Armenia seguirá condenada a continuar en ese círculo vicioso, donde los esfuerzos aislados resultan insuficientes? Solo el tiempo lo dirá.  

¿La historia se repite?

Armenia en los años 60 proyectaba un futuro promisorio, lo que se ratificó a finales de los 70 con la bonanza cafetera. Un lugar envidiable, no solo por sus exuberantes paisajes, por su riqueza hídrica y natural, por sus suelos productivos sino porque según cuentan los que vivieron en la época, “aquí nadie podía vivir mal”. 

Pero eso se quedó allá, en el pasado. Pareciera que la vida se empeñara en que este terruño no quedara en la sombra y con las crisis vienen las oportunidades de replantearse el camino y volver a empezar. 

Así ocurrió con el terremoto de 1999, que aunque representó una tragedia, se tuvo todo para iniciar de cero, el dinero no fue problema, pero se pensó en el concreto, mientras que el tejido social y económico tuvo soluciones solo para el momento. 

Desde ese punto, hasta febrero de 2020, Armenia se estancó, solo algunos retoques en infraestructura, edificios en la periferia, más hoteles, más oferta gastronómica, 3 centros comerciales con almacenes de cadena ancla fue lo que diferenció, fue el progreso de la ‘Ciudad Milagro’ en 20 años. 

Pero el tejido empresarial sigue siendo incipiente, con un aparato productivo basado en microempresas y trabajadores cuenta propia, con índices de desempleo que rodeaban antes de la pandemia el 16 % —entre los primeros lugares de Colombia—  y tasas de informalidad laboral que rondaban el 56 %. Con una competitividad a media tabla con un puntaje de 5.75 sobre 10, por mencionar algunos indicadores.  

Todo esto producto del desgobierno, de la falta de unión, del individualismo y, por supuesto, de la corrupción. Solo en el 2018, 5 alcaldes desfilaron por el Centro Administrativo Municipal y para el 2020, con un nuevo gobierno al mando, la historia de las anteriores alcaldías empezó a repetirse. 

Leer: 7 meses de inestabilidad: 3 alcaldes y 19 cambios del nivel directivo

Pero entonces el mundo se sacudió con la aparición de una pandemia, que pisó tierras quindianas el 18 de marzo de 2020. Otra crisis que sirve como oportunidad para replantearse, para proyectar y aprender de los errores cometidos en el pasado. 

Con esta serie de informes recorrimos la historia de Armenia, refrescamos la memoria, para llegar hasta aquí, la última entrega, y conocer qué le espera a la ‘Ciudad Milagro’ y al departamento en general, cómo están leyendo esta coyuntura las autoridades, los líderes, la sociedad civil. 

Pero el panorama parece ser el mismo de hace 21 años. Vidas perdiéndose, desempleo en alza —con la reactivación económica continúa en 26 %—, problemáticas sociales agudizándose, y ahora sin recursos, ni nadie que pueda venir a tender la mano. Armenia llegó débil hasta este punto y levantarse será difícil. Además, se sigue pensando en el momento, en el ahora.

Ojalá que todos esos esfuerzos por tener diagnósticos de los diferentes frentes no sigan siendo solo un papel, que alguien lidere de verdad, que tenga visión, que se adelanten procesos de largo aliento y que se dejen de lado los motivos personales para pensar y actuar en colectivo. 

 

Apuesta del departamento por la infraestructura, el turismo y el agro

 

El gobernador del Quindío, Roberto Jairo Jaramillo Cárdenas se refirió a las estrategias diseñadas para la recuperación del departamento en esta etapa post confinamiento. 

“En materia de reactivación económica estamos en el fortalecimiento lo que tiene que ver con turismo, con la marca Quindío, corazón de Colombia —para lo que Fontur ya ha aprobado $1.100.000.000—, el avistamiento —tenemos el kilómetro cuadrado con más diversidad de aves— y el turismo de ciclismo, de inmersión. Vienen nuevos parques temáticos para el Quindío”. 

En materia de infraestructura habló de proyectos a largo plazo y que han sido prometidas por el gobierno nacional desde hace varios años. “Tendremos las dobles calzadas que ya están en fase 3: Armenia - Calarcá, Armenia - Montenegro y está en estudios y diseños Montenegro- Quimbaya. A eso se le suma una variante en la avenida del Río”, dijo.

De igual manera, destacó el trabajo de la Agencia de Inversión de Armenia para la recuperación del mercado laboral. “En los últimos días se firmó contrato con una empresa ensambladora de motocicletas, con lo que calculamos pueden haber 1.200 empleos y vienen otros negocios que estamos a punto de cerrar que se traducirán en generación de empleo para el departamento”. 

Respecto al sector agropecuario indicó que este año se han dispuesto $54.000.000.000, a través de la secretaría de Agricultura, en convenios que se han hecho con fruticultores, el comité de cafeteros.  

 

Plan de choque a largo plazo

Margarita María Ramírez Tafur, secretaria de Desarrollo Económico de Armenia, indicó que desde hace varios meses se viene trabajando en una estrategia para la reconstrucción económica de la capital quindiana. “Hemos dividido nuestro plan en 3 fases: una de reactivación que incluye toda la reapertura de los sectores económicos, según las instrucciones del gobierno nacional, esta etapa ya la estamos terminando. Ahora seguimos con la fase de recuperación de la actividad a cómo estaba antes del confinamiento y finalmente será la etapa de reconversión, que consiste en el cambio estructural hacia un camino tecnológico de mayor valor y sofisticación”.

Según la funcionaria, la administración municipal adelanta una serie de gestiones para atraer recursos, estas incluyen la creación e implementación del comité municipal del plan de choque; el requerimiento al Departamento Nacional de Planeación, DNP, para la gestión de los recursos en pro de la recuperación económica

“El plan de choque es un recurso que ha dado muy buenos resultados en otras partes del país, pero también buscamos la consolidación de un documento Conpes, de un proyecto de ley, o la realización de un consejo de ministros en la ciudad con el fin de conseguir esa financiación de la recuperación económica desde el orden nacional”.

Entre las iniciativas previstas por la alcaldía están: la activación de la mesa interinstitucional de bilingüismo para la formación del capital humano y así aprovechar la llegada de multinacionales que buscan personal capacitado. También se prevé  la activación de Armenia como Zona Económica y Social Especial, Zese, la creación del programa On-demand, también de formación para el empleo. “En este caso buscamos desarrollar las estrategias para mejorar la pertinencia de formación de cara al análisis del Banco Mundial y su Listado de Ocupaciones Críticas, LOC”.

 

Políticas a largo plazo para bajar el desempleo

El director del programa Armenia Cómo Vamos, Uriel Orjuela Ospina, planteó que para poder superar la crisis estructural es necesario superar el individualismo, trazar políticas a largo plazo.  

“Es necesario tomar los estudios que ya se han realizado que demuestran las causas fundamentales y empezar a hacer un trabajo de largo aliento que desborde los cuatrienios de un solo alcalde. Tenemos una cantidad de retos, pero también muchas oportunidades con las obras que nos convierten en una región más estratégica en el país, eso nos pone a pensar diferente, no solo en el turismo sino en servicio y todas las otras vocaciones que surjan cuanto toda esa infraestructura sea construida”.

Orjuela Ospina recalcó que los diagnósticos ya están hechos, a través del estudio del programa Cómo Vamos, cuyos resultados pueden servir de insumo para la construcción de planes de desarrollo. 

“Es la forma para atacar con programas y políticas a los indicadores más débiles, pero, en los últimos años ha sido muy difícil porque nos demoramos más en sentarnos con un alcalde, cuando ya tenemos otro. Nada nos ganamos con seguir midiendo, si las administraciones de turno no toman acciones al respecto”.

 

Apuestas en varios frentes

Rodrigo Estrada Reveiz, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío, resumió la agenda de activación económica prevista para esta fase de la crisis. 

“Partimos de fortalecer el sistema de clúster, el ecosistema TIC, el capital humano, trabajar por cadenas productivas, aprovechar las Zonas Económicas Sociales y Especiales, Zese, muy unido a la inversión, apostarle más a la economía circular, generar ambiente para los negocios y pensar en el largo plazo”. 

La estrategia incluye también el turismo como uno de los sectores más importantes de la región. “Creemos que el turismo va a crecer en un 20 % con la apertura del túnel de La Línea. Lo que quisiéramos con este renglón económico es llegar a tener un empleo más formal y no lo es porque el turismo hoy es de temporadas y consideramos que con el Buró de Convenciones del Quindío se puede romper esa estacionalidad”. 

Según el vocero gremial, el cruce de la cordillera Central no solo influirá para la llegada masiva de viajeros, sino para la posibilidad de convertir el departamento en un gran corredor logístico. 

“La agroindustria también es fundamental por la vocación agrícola del departamento pero hay que darle valor agregado. En el departamento tenemos facultades de agroindustria y creemos que en ese sentido debemos crecer mucho más”.

 

Llamado a seguir trabajando en equipo

Como representante de la academia, José Fernando Echeverry Murillo, rector de la Universidad del Quindío, planteó cuál es, desde su punto de vista, el camino a seguir para superar la crisis, aunque recalcó que el proceso va ser lento, ya que el ‘freno’ a la economía fue brusco y repentino.

“Lo primero que tenemos que tener claro es que el virus no ha pasado, nosotros en Colombia y en el mundo sabemos cuándo apareció, pero no cuándo termina, se va a quedar y hay que aprender a vivir con ello. Desde la Universidad siempre hemos estado muy abiertos a contribuir en la medida de nuestras posibilidades. El llamado es a seguir trabajando en equipo, de manera decidida, articulada, conjuntamente y empujando hacia el mismo lado, con objetivos claros hacia la recuperación sí vamos a lograr buenos resultados”. 

Mencionó que la clave para la recuperación efectiva de la ciudad será impactar primero los altos niveles de desempleo. “Cuando la sociedad tiene la oportunidad de mejorar  en este aspecto, su situación socioeconómica y el contexto alrededor suyo mejora, de esa manera se  va a jalonar la economía de la ciudad y el departamento.

Echeverry Murillo contradijo las voces que señalan la poca pertinencia de la oferta educativa de las instituciones de educación superior con respecto a la vocación económica de la ciudad y el departamento.

“Difiero sustancialmente de esas afirmaciones, el Observatorio Laboral Colombiano, del Ministerio de Educación mide el tiempo de inserción de los graduados al sistema laboral, los egresados de la Universidad del Quindío tardan entre 3 y 6 meses en vincularse a ese mercado”, dijo. 

 

 

 

Según el más reciente informe de calidad de vida del programa Armenia Cómo Vamos, los armenios —encuestados en la etapa de cuarentena— se encuentran pesimistas frente a la ciudad.

 

 

La encuesta realizada por Armenia Cómo Vamos da cuenta de la insatisfacción de la ciudadanía frente al manejo que se está dando a la pandemia. 

 


Temas Relacionados: Armenia Economía Gobierno Desgobierno

COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net