Ciudad / MAYO 25 DE 2021 / 11 meses antes

Una huerta comunitaria crece en el barrio Corbones

Autor : Gustavo Ossa García

Una huerta comunitaria crece en el barrio Corbones

La apuesta es por sembrar productos orgánicos. Foto : John Jolmes Cardona Núñez

La comunidad convirtió un lote baldío en una apuesta alimentaria para ocupar el tiempo libre de los adultos mayores y mejorar la nutrición en los hogares.

Mientras el país atraviesa dificultades para el abastecimiento de algunos de los productos de la canasta familiar, por cuenta de bloqueos de vías en el marco del paro nacional, en el barrio Corbones de Armenia le apuestan a un proyecto de huerta comunitaria donde además de sembrar varias hortalizas, quieren ver germinar plantas aromáticas y todo aquello que pueda ser cosechado.

Se trata de un lote baldío al que la comunidad le dio un uso de pequeña finca, que ya comienza a dar sus primeros frutos, además de ofrecer una alternativa de ocupación del tiempo libre de los adultos mayores, quienes ponen todos sus saberes en las labores de cuidado del campo.

Están sembrando zanahoria, repollo, maíz, pepino, brócoli, lulo, apio, ají, cebolla junca y de huevo, tomate, coliflor y cilantro; este último que se encuentra escaso por estos días y que ya logró ser cosechado y compartido, según cuenta Martha Quinállaz Arango, una de las promotoras de la huerta. “Ya logramos sacar cilantro y repartirlo entre algunos vecinos  y esperamos que así sea con todo lo que se logra obtener aquí”, dijo.

Sobre los orígenes de la idea, aseguró: “Nació hace más de 2 meses, hemos tenido el apoyo de la fundación Nueva Vida y esto ha tenido impacto en varios frentes y está siendo valorado como una alternativa alimentaria para las comunidades del sector, pero además llegan adultos mayores y se sienten productivos. Ellos muchas veces se levantan y no encuentran mucho que hacer, es por ello que esto también apunta para que nos ayuden con sus saberes y conocimiento para  tener alimentos sembrados al servicio de las comunidades”.

 Agregó que otro impulso que ha tenido el proyecto corresponde a la necesidad de un espacio para pasar las horas de los adultos mayores en tiempo de pandemia, pues el encierro y la situación actual obliga tener una actividad para ocupar el tiempo libre y liberarse del estrés que la actual situación genera. “Cayó muy bien, pues es una forma de salir a respirar aire puro, ver el mundo desde otra óptica”.

Quinállaz Arango señaló que todo ha sido logrado con el impulso de la comunidad. Esperan que el programa sea replicado en otros barrios de Armenia, donde se puedan incluso sembrar productos distintos y elaborar una modalidad de trueque, en las que otras comunidades logren cultivar alimentos de acuerdo con las necesidades y apostar a cultivos orgánicos.

“El proyecto de huerta comunitaria contempla el manejo de composteras, que significa el reciclaje de desechos orgánicos en las casas, como cáscaras y sobrantes de otros alimentos, luego aquí son procesados y aprovechados como abono. Esperamos que este pueda ser tomado como punto de partida para otros sectores, por ejemplo, recibimos la visita de la líder comunal del barrio Terranova, quien se mostró complacida y anunció que también replicarán el modelo”, argumentó.

Jairo Pérez Tobón, vecino de la comuna, destacó el hecho y dijo que esta serie de actividades deben ser llevadas a muchos sitios en Armenia, donde algunos lotes están en manos de terceros o convertidos en basureros y pueden pasar a ser transformados en espacios para compartir.

“Es una actividad muy buena y loable, ya estamos hablando con los líderes de otros barrios para comenzar a hacer limpieza y cerramientos para levantar unos cultivos que sean propicios para la comunidad. Hay muchos terrenos de la alcaldía que deberían ser cedidos a estas causas, pues algunos se han apropiado para montar parqueaderos y cerramientos irregulares”, dijo.

Solución a baldíos

Gerardo Campo Ordóñez vive enseguida de la huerta y cuenta que el lote está como baldío desde la época posterior del terremoto del año 1999, por lo que pasó a ser usado para arrojar toda clase de inservibles; debido a lo anterior,  con la ayuda de varios vecinos se hizo lo posible para dar inicio a este espacio para sembrar y recolectar.

“Este lote se ha aprovechado para sembrar, ahora con el liderazgo de la comunidad se puede ver que ya tuvimos algunas cosechas y ahora ya casi hay repollo. Esto es un espacio para el aprendizaje. Muchas ideas para fumigar de manera orgánica las hemos visto en internet”.

Uno de los promotores de esta iniciativa añade que tuvieron que sacar una parte del cilantro debido a la falta de un nutriente que impidió un mayor crecimiento. “Nos dijeron que si lo dejábamos más tiempo le podía dar una bacteria llamada gotera, lo cual lo pone amarillo y ya se perdería el cultivo. Por lo anterior sacamos una partecita y estamos resembrando y aprendiendo”.

Reciclaje

El lugar está lleno de CD y DVD, los cuales tendrían como propósito ahuyentar a las aves que atacan los cultivos. El reflejo de la luz solar y el efecto giratorio por los vientos hace que las aves se ahuyenten y al sitio solo lleguen polinizadores menores.

Adicionalmente, con este proyecto se está atacando una de las problemáticas más sentidas de la ciudad, correspondiente a los lotes baldíos, los cuales se han convertido en lugares para depositar inservibles, arrojar escombros e invasiones.
 

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