Deportes / JULIO 25 DE 2021 / 1 mes antes

Un torneo de microfútbol ‘sin tiros ni disparos’

Autor : Oliver Gómez Solarte

Un torneo de microfútbol ‘sin tiros ni disparos’

A las 3:00 p.m., con el partido Villa Nohemí A vs. La Esmeralda, se cerrará el Torneo de Integración Ciudadana Barrio Villa Nohemí, que se cumple como homenaje a la paz y a las personas que perdieron la vida en la masacre que hubo en abril en Circasia.

El balón gira como el mundo y hoy se escuchan los gritos de gol en el mismo lugar donde hace muy poco resonaron los lamentos de dolor. Escogieron el microfútbol porque es un deporte de clase donde no caben los malos. Se pisa el esférico, se levanta la cabeza, amague que viene y amague que va; y si se define bien, el arquero ni la ve.

En contexto: Masacre en Circasia: 4 muertos y 3 heridos

La fiesta se vive en Circasia, a escasos pasos donde el 4 de abril hombres armados perpetraron una masacre. Esa madrugada se escucharon tiros, disparos que retumbaron como cañones, llevándose la paz de las familias residentes en el barrio La Esmeralda.

4 personas fueron asesinadas, y por momentos se vive una tensa calma. Es como si quienes allí moran sintieran que un monstruo los acecha, que merodea resguardado en las sombras, despidiendo su aliento macabro.

Muchos le llaman a esto desesperanza; pero como el color que representa su antónimo nace en lugares impensados (al igual que la yerba que ocupa las casas desoladas, convirtiéndolas en caracolas preñadas de un verde vivo), algunos prefieren pensar que más bien es una huidiza esperanza.

Y así sea esquiva como un leopardo de las nieves, esta es lo último que se pierde, bien es sabido. ¿Y si la presencia de ese engendro por lo menos sirve para que las autoridades se enteren de que ellos existen, de que allí laten corazones que necesitan oportunidades ciertas y tangibles, tan verdaderas y palpables como el olvido que tan bien conocen?

¿Qué hacer para ir dejando atrás un capítulo tan amargo? César Augusto Holguín Sepúlveda ha escuchado decir que el deporte es el remedio perfecto. Trabajador social, al fin y al cabo, sueña castillos donde solo ve escombros, pero más demora en pensarlo que en traer el primer ladrillo para comenzar a construirlo.

Se enteró de la noticia por el ruido de las sirenas, el paso acelerado de la policía y, luego, los comentarios de los vecinos. El impacto que sintió fue fuerte, ya que es nacido y criado en ese sector y ha vivido de cerca esa realidad que ha absorbido a muchos jóvenes que han crecido sin ninguna oportunidad, en familias disfuncionales y con un abandono estatal que carcome cual cáncer.

Convocó al talento de los distintos barrios y les propuso hacer un campeonato de fútbol de salón para que se integraran, para que se unieran en esa terapia de grupo que sirve para olvidar el dolor. Participaron 11 quintetos, que iniciaron sus presentaciones el 12 de mayo en el polideportivo del barrio Villa Nohemí.

Recomendado: Andica considera que Colombia tendrá una buena cosecha de medallas en Tokio

Como lo diría Cancerbero, si es para protestar, hazlo jugando; y rodó el balón; la gente se reunió para apoyar a sus equipos; después de la tormenta llegaba la calma y vinieron los oles, las anotaciones de antología, los saludos de amigos.

Quien escribe estas líneas no conoce de cerca a los integrantes de los equipos que hoy disputarán la gran final; pero por el espíritu del evento, presiente que en el quinteto Villa Nohemí A formarán certeza, fe, lucha, gratitud y humildad y en La Esmeralda lo harán sinceridad, solidaridad, paciencia, empatía y perdón.

El balón rodará a las 3 p. m., la celebración de unión está preparada; y al término del encuentro, César Augusto Holguín espera que solo queden buenos recuerdos, pues este es un paso del gran proyecto de inversión social, basado en programas de prevención, con el que espera se puedan salvar a muchos jóvenes circasianos.
 

En las semifinales Villa Nohemí A superó 10-7 a Las Villas y La Esmeralda le ganó 6-4 a Villa Nohemí B. Fueron juegos emocionantes que tuvieron una particularidad: cuando los jugadores estaban frente al arco, no hicieron tiros ni disparos, no fusilaron al arquero ni tiraron a matar, pues como hombres de paz, definieron con clase.



COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net