Judicial / JULIO 15 DE 2009 / 13 años antes

Cleptómanos: responsables ante la ley penal

Constituyen un 2,2% de los delincuentes.
La cleptomanía es un trastorno del control de los impulsos que lleva al hurto. Quienes padecen de esta condición se obsesionan con el delito y, aunque tienen conciencia de él, utilizan su enfermedad como justificación para evitar las consecuencias, sin embargo son responsables frente a la ley penal.

El artículo 33 del Código Penal Colombiano ha consagrado como causal de inimputabilidad el trastorno mental que padece el individuo al momento de ejecutar la conducta típica y antijurídica conocida como hurto. La cleptomanía, es uno de estos trastornos mentales que impiden al sujeto comprender la ilicitud de lo cometido.
Según la jurisprudencia, la inimputabilidad como presupuesto de la culpabilidad, no desemboca en la absolución de individuo, sino en una sentencia de orden distinto, en la que se declara responsable al sujeto y se le somete a un tratamiento denominado ‘medida de protección’ que puede consistir en una libertad vigilada o en la reclusión en un centro especializado.

Durante el proceso de judiacialización, debe probarse, mediante el dictamen de un perito, que el sujeto tiene esta condición de trastorno mental. Luego, se le impone cualquiera de las medidas de seguridad que establece la legislación.
Algunas claves para reconocer este desorden son: ansiedad en el momento anterior a cometer el ilícito, incapacidad para controlar el impulso de sustraer cosas ajenas —generalmente de poco valor—, sensación posterior de alivio por el hecho consumado y, finalmente, carencia de razones lógicas que expliquen lo que se ha hecho.

Se ha establecido que esta enfermedad psiquiátrica podría tener un auténtico efecto antidepresivo; al compensar algún tipo de pérdida, o al ejercer un castigo sobre alguien o sobre sí mismo.
También se ha llegado a la conclusión de que las mujeres son quienes con mayor frecuencia presentan este trastorno ya que son más sensibles, tienden más fácilmente a la depresión y, por tanto, tienen mayor dificultad para controlar los impulsos.

Delincuente vs. cleptómano

Algunas de las diferencias entre un delincuente y un cleptómano son:
* El delincuente roba por la necesidad de satisfacer un deseo material, económico o social. El cleptómano lo hace llevado por un desorden mental.
* El delincuente prepara el hurto con profesionalidad y detalle. El cleptómano actúa impulsivamente.
* El delincuente ha preparado una estrategia de huida y su delito probablemente quede impune. Al cleptómano se le suele atrapar debido a su inhabilidad.
* Al delincuente le motiva la utilidad o el valor de lo robado. Al cleptómano le da igual, es más, la sustracción por lo general es de objetos pequeños y de poco valor.
* El delincuente a veces actúa en compañía. El cleptómano por lo general actúa solo.



Con información de Alto S.A


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