Región / FEBRERO 03 DE 2020 / 1 mes antes

Amenazados por la naturaleza, residentes de Travesías se resisten a salir

Autor : Lily Dayana Restrepo

62 familias continúan en la vereda, que en diciembre de 2018 fue afectada por un derrumbe que acabó con la vida de seis personas. 

El primero de diciembre de 2018 sobre las 7:15 de la mañana, en la vereda Travesías de Calarcá, la montaña rugió. Un movimiento brusco de su masa bajó de lo más alto y arrasó no solo con una escuela, sino con la vida de 6 personas y los sueños de quienes quedaron. Hoy, 14 meses después de la tragedia, LA CRÓNICA visitó el lugar y habló con la comunidad, para conocer de cerca, cuál es su situación actual y el cumplimiento del gobierno en los compromisos pactados. (En contexto: Bajo lodo y tierra quedó la escuela San Rafael con seis personas atrapadas)


Los testimonios

La comunidad como principal protagonista, mencionó lo que fue el hecho y lo que impactó en sus vidas. Ellos se resisten a dejar sus tierras. De acuerdo con el reporte de la alcaldía de la 'Villa del Cacique', fueron 65 familias evacuadas y se inició con un plan de acción, con el que se brindó ayuda humanitaria, pago de subsidios de arrendamiento y albergue temporal. Señalaron que de los evacuados, solo tres no han regresado a sus casas. “A algunas familias se les dio retorno, y las demás regresaron irresponsablemente bajo su propio riesgo”, destacaron en la administración municipal. 

Además de la vivienda, el agua, el suelo y su seguridad sufrieron afectaciones. Michael Echeverri Hernández, residente de la vereda, habló sobre la contingencia con el acueducto, manifestó su inconformidad porque a pesar de que estuvieron 13 meses sin el suministro, les cobraron la factura. “Más de un año sin agua, si no hubiera sido por los nacimientos que tenemos en la zona y como los conservamos, no hubiéramos logrado mantenernos durante todo este tiempo, —6 de diciembre de 2018 hasta hace unos 20 días—”. 

Explicó que llegaba un cobro mensual que no sabían de qué era, “una especie de cargo fijo, mi mamá dijo 'no paguemos algo que no estamos consumiendo', pero cuando llegó la cuenta, nos dijeron 'sino pagan no se les activará el servicio' entonces tuvimos que pagar una cuenta de más de 100 mil pesos”. 

Respecto al tema de viviendas, el joven indicó que su tía perdió la casa y la alcaldía, que le prometió el subsidio de arrendamiento, no le ha dado nada. “Mi tía tuvo que salir por el inminente riesgo que tenía en su residencia en caso de que se venga la montaña. Ella abandonó la vereda, está desde diciembre de 2018 en Calarcá, le hicieron la promesa del arriendo y no le cumplieron”.

Agregó que también conoció de una promesa de vivienda para las familias que la perdieron, — mi tía, una persona de Bellavista y el señor Orlando Lasso— pero hasta el momento no les han dado nada. Libia Hernández Rojas, residente de la finca Kakataima, expresó que desde hace 23 años vive en el lugar. Luego de la tragedia tomó la decisión de no estar con miedo y aunque su casa está en una zona de alto riesgo, no está esperanzada en recibir ayuda ni piensa salir de allí. 

“La vivienda, puede que esté en alto riesgo, pero en amenaza está toda la vereda, y otras 8 más. En realidad nos dijeron que nos fuéramos pero ¿qué vamos a hacer? Filas en las calles del pueblo, esperando que le den a uno un desayuno. No vamos a padecer eso, nosotros estamos acostumbrados a arañar la tierra y a sobrevivir por nuestra propia fuerza. Para un campesino es muy difícil que le digan 'váyase para un albergue', no me veo así”, argumentó la mujer. 

Vea también: ¿Cómo sucedió la avalancha que sepultó a seis personas en una escuela rural de Calarcá?

Añadió que, “la tragedia acabó con las aguas, la carretera, las fincas y la producción. De verdad que es alarmante la situación que vivimos en el campo porque sentimos total abandono. A nosotros nos tocó sobrevivir con lo que teníamos en la finca y con estos bracitos salimos adelante”. Resaltó la ayuda de vecinos, amigos y la universidad del Quindío, pero aseguró que el gobierno departamental y municipal no se ha visto por allí.  

Leonardo Cuartas, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Travesías, sumó a las pérdida, la producción económica. Su terreno, en un 80% quedó perdido en producción de plátano y café. El hombre mencionó que la vía sí se ha intervenido, “pero es lo único. En inversión social no se ha hecho nada y es lo que nos tiene en stand by porque no sabemos si hacer mayores inversiones en la tierra o esperar”.  

Alrededor de una hectárea perdió el hombre, quien explicó que por agrietamiento y remoción en masa, su tierra es intrabajable. Después de lo que pasó, optaron por nuevos productos como los orgánicos, hortalizas y frutas, entre las que se cuenta maracuyá y maracúa. “Inversión social cero, no hemos tenido ayudas económicas para invertir en proyectos productivos. Por parte de la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, se vio recientemente una gestión en la intervención de taludes”, señaló. 

Cuartas hizo una advertencia al gobierno y a las unidades de gestión del riesgo. 

“Ponemos el aviso previo antes de que sea demasiado tarde. Necesitamos que estudien la vulnerabilidad del terreno y se hagan las gestiones pertinentes”. 

Vale la pena resaltar que durante los últimos días se ha reflejado este fenómeno, en hechos como el de El Crucero, que por fortuna no cobró vidas, pero que tiene en aprietos la movilidad de la comunidad. 
 


La escuela, que fue sepultada por el alud no se reconstruyó. Gobiernos no se refirieron al tema.
 

Obra de estabilización

Recientemente, la CRQ, a través de trabajos de bioingeniería recuperó 1.300 metros de suelo erosionado. En la visita, realizada por el director de la corporación, José Manuel Cortés Orozco, se comprometió en conjunto con la secretaría de Agricultura del Quindío a promover alternativas de ingresos económicos a través de huertas medicinales.

Las obras consistieron en aislar las aguas a través de unas zanjas de coronación y filtros, además de un sistema de trinchos para contener el terreno y así evitar deslizamientos. De acuerdo con la entidad, allí se invirtieron $89 millones. 

El director informó que, sumado a la implementación de huertas medicinales, se tiene dispuesto para la comunidad un material en guadua para que junto al equipo técnico de la corporación y con la mano de obra de los campesinos se puedan intervenir más puntos críticos.

“Ya tenemos un diagnóstico de otros puntos álgidos para ser intervenidos, estamos esperando tener nuestro Plan de Acción Institucional para poder contar con recursos e invertir de nuevo con estas obras, porque el objetivo final es tratar de recuperar la mayor cantidad de suelos posibles y así impactar ambiental y socialmente este sector cordillerano del departamento”, prometió el directivo.

Otra iniciativa destacada en la visita, fue la recolección posconsumo de los agroquímicos que se utilizan en la zona, a través de la implementación de un programa de recolección y una disposición adecuada de estos productos. 

Cortés Orozco puntualizó que con la obra se cumplieron los pactos de 2018, “estamos entregando hechos concretos de acuerdo con los compromisos que adquirimos desde que ocurrió la tragedia en diciembre de 2018 con la comunidad de la vereda Travesías. Estas responsabilidades son parte de un homenaje para esas seis personas que perdieron la vida en el deslizamiento que sepultó la escuela de la vereda Travesías”. 

Le sugerimos: Derrumbes provocaron graves daños a la sede Teresa García de la vereda Travesías
 

Mucho por hacer

El director operativo de gestión del riesgo de desastres de Calarcá, ingeniero Luis Alberto Sánchez, subrayó que en la vereda Travesías hay mucho que hacer en conjunto con el orden gubernamental; nacional, departamental y municipal “se adelantan gestiones para unos estudios detallados de suelos para determinar la vulnerabilidad del sector”. Hizo referencia de la visita de la CRQ y la participación de la unidad allí, “en días pasados, con la CRQ se inauguraron obras de bioingeniería en donde se lograron estabilizar algunos de los sectores que eran los más vulnerables y estamos articulando con entidades para realizar los estudios y poder así ejecutar más obras”.

Destacó que hacen seguimiento permanente desde la alcaldía a la situación, “hay vigías de la comunidad que nos informan sobre novedades extraordinarias para nosotros desplazarnos y verificar las condiciones en la que se encuentra. Se están haciendo todas las gestiones que se requieren con el gobernador para encontrar una solución de fondo”.  
 

Pagos y deudas

El ingeniero geotecnista Carlos Arturo García Ocampo, resumió lo que en términos de intervención del riesgo se ha realizado en la zona afectada y lo que queda por hacer. Recordó que como consecuencia de la  segunda  temporada de lluvias del 2018 que afectó severamente la región; según reportes de la Udegerd, en la zona de Travesías se presentaron alrededor de 75 deslizamientos, uno de los cuales implicó el  colapso de la estructura  de la escuela, con la pérdida fatal de la vida de 5 niños y un adulto. Desde  la unidad se intervino sobre las vías, se realizaron procesos de control erosivo con  métodos de bioingeniería y se capacitó a la comunidad en sellamiento con cal de las grietas de tensión superficial existentes, así como reforestación y mejor  uso productivo del suelo. “Estas son medidas de manejo que  normalmente se hacen desde la heurística que da solución parcial a la  problemática presentada, pero  lo que se requiere es de la realización  de estudios geológicos y geotécnicos que, a través del conocimiento y comprensión del riesgo, permitan encontrar soluciones definitivas en este problema”.

Recomendado: Vereda Travesías, aún con derrumbes y sin agua
 

Trabajos cumplidos

Desde la alcaldía de Calarcá informaron sobre la gestión en el terreno, que desde que el consejo municipal de gestión de desastres y el consejo departamental de gestión de desastres activaron la sala de crisis en el sector han continuado supervisando el comportamiento de la zona. 

“Se le brindó a la comunidad capacitación en el manejo de suelos, rutas de evacuación y puntos de encuentro, suministro de cal para relleno de grietas, dotación para vigía, obras de bioingeniería —obras estabilización de taludes— en la pendiente en peligro, habilitación y mantenimiento en las vías con maquinaria”.

Explicaron que para el tratamiento del lugar se requieren estudios que fueron solicitados por la administración municipal para ser tratados por expertos de la universidad del Quindío. Sin embargo, con un costo alrededor de $900 millones las acciones están en proceso con el nuevo cambio de administración. “A hoy la alcaldía cumplió con todos los protocolos exigidos”, apuntaron voceros de esa entidad estatal. 


De acuerdo con los expertos, la vereda continúa en riesgo. 
 

Remoción y ayudas

Desde la gobernación del Quindío argumentaron que una vez conocido el suceso, desplegaron su equipo técnico para atender la emergencia, un trabajo coordinado con la secretaría del Interior en la que ejecutaron acciones de apoyo en respuesta a la solicitud de la Oficina Municipal para la Gestión del Riesgo de Desastres, Omgerd del municipio de Calarcá, “de manera inmediata y oportuna en la fase 1 en la atención de la emergencia con las siguientes acciones: búsqueda, localización y recuperación; despeje de vías y entrega de agua para consumo humano”. De acuerdo con el informe presentado, las intervenciones realizadas en la zona se registraron hasta julio del 2019. 
 

Crónica anunciada

Carlos Arturo García Ocampo, del programa de ingeniería civil de la universidad del Quindio, habló sobre la vulnerabilidad del terreno, no solo de la vereda, sino de todo el departamento. Expresó que la zona cordillerana del Quindío, ubicada en el flanco oriental del departamento, por su geomorfología, altas pendientes, usos del suelo y por sus  características geológicas —calidad y permeabilidad de los materiales de las masas de suelo y rocas, fallas, entre otras— presenta una alta susceptibilidad a la presencia de movimientos de remoción en masa; que entre otras causas pueden ser activados por infiltración y saturación de aguas provenientes de lluvias intensas de corta duración o aguaceros moderados  durante largos periodos de tiempo. La fragilidad del terreno se ha evidenciado de manera claro en los últimos días, demostrando también que los llamados de la comunidad, más allá de una alarma han sido una crónica anunciada. Ejemplo de ello es el hecho reciente en la vereda El Crucero, también de Calarcá, en donde durante años la comunidad alertó sobre el peligro de un talud. Lo que no quieren las personas que pase en Travesías es una tragedia que ya está anunciada. 

Sobre las situaciones de los últimos días, el ingeniero Luis Alberto Sánchez señaló que no hay estado de alarma, “se han presentado algunos casos aislados”, Respecto a Villa Karina, expuso que se han hecho muchas visitas permanentes,  recorridos con geólogos y seguimientos porque la masa aún está muy inestable, no se pueden ingresar máquinas hasta que no sea seguro”.

Explicó que se necesita que esa masa escurra y esté estable el talud, que está en observación “y si el tiempo ayuda se esperará 8 días para empezar la demolición de las estructuras que quedaron inmersas en el proceso, esto sería lo primero. Lo siguiente sería verificar cuál sería la operación para remover la tierra y habilitar la vía nuevamente. 

Hasta el momento se está verificando con la Unidad Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres, las condiciones de seguridad que garanticen que los operarios y máquinas no estén en una zona insegura”.  

En cuanto alarmas preventivas Pijao es otro municipio que entra en el asunto de los que se espera no tener que decir: “lo dijimos”. El ingeniero García expresó al respecto, “al menos para Pijao ya existe un recurso por regalías para la intervención de los sitios críticos, con obras de bioingeniería —reforestación, manejo de pendientes y manejo de aguas superficiales, principalmente— y obras duras —muros en concreto y gaviones—; así como recuperación total de la vía. 

Según la política nacional para la gestión del riesgo de desastres Ley 1523,  estos problemas se deben asumir desde los procesos de conocimiento, reducción y manejo, y es precisamente con estudios técnicos específicos de amenaza, en este caso de geología y geotecnia para fenómenos de remoción en masa. Así con el conocimiento y la comprensión del riesgo se dan los primeros pasos para reducir los efectos de los desastres”.

Agregó sobre el clima, que ha sido el estimulante de los derrumbes, y que según el Ideam, “ya estamos en el primer periodo de lluvias del 2020 que expone nuestros taludes y laderas al efecto de estos fenómenos”.

Vea también: Extracción ilegal de guadua, que además es para invasiones


“Sí hubo agua”

Desde el Comité Departamental de Cafeteros aclararon la situación del servicio de acueducto en la zona. Manifestaron que “efectivamente hubo dificultades con el suministro del agua en el sector. Pero aunque el servicio fue intermitente, nunca hubo ausencia total. Sí hubo agua, por eso los cobros. Lo que pasa es que no fue completamente normal a causa de los daños en la tubería y lo sucedido en el lugar”.  Añadieron que se tomó todo este tiempo —13 meses— por la magnitud de los daños. “Actualmente, aunque el servicio no está pleno, sí es mucho mejor. Expresaron que el director, José Martín Vásquez, está presto a escuchar las inconformidades de la comunidad, por lo que se pueden acercar al Comité y hacer la consulta.  


 


Temas Relacionados: Vereda Travesías

COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net