Región / AGOSTO 17 DE 2020 / 2 meses antes

Ellas NO merecían esto: asesinatos de mujeres en el Quindío

Autor : Linkterna

Ellas NO merecían esto: asesinatos de mujeres en el Quindío

Ilustración de Carolina Jiménez

Quien se interne en los próximos párrafos será testigo de uno de los fracasos más grandes que como sociedad hemos tenido: la violencia sorda, atroz, bruta. En las siguientes líneas asistiremos a la fractura de la confianza –mujeres acuchilladas, asfixiadas, tiroteadas por compañeros de vida que las condujeron a la muerte, por hijos enceguecidos de egoísmo, por sinnombres que irrumpieron en sus existencias sembrando desiertos–, al fracaso de las políticas públicas de protección y al cómplice pasmo de una clase dirigente que le niega a la ciudadanía las condiciones mínimas para vivir con dignidad y bienestar. Entre otras cosas, esta pesquisa pretende nombrar de nuevo a aquellas que fueron trituradas por el patriarcado y restaurarles, al menos en parte, el protagonismo que la crueldad les arrebató.

Este informe, primera entrega del especial ‘Quindío, territorio hostil para las mujeres’, es el resultado del minucioso examen del archivo de La Crónica del Quindío tomando como punto de partida el 2015 –año de la promulgación de la ley 1761, conocida como la ley Rosa Elvira Cely, que tipifica el feminicidio– hasta junio de 2020. Acudimos a la reserva hemerográfica del diario local por dos razones: por un lado, permite descubrir la información que la sociedad en su momento conoció y a partir de la cual formó o no sus opiniones respecto al tema. Además, gracias al cubrimiento mediático pudimos incluir en el listado a las mujeres quindianas asesinadas fuera de las fronteras departamentales.

No pretendemos en este texto ofrecer cifras concluyentes ni suplir los informes de los organismos encargados. Queremos, eso sí, ofrecer pistas para el necesario debate que el Quindío tiene pendiente: el de las violencias de todo tipo contra las mujeres. No todos los casos incluidos son estrictamente feminicidios pero sí son la prueba colosal de rituales excluyentes y enfermos.

 

Cartografía de las mujeres asesinadas en el Quindío 

Da click en cada municipio, para conocer los casos.​




La información de 2020 se recolectó hasta junio. 2016 fue el año más violento del periodo estudiado.

Las mujeres entre los 20 a los 39 años fueron las más vulnerables a la violencia en los últimos cinco años.

Como en los índices nacionales, en el Quindío se desconoce la identidad de la mayor parte de asesinos de mujeres.

En este ítem, los números encontrados coinciden con los de los registros nacionales: el arma de fuego es la predilecta de los asesinos de mujeres para cometer sus fechorías. 

 

Sitúe su cursor en cada uno de los meses. De esta manera, podrá ver la distribución porcentual de los asesinatos de mujeres, durante los últimos cinco años.

 

 

 

Pistas para el debate

Esta travesía por los terrenos oscuros de la sociedad quindiana corta el aliento y siembra una justa rabia contra un modelo cultural que se cimenta en el miedo y la sinrazón. Este texto ofrece pistas para el debate público: las mujeres más vulnerables son aquellas que están entre los 19 y 39 años. El municipio con mayor cantidad de asesinatos de mujeres es Armenia, seguido por Calarcá, Montenegro y Quimbaya. Encontramos que en la mayoría de los casos la identidad del agresor no se conoce, camino que conduce a la impunidad. Resulta tremendamente significativo el número de agresores que hacían parte del círculo social y familiar de la víctima: pareja, expareja, hijos, personas cercanas. Estos hallazgos están en sintonía con los registros de la Fiscalía General de la Nación y los de Medicina Legal, también consultados en el proceso de recolección de datos.
Lo repetimos: estas mujeres NO merecían esto. La vida de ninguna de ellas debió terminar de manera tan salvaje. Sobre todos y todas –la sociedad civil, las instituciones sociales, las universidades, los gremios empresariales y organismos estatales– recae la responsabilidad de iniciar un diálogo abierto, franco, capaz de transformar las relaciones sentimentales, sociales, políticas, sexuales y culturales.

Para los miembros del colectivo Linkterna no fue sencillo mirar la cara de la muerte: de maneras profundas algunas de las consideraciones que tejen nuestra mirada del mundo cambiaron. Queremos finalizar este texto con las impresiones en primera persona de cuatro de las participantes de la investigación. En cierta medida, lo personal es lo político.
 
***

Cuando decidí emprender esta investigación, sospechaba que iba a reafirmar que durante décadas nos habían asesinado sin piedad, sin reparo y con descaro.  Las mujeres hemos sido señaladas  y castigadas por casi todas las desgracias que padece la humanidad. Nos declaran culpables de que  existan los “malos hijos”, los “hogares fallidos”, los “malos ciudadanos”, de la “mano dura” del marido, que nos invada una “puta” al vestir y caminar o que nos pique “el culo” en las noches y nos pongamos en “situaciones de riesgo”. Todas ellas pudieron ser las mujeres de mi familia, mis amigas, quizá yo. Este especial también tuvo como propósito brindar algunos datos al debate y a las demandas, que algunas quindianas están emprendiendo.  
Valeria Urán Sierra

Desasosiego y tristeza son los sentimientos que resultan después de terminar la investigación. Los nombres, los rostros de las mujeres que ya no están, su dolor, su miedo, han quedado flotando en la memoria y se mezclan con la frustración. Estas muertes, pesan; la preocupación por futuros crímenes, amenaza. ¿Qué hacer? Por ahora, este homenaje que, entre otras intenciones, pretende la reflexión sobre acciones, ideas de la condición de las mujeres en el Quindío y pensamientos respecto a la pregunta que parece adquirir mayor fuerza en estos casos, en los que la mayoría de las mujeres fueron asesinadas por sus parejas o familiares cercanos: ¿cuál es la concepción que tenemos del amor y por qué esta está tan cercana al odio?
Mayra Alejandra Ovalle Peñuela

Investigar sobre los feminicidios fue agridulce. Los entes encargados se tardaron años en identificar un fenómeno que tiene larga data y el proceso judicial es condescendiente con el agresor. El departamento requiere de una articulación real, palpable, verificable entre los entes, las organizaciones y las colectivas, con el propósito de abordar la problemática en todas sus dimensiones. Es crucial continuar con el debate, seguir humanizando las cifras del INML y (re)construir un discurso que recuerde con dignidad a las víctimas y reconozca los patrones de violencia que sufrieron. Este especial está dedicado a todas las mujeres que violentó el patriarcado.
Evelin María Álvarez

En el Quindío, a las mujeres nos asesinan y tristemente no se toman medidas ni de seguridad ni legales para que esto deje de ocurrir. Esta es una realidad que la sociedad pareciera aceptar. Dicho fenómeno es sorprendente, incluso para nosotras como investigadoras, ya que una no se alcanza a imaginar la cantidad de asesinatos de mujeres que ocurre en un mes o en un año. Da tristeza ver cómo se normaliza un hecho que cuestiona la importancia de la mujer en la sociedad. Después de leer e indagar cada caso en los últimos cinco años, no hay un día en que no salga a la calle sin pensar si regresaré con vida.
María Camila Hernández Toro.

Investigación periodística del colectivo Linkterna: Valeria Urán Sierra, Evelin María Álvarez, María Camila Hernández Toro, Mayra Alejandra Ovalle Peñuela, Marlly Lorena Ocampo, Ciro Andrés Pérez y Ángel Castaño Guzmán.

Agradecimientos especiales a Óscar Cardona/@goticotropical, a Fredy Candelo/HDTech y a Nathalia Baena Giraldo.

 

 

 



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