Región / SEPTIEMBRE 04 DE 2020 / 10 meses antes

La Línea. De la historia constructiva del puente de la Explanación y la estación del tren de Boquía

Autor : Fernando Jaramillo

La Línea. De la historia constructiva del puente de la Explanación y la estación del tren de Boquía

En Boquía, Salento, se encuentra el puente ferroviario de la Explanación y una estación del tren.

La nueva obra de ingeniería del paso de la cordillera Central, llamada popularmente túnel de La Línea, cuenta con antecedentes históricos de hace más de 100 años, que se están conociendo en estos días. Pero también hay información de otros procesos constructivos que está relacionada con esta obra. 2 de ellos, en el caserío de Salento llamado Boquía. Se conocen como el puente de la Explanación y la estación del tren.

Dichas obras, una terminada y la otra de rasa culminación, están allí desde la década de los 40. Sobre ellas se encuentra escasa información documental. Igualmente, poco se sabe de los acontecimientos sucedidos en sus alrededores, en relación con la población asentada en la franja de terreno de la vía férrea y qué motivó el nombre de la Explanación, para el lugar invadido a finales de la década de los 70 por familias diversas.

2 escritos respaldan noticias aproximadas sobre estos monumentos que pertenecen a la Nación en su condición de categoría patrimonial y en razón a una declaratoria nacional de bienes de interés cultural para las obras de infraestructura del conjunto de estaciones del tren, pontones, puentes y carrileras por donde pasaron las máquinas a mediados del siglo XX.

Esas referencias escritas son las siguientes. Una entrevista realizada por la alumna universitaria María Camila Prieto Llanos a un poblador del caserío de Boquía, el señor Jaime Hoyos, en el año 2016 (1). El otro escrito, bien documentado, es una carta dirigida al gerente de Cultura de Quindío, Carlos Alberto Villegas Uribe, por Margarita Rosa Tirado Mejía, presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Boquía, en la que van anexos sustentados, haciendo la solicitud para declaratoria de monumento nacional del puente (2).

En ambos documentos se concuerda sobre la veracidad de un hecho histórico, que ha provocado asombro por la curiosidad de dicho acontecimiento. El tren, con pasajeros a bordo, partió desde la estación de Armenia y solo llegó en esa única ocasión a la estación de Boquía. Fue el primer y último viaje de aquella máquina, realizado con su regreso a Armenia, en esa carrilera. Sin duda, un caso bien singular en la historia ferroviaria de Colombia.

La historia del llamado ferrocarril de Boquía se enmarca en la segunda década del siglo XX, parece que inició en 1914, cuando ya se pensaba en la conexión férrea entre Armenia e Ibagué, utilizando ese corredor del sector del valle del Río Quindío. Jaime Hoyos expresa lo siguiente, con relación a la construcción de la primera obra proyectada allí, el puente sobre la quebrada Boquía.

“Este proyecto se estaba planeando desde la presidencia de Pedro Nel Ospina —1922-1926—, pero la construcción se dio entre los años 1926-1930, con la presidencia de Miguel Abadía Méndez, quien conociendo el costo tan grande de este ferrocarril decidió utilizar parte del dinero que Estados Unidos le dio a Colombia a cambio de Panamá, se dice que la estación del ferrocarril de Boquía salió demasiado costosa e incluso más que la estación del tren de Armenia”.

Lo cierto es que hacia 1929 la obra se suspendió, a pesar del empuje ferrocarrilero que el presidente Ospina, ingeniero además, había marcado desde su gobierno y de la coyuntura de la indemnización por la separación de Panamá.

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Los planos y el planteamiento del proyecto, que abarcaba el puente y la estación del tren, estuvieron a cargo de un ingeniero bogotano, Arturo Arcila Uribe. Mientras se truncaba el avance para la terminación del puente, en la estación del tren sí se vieron los progresos constructivos. Ella contaba ya con las oficinas de despacho, baños públicos y sala de espera. Seguidamente, probablemente en los años 30, se continúo con los trabajos de la carrilera y sus rieles.

En la sustentación presentada por Margarita Rosa Tirado Mejía quien además, cuando presentó la petición ante la gerencia de Cultura de Quindío, era líder de la asociación cultural Boquía Parque Viviente, se corrobora la nueva fecha para la terminación del puente. Fue en 1948 cuando el ingeniero español Lorenzo Iriarte culmina esta obra de ingeniería. El puente requirió de un número aproximado de 25 obreros y su construcción causa admiración porque se utilizaron piedras seleccionadas y labradas, lo que representó un trabajo humano más dispendioso. El hecho de lavar y pulir las piedras, para después unirlas con cemento es un detalle para tener en cuenta. Hay que recordar que dichas construcciones con piedra a la vista, como esta, le imprimían belleza a las estructuras.

Pero lo que más ha llamado la atención del puente de la Explanación, conocido también como puente del Amparo, es su forma curva y sus 4 arcos de concreto, configurando una especial simetría. Por esto se considera que es especialmente hermoso. El estado actual de conservación es bueno y su destacada y comprobada firmeza estructural nos muestran un ejemplo de levantamiento realizado con corrección y buen manejo de recursos. Muy al contrario del modelo de deshonestidad imperante hoy en la construcción de muchas obras civiles.

Después de 1948, tal vez por las consecuencias funestas del convulsionado ambiente de zozobra del país, el proyecto del ferrocarril Armenia - Ibagué se suspendió. A principios de la década de los 50 se desmanteló la carrilera y desaparecieron los rieles paulatinamente de esa ferrovía de Boquía. Luego el abandono invadió y ha deteriorado la estructura de su estación, donde solo quedan los recuerdos del hecho que más ha marcado su imaginario, la llegada del tren un día del final de esa década, asegurándose por muchos que pudo ser el año 1949.

Ese hecho curioso convirtió a la estación de Boquía en un increíble suceso, confirmado solo por una fotografía. En ella se aprecia claramente a la máquina pasando por el puente sobre la quebrada Boquía. El detalle gráfico nos muestra a la locomotora arrastrando 2 vagones atestados de pasajeros y, al fondo, el relieve montañoso. En el documento presentado a la gerencia de Cultura de Quindío se asegura que fue un viaje de prueba que a la postre resultó ser el único que se hizo. Otras fuentes comentan que correspondía a la locomotora 70, que actualmente se exhibe en la glorieta situada en el norte de Armenia como un monumento del recuerdo. En la primera referencia escrita, también se plantea que, por tradición oral, las causas de la suspensión fueron las fallas de desnivel detectadas en el paso del puente, pero también los problemas en el punto geográfico La Línea, siendo esta la primera vez que se menciona dicho término en los comentarios de los habitantes del caserío en los 50 y años posteriores.

Hoy, el puente y la estación parecen estructuras sin dolientes. Los habitantes de la Explanación, damnificados de la avalancha del Río Quindío en 1979, ignoran sus particulares historias. Mientras tanto, al fondo del puente, en terrenos que también pertenecen a la Nación, un invasor hizo cerramiento y estableció un negocio turístico, donde se cobra la entrada para pernoctar y acampar.

(1). Trabajo sobre el ferrocarril de Boquía. Universidad de San Buenaventura. Noviembre de 2016.

(2). Carta de 19 de enero de 1999.

 




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