Región / SEPTIEMBRE 06 DE 2020 / 4 meses antes

¿Retornar al aula escolar aún con pandemia?

Autor : Lily Dayana Restrepo

¿Retornar al aula escolar aún con pandemia?

Cuando se escriban las nefastas secuelas de esta pandemia y las que dejará en el futuro, sin lugar a dudas, el tema de la educación ocupará uno de los primeros puestos, lamentablemente.

Hay que evaluar la calidad de la escuela antes de la llegada de la COVID-19.

La COVID-19 ha planteado varias disyuntivas, siendo la más discutida la formulada entre la salud y la economía. Otra situación problemática es la que presenta el dilema entre educación virtual y presencial. Pero cuando se discuten esos 2 dilemas, no se dice nada sobre cuál ha sido la situación del mundo frente a la economía, la salud y la educación. Sólo se afirma que la pandemia ha desnudado a la mayoría de los países con respecto a esos elementos importantes en una sociedad.  

Los gobiernos ‘vendieron’ la salud a sus amigos, quienes organizaron empresas para estafar con este indispensable servicio; la economía se polarizó entre unos pocos muy ricos y una gran mayoría que se debate entre la pobreza y la miseria. Eso sí, los tecnócratas señalan que está aumentando la clase media, y en el caso particular de Colombia, milagrosamente, quien gane menos de un salario mínimo ya está ‘disfrutando’ de los privilegios de esa supuesta clase media.

Asimismo, al plantear los problemas de la educación que llegaron con la pandemia, no se dice nada, o muy poco, sobre la pésima calidad de la educación que había antes, tampoco se indica nada sobre la deserción escolar, o cómo estaba la infraestructura de las instituciones educativas, aspecto que se está teniendo en cuenta ahora que se está planteando la necesidad de retornar a la educación presencial.    

Precisamente el 3 de septiembre se conoció la posición de personalidades de la educación y la política de Colombia, sobre la necesidad de que la niñez y la juventud vuelvan al aula de clase. 84 educadores y representantes de la opinión pública firmaron una carta haciendo un llamado en tal sentido.

 

“El regreso gradual no admite espera”

Según el comunicado, “el regreso gradual, contextualizado y seguro de las instituciones educativas del país es un asunto que no admite espera”. Los firmantes aseguran que la pandemia no sólo ha puesto en jaque el acceso a la educación como un derecho fundamental, sino que ha traído graves consecuencias en salud física y mental para los menores, por lo que se hace urgente el regreso a las aulas con todas las medidas de protección.

Se señala igualmente en el pronunciamiento: “El cierre de los colegios del país ha representado un severo impacto al proceso de aprendizaje de todos los estudiantes”. Y destaca que, según estimaciones del Banco Mundial, el cierre de las escuelas resultará en una pérdida de aprendizaje de entre 0.3 y 0.9 años de escolaridad. Además, resaltan que, de acuerdo con los datos del Instituto Colombiano de Neurociencias, el 88 % de los niños ha tenido alguna afectación en su salud mental y en su comportamiento debido al cierre de las escuelas por la pandemia.

La carta la firmaron, entre otros, los rectores de las universidades de los Andes y Javeriana, Alejandro Gaviria, Jorge Peláez respectivamente, así como Moisés Wasserman, exrector de la Nacional de Bogotá. Asimismo, Juanita Goebertus, Ángela María Robledo y Mauricio Andrés Toro, representantes a la Cámara. Arturo Sarabia, exministro de Educación; Carlos Fernando Galán y Diego Laserna, concejales de Bogotá; Además de rectores de importantes jardines infantiles y colegios privados. También hay representantes de la sociedad civil.

Sin embargo, la urgencia del retorno a las aulas es rechazada por la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, Fecode, porque considera que no están las condiciones para garantizar la seguridad de los menores y del personal docente. Tanto el presidente, Nelson Alarcón, como otros directivos, manifiestan que se mantienen en desobediencia civil. ¿Pero están los establecimientos educativos adecuados para el retorno a clases?    

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Faltan elementos de higiene básico  

Según Fecode, la mayor parte de las instituciones educativas del país no tiene elementos de higiene básicos para garantizar los protocolos de bioseguridad, pues carecen o no son adecuadas las baterías sanitarias, así como de ventilación en las aulas. Argumento que está en consonancia con los datos del Programa Conjunto de Monitoreo de la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef.  

En el comunicado de prensa del 13 de agosto expresaron: “Un 43 % de las escuelas de todo el mundo carecían de acceso al lavado de manos con agua y jabón en 2019, un requisito indispensable para que puedan funcionar en condiciones de seguridad en mitad de la pandemia de COVID-19”. Es decir, la pandemia puso al desnudo el abandono en el que están los establecimientos educativos por parte de muchos gobiernos del planeta.

Según el informe, unos 818 millones de niños no disponen de instalaciones básicas para lavarse las manos en sus escuelas, lo cual aumenta el riesgo de que contraigan la COVID-19 y otras enfermedades contagiosas. Agregan que, en los países menos desarrollados, 7 de cada 10 escuelas carecen de instalaciones básicas para el lavado de manos, mientras que la mitad de ellas no disponen de servicios básicos de agua y saneamiento.

Allí mismo se afirma que las pruebas que demuestran los efectos negativos del cierre prolongado de las escuelas sobre la seguridad, el bienestar y la educación de los niños están bien documentadas. Igualmente es bien conocido que si la niñez asiste a la escuela aprende mejor, obvio que esta afirmación es válida si la educación es de calidad y ese es otro problema que se está viviendo desde hace varias décadas en países como Colombia.

 

Retorno sí, pero en mejores condiciones

La preocupación de varios académicos, políticos y representantes de la sociedad civil por la necesidad del retorno al aula de clase es lógica, porque a diferencia de la educación virtual, la formación presencial, además de inducir a la niñez y la juventud al aprendizaje de diversas áreas del conocimiento, en la interacción, los estudiantes aprenden habilidades sociales y emocionales —aspectos que deben ser complementados en el hogar—.

Es bueno recordar que el manejo de la parte emocional es muy importante para que los nuevos profesionales puedan salir adelante, o como se dice, para que tengan éxito. Por otra parte, la escuela también brinda o debe ofrecer la posibilidad de que los estudiantes hagan ejercicios, tengan acceso a las ayudas, a la salud mental, practiquen la cooperación y la solidaridad, 2 elementos importantes en la construcción de un mundo mejor.  

Así que el regreso a clases en el aula debe tener las garantías de bioseguridad, contra la COVID-19 y otras infecciones, trabajar para que disminuya la deserción, porque no tiene sentido querer escuelas abiertas si los estudiantes la abandonan, que es alta como indican los estudios, así como no es lógico afirmar que lo virtual más bien deforma, si la actividad en el aula no es de calidad. Además, se debe controlar el matoneo en la escuela que ha hecho mucho daño.



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