Editorial / JULIO 10 DE 2017

Pijao sentenció: ¡No!

Con una votación de ​2.613,​ que superó el umbral del 30% del censo que estaba en 6.073, y​ la que ​no ​se considera histórica, ​los pijaenses respondieron “¡no!”, a la pregunta de la consulta popular que establecía un interrogante: ¿Está de acuerdo, Sí o No, con que en el municipio de Pijao se desarrollen proyectos y actividades de minería de metales?


Pues bien, la misión de proteger el paisaje, el verde de la montaña, el ambiente y especialmente el agua, liderada por un grupo de pijaenses, entre ellos la exconcejal Mónica Flórez, generó una manifestación unánime que congregó al municipio y al departamento.

Todos miran a Pijao hoy, que unido a Arbeláez, Cundinamarca, ha​n​ reiterado el “no” en las anteriores cinco consultas populares celebradas en el país desde 2013 y hasta la fecha. De acuerdo con un informe de El Tiempo, en julio de 2013, en Piedras, Tolima, el ‘no’ ganó con el 98,8%; el 15 de diciembre del mismo año, en Tauramena, Casanare, la negativa alcanzó el 96,01%, y el 26 de febrero pasado, Cabrera, Cundinamarca, votó contra los proyectos mineros, con un 97,28%.

Sumado a lo anterior, Cajamarca, Tolima, donde se ha efectuado la más publicitada consulta popular, por el tema de La Colosa, el ‘no’ alcanzó 97,92%, el 26 de marzo de 2017, y el 4 de junio, Cumaral, Meta, se opuso a la actividad minera con el 96,90%

En la de Pijao, el ‘no’ captó el 97,76%, aunque la participación ciudadana solo fue del 44,01%, para un tema que se considera trascendental.

Los golpes a la minería y megaminería, así como a los proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos, son ​evidentes, a lo que se integran las decisiones de los concejos de Jericó y Támesis, en Antioquia, que prohibieron las mencionadas operaciones mediante acuerdos municipales.

El mensaje ​podría decirse que ​es categórico y es la decisión del pueblo en su ejercicio soberano que le otorga la Constitución. Ya se ha dicho, el fenómeno de negativa a las acciones mineras y de hidrocarburos es la respuesta a la falta de una conexión del Estado, a través del gobierno nacional, con las comunidades en donde se otorgaron licencias o se proyecta explorar.

Desconocer la realidad de los municipios, lo que piensan sus habitantes, la vocación y el valor que la población le profesa a su medio ambiente y su agua es lo que ha motivado el aumento de la tendencia por las consultas populares, porque si el gobierno desconoce lo que dice la Corte Constitucional, al interpretar la Carta Magna y que le da la potestad a los municipios y departamentos de decidir si desean actividades mineras en sus suelos, es la nuez del reclamo legítimo que en la actualidad elevan los pueblos, por medio del mecanismo de participación.

El gobierno nacional no puede desconocer una vez más lo que localidades como Pijao han determinado, y por el contrario debe asegurarse que se cumpla lo ordenado por el pueblo. El municipio cordillerano se proclama con vocación verde y agrícola, por lo cual la minería atentaría contra la vocación y el agua, la principal preocupación de los pijaenses.

No es un clamor, es una orden que elevó Pijao, y vale la pena condensar lo dicho por Mauricio Cabrera, coordinador de políticas en temas mineros de WWF, Fondo Mundial para la Naturaleza, al diario capitalino: “La minería es apenas el 1,9% del PIB, o sea que no es un sector tan significativo. En cuanto a empleo, el Dane informa que esta industria genera 175.000 empleos formales. Lo que hacen el gobierno y las empresas mineras es incrementar unos números para mostrarnos que son importantes”.

Antes de continuar con sus discursos disonantes, el gobierno central y su ministerio de Minas deben respetar lo decidido, diseñar alternativas y contribuir a la decisión de un pueblo que quiere proteger su medio ambiente y el agua que es vida.

Pijao, entre tanto, llamó la atención de los gobernantes para que miren hacia su territorio, que reclama mayor atención del Estado, en la finalidad de impulsar proyectos productivos agrícolas y turísticos que le otorguen posibilidades de desarrollo para sus habitantes. Es ese el reto desde ahora.

AngloGold renunció a las licencias en el Quindío y eso se debe unir a los resultados de la consulta popular de Pijao, para que se blinde la región, sin olvidar que la minería ilegal también se efectúa en la zona y debe ser erradicada.

​Buen ejemplo de valor civil de los pijaenses. Se viene Pasca, Cundinamarca, en el país, y en la región las que avanzan en Génova, Calarcá y Salento, pero la sentencia del ‘Pueblo más lindo’ ya marcó el camino: el ‘no’ fue un ¡sí a la vida!

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