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Opinión / MARZO 25 DE 2023

Agustín, categórico ultraderechista

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Se llama Agustín Laje Arrigoni y años atrás, en jovial diálogo del cual nada debe recordar, insinué a un columnista político monovalente, e ideológico-monotemático de la mohosa y recalcitrante ultraderecha pueblerina quindiana, comprar, leer y digerir, a su manera, ‘El libro negro de la nueva izquierda: Ideología de género o subversión cultural’. Esta controvertible obra, escrita por Nicolás Márquez y Agustín Laje, constituye el primer libro publicado que “ataca y cuestiona todos y cada uno de los dogmas de un progresismo revolucionario que arrasa buscando destruir la cultura vigente para, sobre sus escombros, reproducir aquel «paraíso» que por error o subestimación muchos dieron por muerto y hoy representa una grave amenaza”. Antizquierdismo rotundo. Libro fascinador para quienes cuestionan la izquierda y cuanto en doctrinas y acciones de tal corriente política los aterroriza. Vademécum para ultraderechistas en fase ideológica terminal, con habilidosos argumentos para cuestionarnos, refutarnos, impugnarnos, contradecirnos e irritarnos a banderizos de la izquierda y acólitos de heterogénea condición social, intelectual, laboral y política. Mi amigo, quien nunca compró el libro porque compra pocos libros y pocos libros lee, cuyas premisas le habrían beneficiado para dignificar la dimensión política de sus columnas, no se interesó por conocer a este anticomunista, conservador extremo, antifeminista, enemigo de cuanto signifique progresismo, y que puede auxiliar en sus debates a quienes reproduzcan tendencias semejantes a las del citado politólogo argentino. Sin prejuicios ni monomanías políticas, pero haciendo un registro metódico de cuanto afirma o niega; de sus procedimientos empleados para contrarrestar criterios de los interlocutores, hay que verlo y escucharlo argüir; presenciar sus mediáticas contiendas, siempre seguro y jovial, criticando falacias de sus oponentes cuando también él es versado en falacias formales y no formales, con toda clase de interlocutores por países donde viaja promoviendo sus libros. Es ejemplo de coherencia y consistencia en sus diálogos y exposiciones, con habilidosa y ejercitada capacidad para enojar y descontrolar a sus antagonistas. O extraviar el rumbo de cuanto sostienen. Irónico y siempre seguro de sí mismo. Puedes comenzar observando su documental de dos horas: Querida resistencia. Estoy suscrito a su canal. Desde 2021 he observado cerca de 100 videos donde el ciberactivista sabe escurrirse por entre innúmeras maquinaciones propias de nuestra época. En varios, critica a la vicepresidenta colombiana. Laje estudió Contraterrorismo en el Centro William J. Perry para Estudios Hemisféricos de Defensa de Estados Unidos. “El Centro Perry trabaja con altos funcionarios civiles y militares de las Américas para construir redes sólidas y sostenibles de líderes e instituciones de seguridad y defensa”, promoviendo con el adoctrinamiento de intelectuales brillantes como Laje, “una mayor comprensión de la política estadounidense, enfoques de apoyo mutuo para los desafíos de seguridad y una capacidad institucional mejorada y sostenible”. Laje significa capa de hormigón.


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