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Opinión / DICIEMBRE 19 DE 2015

Algunos escritores que no me leerán

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Estos solo son ocho, de los millones de escritores vivos que no me leerán: desconocen mi simultaneidad con ellos, en el ámbito literario: nada saben de mí: ni de tantos colombianos husmeando visibilidad en la literatura nacional, excluidos por relevantes editoriales: ellos, los interesantes-y-bien-catalogados, también se traspapelan entre desteñidos catálogos: nunca sabrán que soy literato: con menos suerte de publicación, cultivo egofílicos y yolátricos espejismos narrativos o poéticos en libros para regalar a forzados lectores, colocándolos en anaqueles donde nadie los descubrirá: a universitarios, para imperativas tesis de grado donde no me confrontarán con ellos: rehúso conjeturar porcentajes para esquivar falsas expectativas de celebridad municipal: anhelos de publicar una obra saturada de erratas, buscando notoriedad en el pueblo donde cacarean mis espectros literarios, fustigándome las emociones: sé que existen estos autores solo porque los desenterré de catálogos: iguales pudieron ser otros: muertos para mí: no tengo tiempo para sus libros y pronto arrinconaré sus nombres: J.T, Leroy: El corazón es mentiroso.

No leeré nunca tu libro. Para mí, escribiste en vano tu novela. Koji Susuki: The Ring. ¿Hombre o mujer? No adivino tu sexo a partir del nombre. Jamás leeré nada tuyo. T.C.Boyle: Drop City. ¿Quién eres? ¿Escribiste tu libro pensando en gente como yo? Ni el fatuo, tatuado librero de mi región, te conoce. ¿Vives? Yo, todavía respiro. Erika Krouse: Ven a verme. Así titulaste el libro que no me induce a verte ni leerte. ¿Obtienes dinero con tus obras? En Colombia pocos tenemos dicha ventura. No identifico tu ciudadanía. Para mí, tu libro tampoco existe. Y para ti, mucho menos los míos. Iain Banks: Aire muerto. Eres difunto para mí. Y eres viento sin fragancias. Solo aire. Tu vago nombre, pocos quindianos pueden identificarlo.

Carezco de receptividad para comprar libros exaltados por tu editor. A tu lado, también el agua y el fuego y la tierra están muertos. VV.AA: Crack. ¿Cuál es tu sexo? ¿Eres un escritor o una gavilla de autores? Si en alguna librería capitalina solicitan tu novela, acá en provincia no existes como escritor. Patrick McGrath: Port Mungo. Escueto nombre para mi zumbona columna. Port Mungo… ¿Qué relatará tu novela? ¿Cuánto tiempo escribiéndola, para yo leer su título y nada más? Eres un nombre sin nada atrayente, entre un catálogo con más de 1.000 autores. Sufrirás, si eres jactancioso y circunspecto con la literatura. Anna Vohlgschaffen: Eris la diosa y otras historias cínicas. Señora, ¡por Dios, queridísima señora!, la dejé de última para digitar su nombre letra por letra. Sin embargo me equivoqué al principio. Annita, no voy a leerte jamás. El costo de tu libro es otro impedimento para acercarme a tu literatura. A los escritores, deberían fijarnos como epitafios los catálogos de nuestras editoriales.


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