l
Opinión / AGOSTO 24 DE 2011

Ciega y coja, pero llega

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

El acontecer quindiano en el plano del interés público produce repulsión. Asistimos ahora, como un hecho más en la extensa lista del oprobio, al funeral político de otra figura quindiana, quien en su momento, obnubilada de poder, confundió gobierno con vitrina publicitaria para proyectar su ambición; responsabilidad social, con feria de baratijas y goberlechitas; administración, con disipación del erario en momentáneos caprichos. Rodeada de empalagosos pregoneros, como ocurre hoy con su pupilo e impuesto sucesor, creyó burlar las normas manejando el departamento como hacienda de su propiedad. Remodelación de parques centrales por aquí —“salitas de recibo” para los turistas, decía—, un pavimento electorero allá, un teleférico más acá. El Quindío, segundo destino turístico del país, era su torpe consigna. Todo parecía amparar el brillo y la trayectoria en ascenso de su estrella.

Tema de vigencia renovada en el segundo municipio del departamento, damnificado de la peor alcaldía de su historia, son los torticeros malabares de la actual administración con el célebre crédito por $7.000 millones, desembolsado por Banco Davivienda en octubre de 2009, previa y controvertida autorización del concejo para obras específicas jamás cumplidas. Recordemos: el dinero, a cuenta de un convenio para la ejecución de improvisados proyectos, se entregó a la empresa Multipropósito, prestadora de servicios públicos y socia del municipio. Hecha pública la operación a toda luz carente de piso legal, denunciada por el difunto Rommel Hurtado, expresado el descontento general, opositores encadenados a la reja de la alcaldía, la citada empresa reversó el convenio y devolvió los dineros, asumiendo pérdidas por compras de materiales ya efectuadas, de una u otra forma a cargo de los usuarios.

Durante veintidós meses de incuria, el dinero causó intereses por casi, léase bien, $3.000 millones. El detrimento patrimonial es obvio y cuantioso. La compra de la obligación por parte de Infivalle, entidad financiera de propiedad de la gobernación del Valle del Cauca que prorroga por dos años los abonos a capital y rebaja intereses, es otra extraña y seguramente nada gratuita transacción. Salvo para unos pocos calarqueños, quienes reclaman trasparencia y rectitud en la gestión pública, esta oscura trama dormitó con los millones. Ahora despertamos con la revelación, forzada por un derecho de petición, del destino final de los recursos.

En una ciudad, según el Dane líder en la relación familias - propiedad de vivienda, la alcaldía de Calarcá, despertando y condicionando expectativas, mediante otro convenio (en la práctica contrato) tan dudoso como los anteriores, ya denunciado ante la Procuraduría, con una ONG sin mayor soporte financiero ni experiencia operativa, ha comprometido la bicoca de $5.527 millones para “Apoyo a la construcción de vivienda digna de interés social… mantenimiento y mejoramiento de fachadas… en diversos sectores del municipio…” La vigencia del contrato es de ¡seis meses! a partir del acta de inicio (julio 1 de 2011). Subleva el ánimo la lectura del soporte documental. La cifra anterior, más otra partida para obras imprecisas en la avenida Colón, son el paquete electorero de la administración. Fondos públicos onerosos al servicio de la multinacional religiosa, política y financiera, apropiada del municipio. ¿Recuerdan a Semcol, cooperativa parienta de esta alcaldía? Fue intervenida con fines de liquidación por malos manejos.

Aterran el silencio de los candidatos (¿candidotes?), la indiferencia de los calarqueños pensantes, la manipulación impune de ignorancia y miseria. Una dama coja, con los ojos vendados y una balanza en la mano, indaga en Bogotá por el camino más corto a Calarcá.

COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net