Opinión / MAYO 24 DE 2022

Cuando pa’ Chile me voy

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Un país moderno y progresista que bajo la égida del presidente Gabriel Boric, atraviesa por expectativas importantes y algunos nubarrones: la búsqueda de progreso social superior al actual, con el nuevo proyecto de constitución política que ha superado la primera etapa con la elaboración del texto conformado por 499 artículos, actualmente en manos de la comisión de armonización para hacer las correcciones gramaticales y concordar coherencia jurídica, y una vez eso ocurra, el pueblo de Chile dirá el 4 de septiembre en un plebiscito, si está o no de acuerdo con la nueva constitución.

Los sondeos sobre su aprobación no muestran total conformidad del pueblo y los partidos: según señalan las noticias, los republicanos, conservadores y otros sectores, la rechazarían en un 42.7 %, mientras que, a favor, 27.8 %, conformado por progresistas y amigos del gobierno; pero la discusión apenas comienza, y la nación austral históricamente aliada de nuestro país va a vivir unos meses analizando en profundidad la estructura de la nueva carta de navegación que reemplaza la constitución implantada por el general Augusto Pinochet.

El proyecto es una moderna carta de navegación que parte de considerar en el preámbulo el Estado Social de Derecho —como nuestra carta de 1991— con un sistema universal de salud, el fortalecimiento de la educación pública, laica y totalmente gratuita, la eliminación del Senado, reemplazado por la Cámara de las Regiones, la eliminación de la privatización de los servicios básicos y el favorecimiento de los pueblos indígenas, entre algunos puntos cruciales.

Debo señalar que la puesta en marcha del nuevo ordenamiento constitucional hace parte de las promesas del joven presidente, que cuenta como he dicho, con cierto rechazo por lo menos en la enunciación del texto, pero se verá en estos meses hasta el día del plebiscito, la respuesta positiva o no, del pueblo chileno.

A dos meses de gobierno afronta el presidente Boric serios problemas con los mapuches, cuando en la víspera como simple aspirante a la presidencia, había dicho no a la militarización de esa zona; ahora ha ordenado la militarización, decretando un estado de excepción que implica la autorización para que los militares custodien rutas y carreteras en la región de la Araucanía y en las vecinas provincias de Arauco y Biobío, por el agravamiento de los conflictos.

Es la realidad que se presenta en la dirección del Estado y el gobierno, que ahora en Chile, como suele ocurrir generalmente, una cosa es la campaña con toda clase de promesas de ríos de leche y miel, y otra muy distinta, cuando se asumen los rigores del gobierno y muchas de las promesas quedan en el olvido. El tratamiento a los mapuches es una prueba al canto, pero la nueva constitución sí es un punto importante a favor del gobierno socialista.
***
¡A votar!

El domingo la presencia de los ciudadanos en las urnas es crucial. Votar temprano, con alegría, una decisión personal cívica y democrática. En mi caso, votaré por Sergio Fajardo, con la convicción que es el dirigente que Colombia necesita para estos tiempos difíciles; a ello invito a mis queridos amigos y lectores.

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net