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Opinión / ABRIL 09 DE 2019

Estados regiones

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Hemos crecido en una cultura con creencias, en la cual es mejor trabajar solo que en colectivo, que los negocios en compañía no se hacen ni con la cobija. Hay todo tipo de dichos que refuerzan el trabajo individual en un nuevo mundo donde todos los sectores se ven afectados por el cambio y los avances tecnológicos, con una economía mundial desacelerada y una globalización que se toma los mercados, haciendo que lo que fue éxito en el pasado tal vez no lo sea en el futuro. 

Hoy se hace necesario el trabajo colectivo, ya sea entre individuos o regiones, ya que permite potencializar las capacidades, habilidades, territorios e infraestructura mejorando sus debilidades, convirtiéndolas en fortalezas. Sacarle provecho a las potencialidades de cada región se debe convertir —para todos los líderes políticos y empresariales— en una prioridad de forma que permita aumentar los ingresos de su población, vendiendo todo tipo de productos para el mundo. Aunque vivimos en Colombia, nuestro país está dividido en pequeños países que hoy buscan atraer al mejor talento humano de otras regiones ya sea del Valle del Cauca, Antioquia, Bogotá, Pereira, Costa Atlántica, entre otros. Pero es un fenómeno global donde lo que más vale hoy día es el conocimiento sin importar edad, razas, religión, género, etc. Barack Obama, expresidente de Estados Unidos, lo decía: “No somos importadores de materia prima, importamos cerebros”. Después de 28 años de expedida la Constitución en Colombia, los departamentos colombianos se han animado a estrenar una figura denominada Regiones Administrativas de Planificación, RAP, que les permitirá hacer alianzas para sacarle jugo a sus recursos económicos y poder adelantar grandes proyectos, fortaleciendo sus clústeres en diferentes sectores económicos. Algunos ejemplos son Antioquia y Córdoba, la Orinoquía y la Amazonía, Boyacá, Cundinamarca, Meta, Tolima y Bogotá, y los departamentos de Quindío, Risaralda y Caldas. 

Ya se pueden ver los primeros logros a partir del trabajo que se viene haciendo colectivamente para la construcción de la plataforma logística que moverá inicialmente el 40% de la carga interregional y de comercio internacional, desde y hacia la región y el reconocimiento por parte de la Unesco del ecoparque nevado del Ruiz, así como la recuperación de la banca del ferrocarril Cartago. Pero la fuerza de la RAP depende de los senadores y congresistas de los tres departamentos para mover recursos y desarrollar grandes proyectos que generen empleo, progreso y desarrollo. 

Actualmente ya hay compromisos por parte del ministerio de Transporte por más de $300.0000 millones, para el diseño de la plataforma logística del Eje Cafetero la cual se ubicará en el municipio de La Virginia, Risaralda, y beneficiará a los tres departamentos incluido Antioquia. 

Toda nuestra región en lo urbano y rural está por hacer, pero debemos trabajar con una visión colectiva como lo hace Japón.
 

www.humbertoduranvera.org
Email: humbertoduran@negociosyprofesionales.com


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