Opinión / DICIEMBRE 04 DE 2020

Exalcalde y etimología

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La etimología tiene tanta actualidad como hacer puentes. Propongo a mis lectoras y lectores un ejercicio semiótico para dar sentido a nuestra comprensión de la realidad. La propaganda distorsiona y opaca la realidad abusando la etimología. No hubo en Bogotá una palabra más manoseada que la de gerente. 

¿De dónde viene? Se inventó en Roma y se refiere a la actividad intelectual, técnica, organizativa y de ingeniería que vino con el diseño único del acueducto y los célebres caminos romanos: Había que conocer al dedillo la resistencia de la piedra, ajustar herméticamente las losas; traerlas en cantidades de lejos, inventar oficios: topógrafo, matemático con saber práctico, calcular cuánta gente podría caminar con caballos y carrozas. No malgastar ni el tiempo ni el dinero.

Tener a tiempo la obra para que el agua tuviera el mismo volumen para la ciudad. De allí viene gerentia, que define saberes y voluntad de realizar una obra que demanda saberes técnicos, piedra, hierro, que dure y de forma estética funcional. Las grandes obras entregadas a tiempo, que daban trabajo permanente a ingenieros, arquitectos, topógrafos y proveedores de alimentos, las gestionaba el gerentiae. Vamos de Roma a Bogotá.

 En Bogotá, por las encuestas y cuando uno escucha, todos se quejan. De las puertas desvencijadas, de las demoras, de las latas que la contaminación volvió tenebrosas, del apretujamiento, del manoseo a las mujeres, del carterismo a pasajeros. ¿Gran obra de gerencia e ingeniería? No. La Volvo trajo un centenar de buses, impuso los horrorosos pasadizos grises de puertas que ya se cayeron. Y las grandes avenidas que diseñó Rojas Pinilla: la 30, la 26, con la firma del supuesto urbanista, tuvieron una franja para que pasaran los buses rojos.

 Ni participación de ingenieros colombianos, ni de arquitectos nacionales. Todo se trajo de afuera con sobrecosto. Y quien firmó el documento autorizando el contrato de importación, se hizo llamar gerente. Al alcalde que abusó de la etimología gerentia, nadie le conoce ni siquiera una fábrica de puntillas, o que produzca en serie alfileres. Abuso político de la etimología: soy Peñaloza, gerente y urbanista global.

 Urbanista es aquel con estudios de especialización en demografía, estructuras viales y ha participado en proyectos de rediseño en gran escala de la relación avenidas, bienestar, aumento de la velocidad. Otro abuso de etimología: las franjas de los buses rojos de transmilenio van sobre un segmento de las avenidas que construyó Rojas Pinilla en Bogotá. En Bogotá para descrestar calentanos, difícil en la andina capital, fría y reflexiva, aquel alcalde de astutos contratos para importar buses Volvo se chantó el nombre gerente. 

Hágame el favor. Y en sus giras hablando en inglés chancletiado, él mismo se graduó de urbanista. En Bogotá repta un transporte que desespera a los usuarios, de latas grises depresivas, de estaciones agobiantes. Este diciembre circula un fracaso de latas rimbombante; del simulador que va por ahí diciendo soy urbanista, soy gerente. En su vida ha conseguido exportar una libra de café. Abuso de etimología y puro cuento.


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