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Opinión / AGOSTO 17 DE 2017

La corrupción en el poder (II)

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

En el libro La corrupción en el poder, el senador Jorge Enrique Robledo explica cómo los políticos robaron mucho dinero en la ampliación de la refinería de Cartagena, Reficar.


En 2002 Uribe decidió que Reficar debía modernizarse pero sin intervención de Ecopetrol —que tenía los recursos y mucha experiencia— sino a través de Glencore International con sede en Suiza que a su vez compró el 51% de las acciones haciéndose a su manejo. La obra que valía cuatro mil millones de dólares terminó costando nueve mil. 

Eximbank prestó el dinero para los trabajos condicionando que los realizara la Chicago Bridge, que no acreditó experiencia alguna. 

En una feria de adición de contratos de costos reembolsables que se dispararon; en uno su monto original se incrementó 37 mil veces, ante la mirada complaciente de Juan Carlos Echevery actual presidente de Ecopetrol y Mauricio Cárdenas hoy minhacienda antes ministro de minas.

Orlando Cabrales de Reficar que conocía las anomalías en vez de denunciarlas se puso a recoger pruebas para demandar en un Tribunal de Nueva York. Echeverry, Cárdenas y Cabrales actuaron como quien ve que están robando en su casa y en vez de llamar a la policía se pone a recoger con una lupa las huellas dactilares de los ladrones. 

“Entre más costara y dilatara la ampliación, más ganaban los ejecutivos”. Cárdenas experto en hacer alharacas aparentes, es el burócrata con más tiempo en la junta de Ecopetrol, que controla la refinería; está allí desde 2008, primero como representante de accionistas, luego como ministro. 

La Chicago Bridge contratada por Glencore, al estallar el escándalo en 2016, se fue del país con las pruebas de sus delitos. 

No hubo interventoría, ni control previo, que por su rigidez ahuyenta al capital extranjero, sino posterior. El asunto se manejó como si fuese privado, dijo el contralor Maya exclamando: “llegamos después de la fiesta”. 

En la obra La crisis del capitalismo global, George Soros dice que los mercados financieros no tienen moral, porque es un estorbo. 

El contrato de la refinería nació torcido, no lo enderezaron porque Uribe antes de resolver su ampliación la privatizó con la mentira de que se necesitaba apoyo técnico y el músculo financiero de Glencore.  

Políticos y funcionarios se confabularon para tumbar al país; Uribe y Santos -que mucho se parecen- no defendieron el interés nacional.


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