Opinión / ENERO 31 DE 2022

Navidad con don Rodrigo

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Animados como estábamos este pasado 31 de diciembre, empezamos a organizar el juego de Rummi-Q – Travel, 4 jugadores, con 106 fichas plásticas, 4 portafichas con sus respectivos soportes, cuyo objetivo consiste en ser el primer jugador en poner sobre la mesa todas sus fichas, lo cual se logra organizando ternas, cuartas y escaleras, toda una puesta en marcha de estrategias para obtener el primer lugar.

Regocijadamente empezamos a departir con quienes ya estábamos reunidos, y en medio del jolgorio se destaparon variados licores para degustar, entre ellos aguardiente, wiski, tequila de moda, cervezas, en fin, toda una oferta etílica apropiada para la ocasión; algunas damas se disponían a instalar y poner en inicio los fogones donde se asarían y freirían las carnes del cerdo sacrificado. Estábamos en esas, cuando se acercó don Rodrigo “El hombre de la Paz” acompañado de su pequeño hijo, quien se quedó jugando con los otros niños en el área de jardines. 

Don Rodrigo ¿qué le gustaría tomar?, un aguardiente, un wiski, un tequila, … – contestó: No gracias, una cerveza mejor, de inmediato de le entregó una cerveza en lata, que empezó a tomar mirando a su alrededor con tranquilidad y admiración por el paradisíaco lugar. Entre tanto nosotros empezamos el juego, discutiendo los que no sabíamos del mismo cómo era que se iniciaba y se seguía en su desarrollo, pero al mismo tiempo tomando y descargando fichas con las indicaciones que nos daban los que sabían operar el Rummi-Q – Travel. En esas se acercó a observar el juego don Rodrigo, a quien invitamos a participar y muy animado se sentó a nuestro lado completando los 4 jugadores y el juego se puso mas interesante. 

Como tampoco conocía el juego, se le dieron unas primerísimas explicaciones al respecto, y todos de acuerdo en que se aprende más fácil haciendo, es decir, jugando. Sobra decir las innatas habilidades de don Rodrigo, en el tema de las estrategias. No a poco habíamos empezado a jugar con don Rodrigo, cuando alrededor de la mesa estaba toda la familia reunida, atisbando con curiosidad el desarrollo del juego, que de cuatro partidas don Rodrigo nos ganó dos. Ye entrando en un poco más de confianza con don Rodrigo, y conociendo de su origen natal en La Tebaida, Quindío, abordado más por las damas con preguntas sobre su infancia colegial y recordando que conoció a muchos personajes del Quindío, por haber estudiado con ellos, y retomando los inicios de aquellas épocas revolucionarias, cuando estaban de moda organizaciones como la Juco (Juventud Comunista de Colombia),  recordábamos como quienes pertenecíamos a los centros literarios del colegio, teníamos autorización para ir una vez a la  semana a recibir adiestramiento intelectual y político sobre marxismo leninismo, y discutir situaciones sociales de la época; así mismo recordamos como, también producto de aquellos movimientos revolucionarios, varios quindianos, entre ellos don Rodrigo, partieron a buscar opciones de cambio social a través de la revolución armada, hecho este que con el tiempo y la incursión del narcotráfico en las fuerzas revolucionarias, tomaron el rumbo que todos conocemos. (continúa). 


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