Opinión / AGOSTO 15 DE 2022

Posesión: persuasión y disuasión

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

La posesión presidencial de Gustavo Petro muestra que es posible la consolidación del régimen político democrático en Colombia. Hasta el 7 de agosto de 2022, todos los candidatos presidenciales que estuvieron fuera del establecimiento habían sido asesinados, los procedimientos electorales alterados o estigmatizados mediáticamente. Dos ejemplos: el periódico el Tiempo y los partidos del Frente Nacional en la década del 60 y 70, titulaban en su propaganda “ANAPO o DEMOCRACIA”, para desprestigiar al candidato de esa agrupación, finalmente con escrutinios alterados se posesionó Misael Pastrana. Ahora en el año 2022 la revista Semana de mala fe, tituló en su caratula “Guerrillero o ingeniero”. Recordemos que el presidente Petro firmó la paz hace 30 años.

Algo está cambiando en la cultura política de los colombianos y la involución de la línea editorial de la revista Semana debiera repensarse; pero el joven multimillonario Gabriel Gilinski, su dueño, y la directora no lo harán. Recordemos que Vicky Dávila en una de las entrevistas trató a Gustavo Petro  de hampón.

En el discurso de posesión, el presidente Petro insistió persuasivamente en el respeto a la libertad de prensa, garantías a la oposición, independencia de los poderes, equilibrio de frenos, pesos y contrapesos en el ejercicio del poder y su compromiso con la descentralización territorial en las decisiones del gobierno.

¿Qué significado puede dársele al hecho, que por primera vez en la posesión de un presidente, se hayan realizado multitudinarias concentraciones en Bogotá y en muchas otras regiones del país con tanto entusiasmo, diversidad y colorido? Hay un mensaje claro del carácter popular del nuevo gobierno, del peso electoral de la periferia abandonada y de la composición multicultural y multiétnica que contrasta ostensiblemente con eventos similares anteriores. Se siente  la energía y la identificación que los sectores subalternos de la sociedad colombiana tienen con el actual gobierno; se percibe en los millones de colombianos su disposición a defender el mandato concedido al presidente; así que esa presencia denota también un efecto disuasivo para quienes aún sueñan con atajar los procesos de cambio: algún sector del ejército y de sus reservas formadas en un antiizquierdismo enfermizo, los grandes ganaderos y latifundistas que sueñan con mantener sus privilegios y los  corruptos que se han enriquecido con los dineros de los ciudadanos.

El presidente Petro ha advertido a los corruptos que el dinero apropiado por ellos volverá a las arcas del Estado para dedicarlo al  gasto social. En la posesión del nuevo presidente hubo persuasión  para los que desconfían y  disuasión para los que delinquen desde adentro del Estado.
Nota: valdría la pena preguntar qué siente el señor Jorge Ballén, dueño de Panaca, quien trató de animales y brutos a los electores del presidente Petro. Hay que ser muy ignorante para creer que un país que tuvo dos estallidos sociales en medio de la inequidad y la desigualdad no clamara por un cambio. No creo que el señor Ballén sea el “notable visionario” que describe el señor Gabriel Echeverry en sus acostumbradas zalamerías arribistas.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net