l
Opinión / MARZO 04 DE 2024

Privatizar… tránsito

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Se abre nuevamente el debate en la ciudad sobre la privatización de algunas funciones de la autoridad de tránsito en la ciudad de Armenia. Son pocos los críticos formales, pero muchos los ciudadanos indignados por este nuevo intento de privatizar el manejo del tránsito en la ciudad, y algunos dicen que el escenario va desde zonas azules hasta fotomultas, nombre que trae el mayor engaño y atentado contra los derechos de los conductores en muchos lugares del país. Amén de la escatológica experiencia vivida en la ciudad de Calarcá en relación con las famosas cámaras detectoras.

Se ha presentado un proyecto de acuerdo por medio del cual se dan facultades al alcalde para privatizar “Por medio del cual se autoriza al Alcalde de Armenia para celebrar un contrato de concesión para agilizar algunos de los servicios de tránsito en la ciudad de Armenia, Quindío”. Y uno de los sustentos legales es el acuerdo y contenido del plan de desarrollo del alcalde pasado, o del gobierno que terminó, hecho de por sí anecdótico, porque en sano criterio debería aprobarse el plan de desarrollo del actual alcalde para saber cuál es la política aprobada por los ciudadanos y el concejo actual para tal sector.

La concesión como la ley lo indica es un contrato en que el estado le entrega a una empresa la prestación de un servicio público. Debemos aclarar que puede ser privado o entidad pública la que asuma el reto. Las concesiones sobre servicios públicos han sido históricamente lacerantes para los ciudadanos y enriquecedoras para los que las asumen. Así está demostrado en la prestación de los servicios de aseo, energía y otros que históricamente se disputan todos para obtener una ganancia a costa de la necesidad de la gente.

Cual sea el prestador es un eufemismo, por ejemplo se habla que puede ser un ente público con experiencia, la Edeq es de tal tipo y las tarifas a pagar se vuelven imposibles, por ejemplo hasta en el campo cobran tarifa industrial, por lo que ese argumento nos es de recibo como alternativa para los ciudadanos.

Volviendo al caso concreto, si la necesidad de inversión en tecnología es el argumento, el municipio con el aumento exagerado del predial, tiene recursos suficientes para emprender esta tarea. Los términos de 15 años para entregarla son casi tres gobiernos que quedan obligados a futuro y los resultados ¿serán el mejoramiento de la conducta de los ciudadanos en materia de tránsito?

Lo que interesa al ciudadano es que la ciudad deje de ser un parqueadero particular, que las calles sigan congestionadas por falta de cultura en esta actividad, que se de orden en las horas pico, y se construya una cultura de tránsito para todos.

Desde el momento que los servicios públicos fueron objeto de concesiones, es más la labor de recaudo de los concesionarios que la verdadera construcción de un servicio, de una cultura en cada área. ¿Será más importante el recaudo de multas que la construcción de una cultura de tránsito?

Apenas empieza el debate, y ojalá sea en forma seria, mirando los intereses de la ciudad y no la entrega de un negocio rentable a un ente que no conocemos. En lo legal, será otro el debate.
 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net