l
Opinión / DICIEMBRE 22 DE 2022

Qué rico ser un gran montañero

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Mi Quindío del alma, es difícil dejarlo de identificar como ese pedazo de tierra ubicado en el corazón del país, como esa preciosa sonrisa que mi Dios dejó, lugar bendecido por bellezas naturales, arquitectura de los pueblos. Paisajes que han cautivado y enloquecido cariñosamente a millares de colombianos y visitantes que, al llegar y sentir el aire fresco de la región, disfrutan transitoriamente de su historia, cultura y tradición de sus pueblos. Pueblos que, con el paso de los años de nuestros ancestros abuelos y padres, vienen construyendo formas de vida que han generado una identidad especial, la cual ha sido parte de lo que también ha cautivado y sigue atrayendo a infinidad de turistas, extranjeros y empresarios que, en su paso, al sentir y presenciar esa riqueza natural, además de la sonrisa, la mano amiga y servicial del montañero, se cubrieron contagiándose positivamente de esa forma de actuar y servir de la raza quindiana.

Qué rico ser un gran montañero, sin obligación de tener que ser de la alta sociedad, ni tener raza especial, ni un tipo de color, ni riqueza o poder económico, solo se requieren las ganas y el querer de sentirse pleno y feliz y así poder mostrarles a esos que, sin conocer cómo son, identifican a los montañeros despectivamente como seres del montón.  

Ser buen montañero sirve para contagiarse del estilo de vida que los abuelos y padres sembraron. No se trata de ser grosero, imprudente o inculto, al contrario, el ser montañero está en esa sonrisa y el calor humano que invitan a aprender más de su sencillez y entrega, dejando así en alto la identidad y característica de nuestra región, el Quindío.  

Como quindiano, de esos que todavía aman esta región donde los criaron, educaron y formaron sirviendo a los demás, doy con cariño como regalo de Navidad a los que llegaron en busca de una nueva vida para su familia, ese ejemplo, para que su nuevo hogar no sea solo el refugio para seguir con esos comportamientos y actitudes que muestran ser poco agradables ante una ciudad, sociedad o región que los acogió como hijos.  

Navidad, momento de reconciliación y unión familiar, para que ya como quindianos, aunque no hayan nacido en estas tierras, reflexionen, recapaciten y valoren un poco el territorio, para que el Quindío sea el lugar ideal para convivir sanamente, acogiendo ese ambiente y la cultura de ese gran montañero que le sirvió, enseñó y ayudó. Bienvenidos por siempre al Quindío. 
 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net