l
Opinión / ABRIL 13 DE 2023

¿Quién cambiará a quién?

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

A pesar del difícil momento que vive el país y la larga espera a las posibles reformas, sorprende el comportamiento de una parte de la sociedad civil y de la clase política, se está viendo en ellos algo que no hacían: “pensar en el país”, aceptando o rechazando iniciativas como los proyectos de las reformas, sin saber si son sinceras o movidas por la defensa de intereses y conveniencias. Muchos comparten relaciones con esos líderes que siguen haciendo esa política poco ética, defendiéndose ellos y sus intereses de terceros, guardando silencio ante irregularidades que no paran. Ante los rechazos y esa voz del pueblo, miran ya los cambios estructurales requeridos, se ven ahora si a todos mirando es al país. Increíble, sin saber si actúan por conveniencia, interés o de verdad están pensando en Colombia.

Conocían los planes de reformas del presidente y la renovación del Congreso sin lograr las mayorías. La posición de unos congresistas y sus partidos no ha sido limpia, viendo el rechazo del pueblo, conociendo las fallas, olvidaron que esos errores serían la fuente que empuja al presidente a presentar las reformas, unas ya en trámite, siendo incomprensible la actitud de unos congresistas que aunque apoyan al gobierno, no buscaron corregir esos daños que la sociedad pedía, y en vez de presentar más opciones ganando tiempo, se ven congresistas confundiendo a la ciudadanía y sin saber qué camino coger o, como se rumora en la calle, están muchos impedidos de no poder actuar por defender intereses ajenos, en vez de defender el país.  

El Congreso es y seguirá siendo responsables si pasan o niegan las reformas, deben responderle al país, a la sociedad civil y a esas voces que exigen reformas claras. Con el inicio del estudio de las comisiones encargadas, asusta el silencio y las posibles intenciones ocultas de apoyo o rechazo de unos congresistas y sus partidos. Esa soledad de respuestas, sin propuestas alternas, frente a los muchos intereses de todos los actores y sectores, unos por no dejarse quitar lo que tienen, otros por ampliar más beneficios y aprovechando su afinidad ideológica con el gobierno, frente a esa informalidad existente, y el costo fiscal de las reformas, no definen como sociedad civil antes que sea tarde. Obliga preguntarle a los partidos y congresistas si es un juego político o ¿existe la intención clara y limpia de hacer las reformas sin afectar al país? 

Recuerdo la respuesta en su defensa del presidente cuando fue ofendido por un senador, al decir que de llegar a la presidencia en su gobierno “no sobra nadie”. Con la infinidad de reformas listas o en camino, es oportuno el mensaje de José Felix Lafaurie, que dice: “Si caminas solo irás más rápido, pero si caminas acompañado llegarás más lejos”. Reformas solas no integradas, con tantos intereses ocultos y enfrentados no conducen a nada, pero si y muy seguro, al fracaso, para seguir peor.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net